lunes, 6 de mayo de 2019

¡Me mudo!

¡Hola, hola, mis amores! ¿Cómo están? Sé que esto viene sin previo aviso, de golpe y sopetón, y la verdad, es que fue de golpe y sopetón. Hace un tiempo venía pensando conseguir mi propio dominio y host para montar el blog sin tener ningún tipo de problemas ni depender de la interfaz de blogger y fue el fin de semana que estuve viendo ofertas ¡y lo hice! No lo pensé dos veces y compré todo, así empiezo a montar el sitio tal y como quiero.


Esa es mi nueva dirección. El sitio ha migrado completo, tanto entradas como comentarios y todo el chiche, lo que me hizo más que feliz saber que no iba a perder absolutamente nada de por aquí. 

Así que espero que se pasen por ahí. Por supuesto, no voy a eliminar este blog, tiene muchos años conmigo, he conseguido crecer como escritora gracias a él y conocer a gente maravillosa, escritores y lectores, y dibujantes increíbles, por lo que todo esto, es una partecita de mí, que no había tenido mi crecimiento como escritora (al menos, uno de los tantos que espero tener) si no fuera por este blog y todo el cariño recibido en él.

Espero que sigan acompañándome en esta gran aventura.

¡Los estaré esperando!

¡Un abrazo enorme!
Leer más...

Te reto a dibujar: Que el azar te guíe

¡Hola, hola, mis amores! ¿Cómo están? Espero que ansiosos de saber cómo viene la consigna de esta ocasión, que si han pensado que no podía meter algo de azar aquí ¡se han equivocado! 💗 me he hecho una especie de bingos para los dibujos, así, hacerlo más emocionante, más bizarro y mucho más interesante, que elegir suele ser sencillo, pero ¿trabajar con algo que sale al azar? Ahí sí vamos a poner a prueba la creatividad.

Si quieren sumarse a éste o ver los retos anteriores, los invito a pasar por el índice de la iniciativa.


Que el azar te guíe
La idea esta vez es totalmente diferente a lo que venimos haciendo: les daré tres cartones, cada uno de un color diferente que tiene opciones diferentes para dibujar. Deberán lanzar unos daditos, dos veces, así les dará dos casilleros para elegir.

Es decir, dos dados una vez, les dará un objeto, que dará un número para la letra y para el número, por ejemplo, en el cartón amarillo, A4 es género romántico, así que el dibujo debería estar dedicado a esa área. Y como hay que tirar el dado a que salga algo más, supongan, es D4 y toca Libre, eso quiere decir que pueden elegir qué es lo que quieren agregar al dibujo, que correrá por su cuenta.

Si no tienen dados en su casa, pueden usar los dados de la computadora, aquí tienen una página muy sencilla para usar.

Una vez que lo hayan hecho ¡será cosa de dibujarlo! Podrán combinar conceptos, hacer ambos elementos por separado, una rara creación que surja de los dos. Lo que se les ocurra. Realmente, no hay límites y cuánto más creativos sean, mejor.




Reglas
No se olviden de poner el cartón que eligieron.

 Pueden usar la técnica que quieran siempre.

❣ Dejen el link de su trabajo en esta entrada, así me es más fácil agregarlos a todos.

-No se olviden colgar el link de esta entrada cuando publiquen su dibujo, así más personas pueden sumarse a la iniciativa.

Y como es costumbre, unas preguntitas para hacer más dinámica la entrada.

¿Fue difícil la propuesta?  ¿Habías hecho algo así antes?
¿Les gustó el desafío? ¿Se animarían a más consignas así?
Participantes
-
-
-
-
-
-
-
-
-
-
-


¿Les gusta la propuesta? ¿Se animan a participar? Los estaré esperando 💚

¡Un abrazo!
Leer más...

viernes, 3 de mayo de 2019

Relato juevero: Primavera erótica

¡Hola, hola, mis amores! ¿Cómo están? Llego con relato juevero y en esta ocasión, no quería dejar de participar. En esta ocasión, la consigna es la primavera erótica y nos da una serie de lugares a incluir en nuestro relato. Yo elegí un teatro.

Pueden ver a los participantes por aquí.

Todo lo que quiero

Estaba harto. Él era de madera para esas cosas, tenía dos malditos pies izquierdos y bailar era imposible. Y eso que en un principio adoró al personaje y con entusiasmo acepto el papel, pero ahora, quería dejar la obra y simplemente, dedicarse a otra cosa: bailar no era para él.

—Te enseñaré. Irás primero solo y luego, conmigo ¿sí? —le dijo Milena, su coprotagonista. La mujer no iba a permitir que arruinara su gran escena, así que lo citó temprano en el teatro para ensayar antes que el resto y así, enseñarle a bailar con el atuendo y en la tarima del escenario, así no tuviera que adaptarse a nada.

Ella se acercó ya con el vestido negro con dos tajos en los muslos y los zapatos de tacón y las medias de seda negra cubriendo sus piernas. Se recogió el cabello rápidamente, encendió la música y fue haciendo los pasos lentamente frente a él.

Postura erguida, tobillos juntos, pierna derecha adelante mientras se arrastra el pie izquierdo. Un paso a un lado, dos hacia atrás y cruza la pierna izquierda sobre la derecha, un paso atrás y nuevamente a un lado. Eran los pasos básicos, no había más ciencia para iniciar.

—¿Lo ves? Puedes hacer eso. Ahora —se acercó y sin mediar palabras ella tomó su mano derecha y la guio hacia su espalda, enlazando la otra a la altura de su hombro— ahora empieza — agregó sin mirarlo, enfocándose en su pecho. La música estaba puesta en bucle, apenas terminaba la canción, volvía a empezar una y otra vez y esos segundos en que daba el primer compás fueron eternos.

Cuando comenzó la canción de nuevo, fue guiándolo en voz alta diciéndole exactamente qué es lo que tenía qué hacer. El miraba el suelo, siguiendo el movimiento de sus pies.

—Mírame a mí —insistió— el tango se siente, se vive. Es un pensamiento triste que se baila.

—Un pensamiento… —repitió en voz baja y la miró a los ojos. La cercanía. Los cuerpos rozándose uno con otros, las miradas que se encontraron en un compás en la misma nota que sus respiraciones se descontrolaron.

Ella movió su cabeza hacia la derecha y le hizo entender que la siguiera. Levantó la pierna y la arqueó sobre la de él en una caricia. lo siguió un enrosque y volvieron a los pasos básicos y en cuanto sonó el piano, se soltó de él y giró extendiendo sus brazos y quedando sujetos sólo de la mano, para que al tirón, volvieran a quedar los cuerpos uno contra el otro. Arrastró el pie por el suelo y poniendo un poco de distancia, se dejó caer hacia adelante, siendo sostenida por él y en cuanto volvió a erguirse, alzó la pierna derecha y la enganchó a su cadera.

Ella sintió su mano fuerte y firme sosteniendo su espalda y la otra, sobre su cabeza, mirándose como si no hubiera nada, ya ni siquiera llegaban a oír la música, sólo el repiqueteo de su corazón que inició una melodía totalmente diferente cuando sus labios se cruzaron, la ropa se esfumó y sus cuerpos se hicieron ochos, al ritmo de un tango en el teatro.


Les dejo además, el bello tango de Por una cabeza.


¡Un abrazo!
Leer más...
Te invito a soñar conmigo en: