lunes, 28 de enero de 2019

Mariposas en el alma

¡Hola, hola, mis amores! ¿Cómo están? Espero que de maravillas ¡hace tiempo no traía nada de éste personaje! Y es un reto bastante viejito que hice para participar en el foro La aldea oculta entre las hojas para el reto de Bellas artes. 

El reto consistía en elegir un personaje y se sorteaba una de las tantas ramas artísticas que había y debíamos escribir sobre eso.

Jiraiya — Música

De casualidad, me tocó la música, algo que me encanta junto con uno de mis personajes favoritos <3 así que, les dejo mi  aporte al reto:


Mariposas en el alma

Escribía porque era parte de la profecía. Escribía porque tenía que cumplir con ello. Viajar, enseñarle a mi pupilo y formarlo para traer paz. La escritura era lo mío, lo amaba, tanto así que no existía una versión mía que no se dedicará a ello. Pero estaba ella: la música. Y eso era realmente una parte mía.

Sus notas, las melodías revolotean en mí como si fueran mariposas que están esperando a ser liberadas. Y cuando tomo la guitarra, lo siento. Es como si abriera la jaula en la que han estado encerradas y ellas salen enardecidas, con pasión, ansiando su libertad, convirtiéndose en notas que crean esta melodía en la que voy dejando parte de mí mismo. Algo que transmita debe ser así, debe tener todo de uno mismo para que los sentimientos lleguen.

Me siento frustrado y ahora, por mucho que rasgue las cuerdas no logro hacer nada. No logro encontrar la forma de decir lo que quiero decir; de transmitirlo. Lo intento y no lo encuentro. Ni por tónica, ni por acordes, ni por compases.

¿Y si he perdido la chispa? No siento las mariposas revoloteando en la puntas de los dedos ni sus aleteos en mis oídos para guiarme. No las siento.

Tomo la guitarra y paso mis manos por sus cuerdas, acaricio su curvatura y dejo descansar mis manos en ella.

No.

Nada de nada.

Miro al frente y quedo cabizbajo enfocándome en mis pies. A lo mejor, he culminado esta etapa.
—¡Jiraiya-sama!

De golpe quedo erguido con los ojos bien abiertos cuando escucho su voz y la veo de cuclillas en frente de mí, con las manos entrelazadas debajo de su barbilla.

—Jiraiya-sama ¿se siente bien? Parece triste —sus labios se mueven y parece que está a punto de hacer puchero. Y yo sin contener mi buen ánimo, me rio sonoramente acariciando su cabeza.

—Estoy perfecto. Sólo es un bloqueo.

Un bloqueo. Nada del otro mundo y sin embargo, para un artista es lo más similar a la muerte. Bloqueo, la peor palabra que puede existir.

—¿Y si lo ayudo? —La joven se había acercado tanto que podía verla muy bien a la cara y si bajaba apenas la vista, veía su escote perfecto ¡Un hermoso escote en V! Era una bella tentación.

Mi mano se estiró y se posó en la voluptuosa curva de su pecho. Una sonrisa ladina se formó sobre mis labios al sentir tan suave tacto en mis manos. Lo que no me duró mucho al verme de cara contra el suelo al instante siguiente ¡Creo que hasta una piedra había ahí! Me froto el ojo y me sacudo la tierra de la cara con la nariz enrojecida debido al golpe, poniéndome de pie de un salto y viendo que Chouko se marchaba lejos de mi, caminando embravecida.

—¡Espera, Chouko-chan! No te pongas así —corro alcanzándola después de tomar el mango de la guitarra, apresurándome, aunque ella sigue ignorándome.

Me dice que soy un viejo pervertido y la veo fruncir la nariz. Se ve tan linda de esa manera que me siento embriagado por una calidez que recorre desde la punta de mis pies hasta llegar a mi rostro.

—¡Chouko-chan! —La detengo tomándola de las manos con entusiasmo— ¡Gracias! Te veré más tarde. Debo correr —le digo y me voy a toda prisa hasta mi casa a sentarme a escribir.

¡Lo tengo! La melodía, las palabras. Si no me apresuró, lo olvido ¡Bendita mujer!  Busco la tablatura y comienzo a escribir acorde tras acorde junto con la letra, cantando en voz baja hasta que llego al final de la canción. Tomo las hojas y las miro frente a mí ¡Están hechas! Me siento tan feliz ¡Han regresado a mí!

Me relajo en la silla un momento ¡Estoy más que complacido! Ahora, tan solo me falta interpretarla.

Salgo con la guitarra al hombro tarareando la melodía que acabó de componer y voy a su encuentro. Probablemente, haya llegado a su casa ¡Jajaja! La sorpresa que le voy a dar ahora.

Veo una luz en su ventana y doy un salto quedando en el canto de la misma y golpeó el vidrio. Si silueta se formas través de las cortinas y al correrlas, veo su expresión de sorpresa que rápidamente, cambia al enojó.

—¿Qué haces aquí? Aún estoy molesta contigo.

—Te cantaré una disculpa —le digo en tono galante trayendo la guitarra a mi pecho y comenzando la interpretación.

Tenía mariposas en el alma, pero sólo una en mi corazón: la única que podía inspirar una canción.



 Como dato extra y como para que se entienda mejor esa frase final, Chouko, el nombre de la chica coprotagonista, significa mariposa (蝶子).

¡Un abrazo!
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domingo, 27 de enero de 2019

Fuego en las palabras: Es mi porción

¡Hola, hola, mis amores! ¿Cómo están? Espero que muy, muy bien <3 ¡yo estoy muy, muy feliz! Aunque he estado un par de días sin escribir nada, ha sido por buenas razones, que he tenido bastante trabajo que me ha impedido escribir tan a gusto como quisiera ¡pero aquí tengo historia nueva!

Me he metido en otro reto ¿por qué no? Luego, ando en llamas, pero ya me las arreglaré en su momento, que este año quiero escribir hasta que se me caigan los dedos y a ver si presionándome un poco más, lo consigo. 

El reto de Rebeca los invito a pasar a su blog Nos propone lo siguiente:

Redactar un texto sarcástico que incluya la palabra mazapán.

No sé cómo vaya a salir, que yo tengo un ligero problema cada vez que intento hacer algo sarcástico, me sale natural el humor negro. Cosas de la vida (?) así que hice un sobreesfuerzo por no irme del género y cumplir lo más que pueda con la consigna.

Los protagonistas son algunos que hace tiempo que no traía al blog: Morgan y Kysa. Si quieren ver más de ellos, pueden pasar por Si perdemos el control.


Ésa es mi porción

El envoltorio rojo de celofán brilló sobre el escritorio. Apenas Morgan lo vio, lo agarró, movió el papel que recubría la golosina y le dio un mordisco sin siquiera preguntarse de dónde había salido: estaba en su escritorio y eso, contaba como que ese turrón de mazapán le pertenecía. Para mejor, aquel era de sus favoritos: mazapán con frutas y maní ¡qué delicia!

Se apoyó en el escritorio ya sin prisas por redactar el informe. Anna podía esperar, que de ser por él, ni siquiera haría eso, prefería dedicarse a resolver los casos que a redactar cómo los había resuelto, qué pistas había encontrado, anexar los documentos, fotos, entre tantas otras cosas ¡era una tarea maratónicamente aburrida! Por suerte, tenía a Kysa, que era quien, en su mayoría, se encargaba del trabajo pesado. No por nada era su asistente.

Apenas se sintió el ruido propio del papel cuando la puerta se abrió y una mujer con varios legajos entró a la oficina y los dejó en el escritorio soltando un pesado suspiro cuando vio a Morgan comer su turrón.

—¡Eso es mío!

—No lo es, estaba en mi escritorio —dijo sin siquiera pestañear, con la boca medio llena.

—Anna me llamó y tuve que ir a solucionar tus asuntos de nuevo ¿acaso crees que los casos se escriben solos? No hay una carpeta mágica en el que tires las hojas y se armen mágicamente.

—¿En serio? Haces meses que los uso y no me han dado ningún problema.

A él no lo iba a hacer sentir culpable por acumular trabajo, delegarlo o hacerse el tonto. Morgan era bastante indiferente en ese sentido pues, si no llamaba su atención, no se dedicaba a él.

—Me voy, ya va a empezar mi novela —dijo quitando nuevamente el envoltorio al dulce y a punto de morderlo, Kysa se lo quitó de la mano.

—Tu novela está justo en esta decena de archivos. Tomarás la mitad, yo haré el resto. Y esto, es mío —dijo moviendo lo que quedaba del turrón en el aire.

Morgan chasqueó la lengua y antes de verla a ella, miró el dulce, rodeándola y agarrando su muñeca.

—Tiene la marca de mis dientes, me pertenece.

—¿Acaso crees que por ir mordiendo todo ya te pertenece?

—Lo hice contigo y no veo que te quejes. Mira, aun tienes el moretón —y estaba a punto de desprenderle el botón de la camisa cuando el golpe en su mano sonó y lo echó hacia atrás. Pero no iba a ceder en la batalla por el turrón.

Y esta vez, fue Kysa quien le dio un mordisco y le sonrió muy altivamente, como si fuera una pelea de dos niños que no piensan dar el brazo a torcer.

Y ahí, llegaba su error que, si se trataba de peleas y de niños, no había nadie que fuera tan terco y berrinchudo como él como para seguirle el juego hasta el final. La arrinconó contra el escritorio y la miró fijamente. Sus ojos verdes se encontraron con los de ella con una mirada urgente, intimidándola o al menos, eso intentaba.

Pero si aquella sueca había sido de su interés no era precisamente porque era una mujer que daba el brazo a torcer tan rápida ni sumisa. Por el contrario, si él le plantaba pelea, ella iba a responderle. Y en ese momento, tuvo una idea.

Apoyó sus manos en el pecho de él, habiendo ignorado la golosina, subió por su torso muy lenta y sugestiva, cerró sus ojos y los labios de ella rozaron muy tímidamente los de él, apenas sintió su aliento, sus manos se posaron sobre sus mejillas, con el roce de su barba áspera contra su piel, apretó más sus labios contra los de Morgan en un beso intenso, de esos que recorrían su boca a gusto y aun saboreaban el dulce del mazapán.

Ya sin pensar más en aquella competencia, la rodeó por la cintura sin ánimos de dejarla ir, recorriendo su cuerpo por encima de la ropa con hambre que no era precisamente de comida. Y apenas, hubo un pequeño espacio entre ambos para recobrar el aliento, Kysa se escabulló por debajo de su brazo y salió airosa con el turrón en mano.

—Te gané. Ahora, ponte a trabajar —su expresión de triunfo hacia un fuertísimo contraste con la expresión de sorpresa y derrota que tenía Morgan en la mirada ¿Había sido todo un truco?

—No sé cómo me enamoré de ti —dijo él frotándose la frente y tomando los legajos para ir a sentarse luego.

—Yo tampoco lo entiendo —se encogió de hombros y acercándose a él, le dio la mitad de la golosina— aunque me gustó más esta porción —señaló sus labios.

—Lo sé, soy irresistible —curvó sus labios en una sonrisa y si hubiese podido, la mirada de su novia lo hubiese fulminado de una sola vez.

Ella se sentó a realizar su trabajo y él, la miró de reojo tomando una lapicera y comenzando a jugar con ella entre los dedos.

—Te quiero.

—Es uno de tus pocos aciertos —respondió altiva y lo miró.

Ambos se sonrieron y tras eso, se rieron. Kysa le lanzó un beso en el aire y tras eso, se puso a ordenar y redactar. Ambos sabían que, si algo cambiaba en el trabajo, posiblemente, no sería tan divertido realizarlo como sucedía a menudo. Y más si podían sacar un tema hasta por un simple turrón.




¡Un abrazo!

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domingo, 20 de enero de 2019

Sueños de tinta — Retos semanales

¡Hola, hola, mis amores! ¿Cómo están? Ya alguna vez les conté de este proyecto que tengo que Berii de un servidor de escritores  —que también tiene su propio blog ;)  —. En él, sumamos retos semanales y mensuales, y como ya he empezado a hacer y publicar los retos aquí en el blog ¡faltaba índice! De paso, un poco de promoción para el server y el blog, así se sumen a éste o a participar en los retos al menos.

Aquí pueden unirse al servidor y aquí pueden ver el blog.


Retos semanales
#
Retos
Cuento
01
Escribir un relato inspirándose en la imagen a continuación Imagen
02
Escribir una historia que se lleve a cabo bajo el agua
01
03
Escribir una historia de una familia contada por el árbol de su jardín
04
Escribe una historia inspirándote en la siguiente premisa: Cada exhibición en este espectáculo secundario de carnaval es falsa. Excepto una cosa
01
05
Escribe una historia inspirándote en la siguiente premisa: Un músico tiene la habilidad de hacer cosas sorprendentes con su música. Toca una melodía y puede revivir a alguien, toca otra y mata a alguien; otra y crea algo, etc. ¿Qué es capaz de hacer este músico con ese poder?
06
Escribe una historia que incluya luciérnagas ya sea como protagonistas de la historia, elemento clave o parte de una escena.
01
07
Escribir un texto literario (cuento, relato, poema, calaveritas, etc.) inspirado en Halloween, noche de brujas o el dia de muertos.
01
08
Escribe una historia inspirándote en tu canción favorita con un género al azar que será determinado por un bot. Al presentar la obra, no olvides mencionar qué canción usaste, diciendo su nombre y el artista que la interpreta
09
Escribe una historia desde el punto de vista de tu animal favorito.
01
10
Escribir una historia que inicie con la muerte del protagonista.
01
11
Una tarjeta de Navidad llega por correo postal cincuenta años después de su entrega.
01
12
Ese año no armaron el árbol de Navidad ni compraron regalos. ¿Por qué?
01
13
Incluye en tu historia el siguiente diálogo:
— Te odio.
— ¿Por qué? Soy adorable.
01
14
Incluye la frase: "La próxima vez que le dispares a un chico, no lo hagas en la televisión nacional"
01
15
Una hermosa flor púrpura es el objeto más peligroso sobre la tierra. Cuéntanos por qué.
01
16
Inspírate con esta frase: 'Tienes treinta segundos para explicarme qué estás haciendo aquí'.
01
17
Escribir una historia en donde el protagonista de tu cuento infantil favorito ya es adulto.
01
18
Escribe una historia incluyendo la descripción de un objeto que se encuentre cerca de ti.
01
19
Escribir una historia en donde el protagonista de tu cuento infantil favorito ya es adulto.
01
20
Incluye en tu historia una cuenta regresiva que sea decisiva para el protagonista.
01
21
Describe una pelea, tonta o seria, que tiene lugar en un crucero.
01
22
En el centro comercial, pasas por un maniquí que se parece a ti. Algo extraño está sucediendo ...
01
23
El protagonista o amigo del protagonista ha sido víctima de un lavado de cerebro y lo han convertido en un asesino a sueldo. ¡Détenlo!
01
24
Los investigadores médicos están tratando de hacer que las personas vuelvan a la vida después de haber estado muertas durante treinta minutos o incluso una hora y darles una recuperación completa. Su experimentación no es ética y / o conduce a alteraciones extrañas en los cerebros de las personas.
01
25
Inspírate en el siguiente diálogo:
—¿En serio harías todo eso por ella?
—Te mataría si es que ella me lo pidiera.
01
26
Escribir un texto a modo de manual de instrucciones con el título 'Como disfrutar de un día de cielo azul'.
27
Escribe una historia describiendo tu comida favorita en una de las escenas.
01
28
Escribe una historia de terror cósmico con un monstruo llamado Piter.
01
29
Tu personaje es tan fuerte que de un golpe ¡Ha roto un muro! Y no es cualquier muro, es la cuarta pared.
#
30
Use todas las palabras en un relato: banquete, fuego, modificar, aplastar, robar, olvidar, menospreciar.
01
31
#.
01
32
01
01
33
01
01
34
01
01
35
01
01
36
01
01
37
01
01
38
01
01
39
01
01
40
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41
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¿Se animan a sumarse a estos retos? Si lo hacen, avisen así puedo leerlos ¡qué será todo un gusto!
¡Un abrazo!
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sábado, 19 de enero de 2019

Sueños de tinta: Gato malo

¡Hola, hola, mis amores! ¿Cómo están? Espero que de maravillas ¡estoy activa! Ni yo me creo esto, que he publicado más o menos regularmente y pretendo seguir de esta manera, a ver cuánto más es capaz de durarme esta buena racha en el blog y en las redes sociales, que estoy empezando a poner un poquito más activo mi Instagram también :)

Les cuento que esta semana llego con el reto del servidor que llevo con Berii: Sueños de tinta, en donde he completado uno de los tantos retos semanales ¡qué ya vamos como dieciséis y apenas sí he avanzado! Que si he hecho cuatro, es mucho >.<

Escribe una historia inspirándote en tu canción favorita con un género al azar que será determinado por un bot. Al presentar la obra, no olvides mencionar qué canción usaste, diciendo su nombre y el artista que la interpreta .

Como ven, sencillito no era (???) Bueno, en realidad, sí lo era, pero a mí se me complico, que cuando lancé el dadito con el bot, me tocó Fábula de género y... no es uno de los que domine ni siquiera, es uno de los que leo, así que es un invento medio raro guiado por las locuras de Atsushi, Gustave y un gato mutante (?)

La canción que he elegido, por si ya lo sospechaban, es Gustave de BUCK TICK ¡Y es genial el tema! Como todo lo que hacen ellos, precisamente, el protagonista de la canción, es un gato, un poco diferente al mío, pero por ahí anda.





Gato malo

Gato malo, gato malo. Escuchaba siempre esas palabras de él. Gato malo, gato malo, sal de este tejado. Héctor, el gato, caminaba con la cola erguida y los bigotes medio chamuscados como si no le importará nada de lo que decían los humanos. A veces, por sólo molestar a aquellos que los trataban mal, se sentaba a maullar en el techo del vecino hasta que se aburría y se iba, pero dejaba con los nervios a flor de piel a sus enemigos. Y quizás, hasta aturdidos por sus fuertes y agudos maullidos.

Gato malo eres, gato malo mueres.

Héctor lo ignoraba. Contaba con un secreto que lo volvían de un vil gato callejero a un joven candente por el que todos se sacarían el sombrero. Héctor cómo gato era tremendo, pero como humano, no había palabras para describirlo ni existía alguien que pudiera contenerlo.

Hurtaba, mentía y seducía a cuanta jovencita se encontraba. Como gato se paseaba con la cola erguida y el pecho inflado. Como humano, con sonrisa galante y porte elegante.

Héctor, el gato, siempre iba muy confiado, sin esperar que nadie pudiera pararlo o si quiera, sospechar que podría ser un simple gato. Hasta que conoció a Ada, aquella que fue capaz de acabar con su magia.

Ada fue engatusada con sus palabras y la llevó a su lecho como a tantas otras damas, sin querer volver a saber nada de ella cuando el deseo carnal llegaba a su fin.

Se marchó con la intención de no volverla a contactar. Pero a Ada no la iba a humillar con el deseo de volver a verlo, recorrió cada oscuro callejón, calle y bar que encontró, esperando a Héctor hallar una vez más.

Ada no era una mujer enamorada, sino una muy enojada. Y con ese sentimiento guiando sus pasos, fue a dar con su paradero.

Héctor ni la recordaba, había tantas humanas como gatas en sus hazañas ¿Le sonaba familiar al menos su cara?

Pero a su mente no venía absolutamente nada.

Ada no perdonó tal atrocidad: la había herido y ella, estaba dispuesta a todo, hasta a matar si llegara a faltar. Pero hubo una idea que le pareció mucho mejor.

Héctor sintió su vello erizarse y comenzó a alejarse. Saltó la barra del bar en el que se hallaba y por la puerta trasera halló su escape. Pero era imposible huir de ella: Ada tenía magia y no de la mala como Héctor. Éste, escurridizo, se perdió como un gato callejero.

El ojo mágico de ella lo encontró y lo persiguió como si en vez de gato, Héctor fuera el ratón. Aterrado se sintió al ver un destello de brillo amarillo en los ojos de la mujer y nuevamente, con el pelaje erizado y los bigotes chamuscados tensos, saltó hacia el techo y corrió tejado por tejado.

Héctor estaba cansado y un poco borracho cuando ella le saltó en frente y lo detuvo.

Gato malo: por fin te he atrapado.

Ada lo tomó de la cola y se la cortó: el gato no volvería a usar sus poderes ni volvería a seducir mujeres.

Humillado, pero con fuerza para pelear, la arañó, saltó a su cara y en el cuello la mordió.

Héctor, apenas en unos segundos, de su vista desapareció y sólo el silencio se rompió cuando Ada se quejó por la herida que el gato dejó.

La moraleja es que Héctor, el gato nos deja es que, se cumple el dicho: quien mal anda, mal acaba. Héctor es sólo un simple gato callejero, según los cuentos.

Gato malo, gato malo, has quedado abandonado.

Pero hay quienes sin más optimista y no creen en los cuentos, sólo en ese gato callejero, esperando cobrar venganza… cuando llegue el momento. 



¡Un abrazo!
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jueves, 17 de enero de 2019

Origireto enero: Libertad

¡Hola, hola, mis amores! ¿Cómo están? Traigo el último Origireto del mes, con esto, aviso que ya lo haré de manera extra-oficial, pues, la verdad, es que me he hecho un ocho con todo y prefiero ir más tranquila y sin tantas vueltas, como que también, con este reto, se me hace difícil los microrrelatos ¡ninguna idea me da para tan poco! Como ésta de aquí abajo, así que iré haciéndolo cada tanto y sin prisas :) Con éste nomás, me pasé de lo lindo, que son como dos mil caracteres y moneda y la verdad, es que para estar perdiéndome con estas cosas de extensión tan minuciosa, pegatinas y demás, voy a aprovechar a terminar otros retos que tengo también, que no son pocos y siempre que veo uno, me sumo, así que, posiblemente, a este reto también lo termine, pero ya será a mi tiempo y gusto XD

Pueden ir viendo los que he cumplido por aquí.

En esta ocasión, el tema que elegí fue el siguiente:

Escribe sobre una fuga. 

Y el elemento a agregar:
Una plaga de babosas. 

Y ahora sí ¡ya hecho todo! Vamos con el relato :)


Libertad

Ella lo había dicho: estaba loco. Pero no era suficiente. Tampoco tenía a donde irse o a donde recurrir. Ese departamento era el único lugar con el que contaban, pero ya no podía más. Así como estaba, tomó lo necesario para salir, agarró de la mano a su hija cuando él bloqueó la puerta: una paga de babosas invadía el pasillo ¡y no podía dejarlas entrar!

La niña tembló y se aferró más fuertemente a su madre. Ella retrocedió en lo que su pareja revolvía la alacena y sacaba un frasco de sal que arrojó contra la puerta ¡no era suficiente! Las babosas se colaban por las rendijas.

Necesitaba hacer algo más y en lo que ella intentó detenerlo, un fuerte golpe le sonó que la arrojó contra la mesa. Quedó en el suelo viendo sus ojos brillar al mirar la cocina: una fuga de gas las mataría.

Tomó a la niña, ya sin intentar hacer nada por él y corrieron hacia el balcón. Desde el décimo piso, nada podían hacer… sólo se quedaron ahí, intentando averiguar una manera de escapar. Ella abrazó a su hija cubriéndole el rostro mientras rezaba.

Al instante, el ruido sordo las sofocó y la habitación comenzó a arder, llevándose parte de las paredes y el techo del vecino.

La mujer miró hacia abajo, prefería tener algo roto y no que las llevaran en una bolsa esperando que las reconocieran.

Se subió a la baranda, miró el balcón del vecino del piso inferior: podrían escapar. Cerró los ojos y rezó una vez más antes de saltar.

La niña gritó cuando su madre saltó y ella, se aferró con todas sus fuerzas al balcón, intentando subir con ella.

En cuanto lograron poner los pies en el suelo, las piernas le temblaron tanto que no pudo salir corriendo hasta que no escuchó los gritos de nuevo en el edificio y se impulsó como si el fuego la hubiese alcanzado, abriendo la puerta de par en par y añorando la salida, tanto que cuando estuvo en la calle, un hombre tuvo que detenerla y tranquilizarla para que se diera cuenta de que estaba a salvo.

Los bomberos llegaron junto con la policía y nada de lo que sucedía parecía hacer clic en su cabeza. Sólo mantenía a su hija en brazos mirando las llamas del edificio ser apagadas. Sólo podía pensar que después de mucho tiempo y sufrimiento, las babosas no volverían a atacar.




¡Un abrazo!
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sábado, 12 de enero de 2019

Lista de colores en HTML

¡Hola, hola, mis queridos soñadores! ¿Cómo están? Para el Origireto, hice un diseño sencillo, pero diferente para los retos, debido a que la consigna así lo ameritaba para diferenciar microrrelatos de relatos y además, agregar el número del mes en que han sido usados.


Debido a esto, me tomé a la tarea de hacer una listita que pudiera editar de manera sencilla y como le gustó a la organizadora, la voy a publicar por si alguien quiere usarla.

Para descargarla completa, clic aquí, que además, les dejo un listado con colores que utilicé.

Y si quieren ver más modelitos de tablillas e índices, pueden hacerlo por aquí.



Texto

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Este es el código básico, con el relleno blanco y nada más. Si quieren cambiarle el color a los cuadritos, lo que deben hacer es cambiarle el valor a esta partecita del código:

background: #fff;

Sí, justo lo que está marcado en rojo. Ahí es donde buscan el color del código en HTMLcopian y pegan.

Como algunos están en el Origireto, yo hice los cuadritos para los relatos y los microrrelatos, así si no se animan a editar el código o les parece más sencillo copiar y pegar, aquí tienen el resultado:

Codigo relato: #79C6EC
Código micrrorelato: #FFFD83

Texto
Texto


Texto
Texto


Por último y ya para ir cerrando ese mini tutorial, para colocar un número o un símbolo en el cuadrito, es tan fácil como escribir algo antes del </div> del código. Les marcaré exactamente dónde deben hacerlo:

<div style="background: #FFFD83; border: 1px solid #000; display: inline-block; font-family: "georgia"; font-size: 11px; height: 12px; margin-right: 5px; padding-bottom: 2px; text-align: center; width: 12px;"></div>Texto

El div que está marcado en rojo es al que me refería, entonces, si queremos escribir algo en el cuadrito, lo correcto es escribir antes de ese texto ¿no? Quedaría de esta manera:

<div style="background: #FFFD83; border: 1px solid #000; display: inline-block; font-family: "georgia"; font-size: 11px; height: 12px; margin-right: 5px; padding-bottom: 2px; text-align: center; width: 12px;"> 1 </div>Texto

El número lo escribí en azul para que puedan verlo mejor y darse cuenta de dónde hacer el agregado de texto. Esto, si le cambian el witdh, que es el ancho, pueden hacerlo ajustando el texto que ustedes quieran, no sólo un número, dependerá de qué es lo que deseen hacer para poder adaptarlo a su gusto.



Y es tan sencillo como eso. Arriba tienen todos los packs de códigos para descargar y si necesitan ayuda con algo aquí, pueden dejarlo por los comentarios.

¡Un abrazo!

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jueves, 10 de enero de 2019

Relato juevero: Propósitos jueveros

¡Hola, hola, mis amores! ¿Cómo están? Espero que de maravillas ¡yo les traigo una entrada totalmente atípica! Y es que creo, jamás hice nada parecido en el blog. Pero el relato de este jueves pide algo así y bueno, decidí arriesgarme y probar a hacerlo escrito.

Moli nos propone que hagamos nuestros propósitos y deseos para este año. Y no es que no tenga ninguno, sino que jamás los había escrito, más bien, me llevo de esas listas mentales que son más fáciles de olvidar cuando nos falla cumplir alguno (????)

Los invito a leer muchos deseos por aquí.




Metas del 2019

Quiero sacar mi permiso de conducir ¡y aprender! La verdad, es que en ese sentido soy extremadamente cómoda y si me llevan o puedo tomar el colectivo ¡ni me molesto! Pero una de mis metas es comprarme un auto, así que, es momento de aprender.

¡Viajar! Este año, quiero viajar más. ¡Bien! Hablo como si en el 2018 me hubiese recorrido la Argentina y apenas fui a la esquina. Fue un año horrendo en todos los aspectos imaginables. Voy a cambiar eso este año y cambiar de escenario es una buena forma de empezar.

Empezar a trabajar más como freelance. No es que no tenga mis trabajitos, pero son pocos. Me gustaría dedicarme más a esto en diseño y programación, especialmente, en este último.

Relacionado con el punto anterior, quiero aprender un nuevo lenguaje de programación o hacer alguna especialización en los que ya sé. Aún no me decido, será que justo me salga el curso correcto en el momento correcto.

Aprender más de robótica. El 2018 empecé a trastear Arduino y Makey makey —en realidad, fue al revés, primero Makey makey— ¡me encantó! Fue poco lo que aprendí, es poco lo que manejo y sí, quemé un par de placas, pero ya saben, cuanto más rápido surjan los errores, más rápido se aprende. Tengo meta de empezar a estar más activa en el club de robótica —que también empecé el año pasado— y seguir formándome para trabajar con IA (Inteligencia Artificial). Posiblemente, el lenguaje que aprenda será el que esté más relacionado con esto.

¡Hablar inglés! Pero hablarlo bien. Quiero poder mantener una conversación sin que alguien tenga que ayudarme porque no tengo idea de cómo contestarle a la otra persona, que más o menos entiendo, pero en términos prácticos, son un queso con el idioma.

Ser más optimista. En estos últimos meses, la salud de mi madre ha ido de mal en peor, incluso, más grave que peor. Y eso me ha tenido bastante desanimada al punto que hubo momentos que no tenía ganas de hacer nada. Si bien, no podré hacer mucho por ella y su salud más que acompañarla, no quiero verme apagada y sentirme de esa manera. Así que a todo lo posible para lograrlo.

En relación con lo anterior, pasar más tiempo con ella  💗

Terminar una de mis novelas. Pronto tendré mi libro para publicar ¡así que ya lo doy por hecho! Pero tengo varias novelas en curso ¡y al menos una voy a acabar! Si puedo más, bienvenidas sean, aunque posiblemente, no vean la luz hasta que salga una larga y tortuosa corrección >.< 

Ser más activa y ayudar más a Berii con el servidor Sueños de tinta. El proyecto se inició el año anterior como un servidor de escritores y lectores. Mi idea para este año es hacer un poco más por él para que pueda seguir creciendo y estar activo.

Ponerme más activa en el blog. El 2018 fue un asco hasta el último minuto del año y eso, se notó en el blog que he andado publicando tan poco y escribiendo mucho menos >.< ¡y eso tiene qué cambiar! Que de paso me distraigo y me relajo un poco más. 

¡Hacer más ejercicio! Esto de que el año pasado me tuvo mal me tuvo también, haciendo menos ejercicio. Empecé a bailar un par de veces y dejé. Este año, salvo por fuerzas divinas desconocidas, no pretendo que nada me haga dejarlo.

Dormir un poco más. Tengo horribles hábitos de sueño, al punto que a veces, apenas duermo cuatro o cinco horas. Y entre tantos reclamos que me han hecho —que en estos días es cuando más me han exigido dormir más—, es hora de ponerlo en práctica.

 Reír mucho más.


Iban a ser 19, pero después de que lo pensé mucho, al momento no recordé ningún otro propósito, a lo mejor, se van sumando luego, pero eso sí los tengo bien claros por ahora.


¿Qué propósitos tienen ustedes?

¡Un abrazo!




.


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lunes, 7 de enero de 2019

Origeto Enero: Si mi canción te llama...

¡Hola, hola, mis amores! ¿Cómo están? Espero que de maravillas. Ya les había contado en la entrada anterior que me sumé a un reto nuevo el año pasado ¡y es momento de estrenarlo! Si quieren ver los retos, pueden pasar por aquí, que encontraran los blogs organizadores y los retos, objetos y un montón de participantes súper interesantes <3

La consigna que yo elegí para empezar —más que nada, porque me surgió la idea así que por otra razón—, es ésta:

Utiliza un cementerio como escenario para un relato.

Además, como este es un relato, hay que agregar dos objetos y yo elegí los siguientes:

Un instrumento musical.
Lápices de colores.



Si tu canción me llama...

No le llevaba flores, llevó una maceta con una Azucena en flor y la dejó en su tumba. Se quedó un largo rato mirándola sin decir nada, con las manos en los bolsillos. Retrocedió unos pasos y la lápida que estaba detrás de él le sirvió de asiento mientras pensaba en ella.

Ella convertida en una pieza fría, dura, sin sentimientos ¿Cómo cabía la vida de alguien en un pedazo de piedra? ¿Cómo diablos podía simbolizar algo eso? Apretó la tela del bolsillo al leer su nombre:

Irma Guzmán.
1960 – 1998
Tu recuerdo siempre vivirá entre nosotros.

Apretó los dientes. Frunció el ceño. Se estrujó su corazón. La garganta parecía que estaba a punto de cerrarse ¿Podía morir por tragarse sus sentimientos? ¿Podría morir de dolor? Había sido tan poco el tiempo que Dios les había concedido juntos… seis años, cuatro meses, una semana y tres días. Y no quería seguir sacando cuentas al recordar lo poco que habían compartido ¿Por qué?

Volvía a mirar la lápida y los sentimientos se le atoraban en los ojos y la tristeza recorría su torrente sanguíneo ¿Así se sentía morir de amor?

Maldijo y se levantó apresurado frotándose la frente, arrugando los ojos y abriendo la boca sin fuerzas para emitir sonido, sólo eran sus labios los que se habían movido diciendo improperios en el cementerio ¿Era más triste porque era un bello día? Había un sol maravilloso y los ceibos estaban rojos, brillantes y aún así, se veían marchitos por ese tono marrón propio de la flor.

Y ella ya no volvería a pintarlos bajo los rayos del sol de un otoño que se había enraizado en su corazón. Ya no volvería a decirle esa cruel mentira que lo había atormentado tantos días: si tu canción me llama, regresaré por ti.

Pero no había forma de que regresara. No había forma de reinventarla ni de llamarla. Estaba muerta y ya, no existía forma de traerla de nuevo.

Ni oírla.

Ni de verla.

¿De qué servía el talento si no había forma de salvarla? ¿De qué servía el amor si no existía forma de calmarlo?

—Vine a despedirme —se acercó a su tumba y posó su mano en ella, encogiendo las yemas de los dedos: estaba fría y áspera ¿Cómo esa roca podía conmemorar su recuerdo? Ella que era tan cálida y su piel tan suave y delicada…

Se aclaró lo garganta y tomó aire, lo necesitaba para poder continuar.

—Compuse una canción para ti. La última que te dedicaré. Oficialmente, la última que compondré —sacó una caja de lápices de colores y un block de dibujo y en él, hizo trazos rápidos con los lápices, entre rojos, verdes, blancos y negros, la figura fue cobrando forma de piano de cola. Su acabado parecía estar hecho de cristal, pero con tantas luces y colores que al ser rozado por el sol, se generaba un arcoíris.

Tiró la caja al suelo y arrancó la hoja del block haciéndola una pelota y arrojándola a un espacio vacío. El papel bailó en el viento un momento antes de que los colores se desprendieron de él y en un elegante aleteo, fueron dibujando líneas y formas en el aire, reproduciendo el piano como un objeto tangible y visible.

Cómo diciéndole lo que estaba por hacer, miró la lápida y algo brilló en ella. Sus labios se curvaron en una débil sonrisa caminando hacia el piano.

Sonó fuerte el Do mayor. Le siguió un Fa e hizo un glissando[1] tan sólo para comprobar que todas las notas sonaban bien y ninguna estuviera desafinada.

Se sentó y acomodó el mismo block en el que había una partitura escrita muy rápidamente, sin ser prolija y con dibujos bastantes temblorosos, quizás, porque la inspiración también había llegado con una dolorosa resignación que lo había hecho entender que no había lágrimas ni llamadas ni sonatas que pudieran resucitarla.

Empezó en las notas más agudas, apenas usando la mano derecha hasta que llegó al cuarto compás y un breve acompañamiento, sencillo y dulce como la recordaba, sonaba invocando recuerdos y trayéndole un dolor físico al cuerpo y una fuerte y terrible verdad lo acompañaba mientras el piano cantaba lo que él no podía decir con palabras: se podía morir de amor.

Sus lágrimas caían al borde de las teclas y ya ni miraba las notas borrosas en el borrador, lo seguía de memoria o quizás, estaba improvisando otra canción: entre su público muerto, no había ninguna distinción.

Cerró los ojos y siguió moviendo sus manos por el piano: las teclas parecían extensión de sus dedos al ritmo de la melodía que lo iba disolviendo entre recuerdos.

—Si tocas para mí, siempre vendré a verte —su voz sonó como un susurro amable en el aire. Él detuvo la canción tan abruptamente como se había detenido todo sistema ¡Era su voz!

El silbido del viento fue el único sonido en el cementerio. De nuevo estaba llorando frente al traslúcido cuerpo de ella que se comenzó a desvanecer. Desesperado ante la idea de que pudiera no volver a verla, sus dedos recorrieron el teclado torpemente hasta que hilaron una vez más la melodía, con más fuerza, más sentimiento, más pasión en cada uno de sus dedos.

El viento iba más fuerte a medida que el crescendo iba en aumento ¡y como si no pudiera llegar a más, se superaba! Los ceibos se deshojaron, una a una, se iban sumando en el viento, haciendo garabatos en el aire de colores tostados y verdes, entre las hojas y los pétalos de flores, él también comenzó a desprenderse de sí mismo. Como si estuviera hecho del mismo material que los ceibos, el músico se fue deshojando, deshaciendo en el viento mientras el piano comenzaba a sonar solo, ya sin que nadie lo ejecutase mientras él iba hacia su encuentro, hecho una luz roja mientras que ella, era de un color plata brillante, se entrelazaron en el aire, ante el baile de las flores, subieron al cielo y estallaron en el firmamento.

El cementerio quedó en silencio. El viento dejó de soplar y sólo quedó el suelo cubierto de restos de los ceibos que los habían visto y ayudado a reencontrarse.

Más tarde, el sereno llegó y vio el piano en medio de las tumbas y el suelo cubierto de pétalos de flores. Miró a todos lados y no encontró a una sola persona, un camión o cualquier ser humano que pudiera explicarle lo del piano. ¡Era una locura! ¿Y en tan poco tiempo? No vio en el suelo ni rastros de que lo arrastraron o dejaron en el suelo, por el contrario, solo estaba marcado el lugar donde reposaba ahora.

Volvió a la casilla y llamó a alguien por teléfono cuando la música comenzó a sonar por el piano encantado. Una alegre melodía que hacia bailar las flores en el viento; que podía traer un poco de paz o consuelo para aquellos que lloraban a sus muertos.

El vio el espectáculo sin mediar palabras hasta que la música llegó a su fin. Ya no se animó a quitar el piano.

Nadie lo hizo, el piano debía estar maldito.

Sólo el ceibo era testigo de que el piano no estaba ni maldito ni encantado. Sólo era ejecutado cada tanto por un músico enamorado…



[1] Es un adorno que se realiza deslizando la mano por el teclado, desde el más agudo al más grave o viceversa —hay varias maneras de hacerlo—. 



Para los que no tengan idea, el ceibo es un árbol frondoso y de flores rojas. Es la flor nacional de Argentina, que florece desde octubre hasta abril —puede durar más, dependiendo del clima, que hay veces que las flores siguen aun bien entrado el otoño—. Puede medir hasta diez metros de altura y a leyenda que envuelve al ceibo precisamente, habla de la música, del canto de un indiecita que murió en la hoguera. Y la escena me dio para hacer esto con el ceibo y el piano y un romance así, mágico <3

Espero les haya gustado. Si les interesa leer sobre el ceibo, aquí les dejo el enlace.

Relato de 1245 palabras



¡Un abrazo!
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