sábado, 23 de diciembre de 2017

52 días de reto: día cuarenta y cinco

¡Hola de nuevo! Les dije que iba a actualizar enseguidita nomás ¡Qué tengo que terminar con este reto! Que ya voy contra reloj, así que es cosa de ponerme las pilas en serio que hubo dos días que no publiqué nada de él en esta semana, así que me debo esforzar si quiero terminar los siete que me faltan antes del 31 ¡pero ya me faltan siete nada más! Que parecen poco, pero cuando toca sentarse a escribirlos no es tan poco XD

Día cuarenta y cinco: Crea un relato que contenga una escena en la ducha.



Capítulo 9
No hay lugar como el hogar

—¿Quién diablos eres tú? —El arma de Poppy quedó apuntando a Ciro y los otros brujos que estaban a su alrededor hicieron lo mismo, quedando en medio de una posible balacera si decidían a disparar. El fénix había aparecido de la nada en medio del salón comedor, y ni lentos ni perezosos, habían quedado a la defensiva: nunca era bueno que alguien apareciera así, de golpe y sopetón.

Maya y  Gizane, la prima de Maya, entraron al hotel y vieron la escena preocupadas. Maya que venía arrastrando su mochila lamentándose de otro fatídico día en la escuela. Ciro apenas la vio, volteó a saludarla con una sonrisa, como si nada pasara. 

La muchacha, incrédula y aterrada al ver su situación, soltó todo y salió corriendo metiéndose en medio, levantando las manos y pidiéndole que bajaran las armas. Nunca había pensado en meterse a un círculo para ser el blanco de ocho brujos y dos elfos ¡hasta Jerry estaba listo para actuar!

—Está bien,  está bien —intentó hacer que desistieran, aunque ella se había puesto más nerviosa que todos los presentes al verlo— Ciro es un amigo. Es un poco bobo, pero inofensivo —dijo Maya nerviosa intentando convencerlo.

—Bobo, curiosa palabra —repitió Ciro con una sonrisa inocente.

—Es otra forma de llamarte estúpido —le explicó ella mirando por sobre el hombro al fénix e insistió con la mirada que bajaran las armas— en todo caso, sólo gastaran municiones. A él no le afectan esas cosas.

—Oh —exclamó él ante la sorpresa de todos por su actitud tan pasiva a pesar de ser el centro de un posible ataque.

—¡Sigan su camino! —Gritó Poppy poniéndole el seguro y colocándosela en la parte de atrás del pantalón, cubriéndola con su camisa— y tú no vuelvas a aparecer así de nuevo o no dudaré en jalar el gatillo —lo señaló con el dedo— luego tú irás a explicarme todo ¿Entendido?

—Gracias, tía —Maya sonrió asintiendo aun nerviosa para darse vuelta y darle un golpe en el brazo a Ciro— ¿Acaso quieres que te maten? Puede que esas armas no te hagan nada, pero esto está lleno de brujos que no descansarían hasta matarte ¿qué haces aquí? —Se descargó tan rápido que no le dio tiempo a decir nada. Más importante, según lo que le habían dicho sus hermanos, Ciro había hecho eso sin saber cómo si quiera, simplemente, había deseado salir y había salido, tal cuál como había sucedido cuando la trajeron al hotel. Era algo que ninguno podía explicar, ni el mismo fénix, pero les daba igual mientras pudiera ayudarlos y por supuesto, mantenerlo alejados de los problemas.

Gizane, se terminó de peinar el flequillo de lado frente al espejo de mano que sacó de su mano aún no se había ido de ahí, quedando embobada por Ciro. Usualmente, era más tranquilo todo en el hotel y eso también significaba, que era todo mucho más aburrido. Por sobre todo, nunca iba nadie que fuera interesante. Mujeres, seres extraños, nadie que pudiera llamarle la atención a una joven de quince años más preocupada en el maquillaje que en hacer magia.

—Maya ¿dónde aprendiste modales? No deberías tratar así a un chico tan guapo —sonrió coqueta haciendo a un lado a su prima contoneando las caderas.

—Ni lo pienses —se puso en el medio señalándola severamente y deteniendo su avance con rapidez. Tomó a Ciro de la mano junto con su bolso, que había quedado tirado en el suelo, y se fueron a la cocina, que usualmente, era más tranquila que ningún otro lugar.

Sirvió algo de café, más por ella que por él, aunque necesitaba algo más fuerte. Su vuelta a clases no había sido como ella se imaginaba, le estaba costando demasiado integrarse y extrañaba mucho a sus hermanos.  Usualmente,  los encontraba seguido, a Johann en el colegio y a Francis al salir al visitarlo a diario en el deshuesadero. Pero toda esa normalidad que había en su vida había desaparecido ¡ni si quiera era Maya en el colegio! Se llamaba Raquel por decisión de Francis, que había pensado que lo mejor era que empezara con un nombre diferente hasta que pudieran regresar a sus vidas anteriores. Todo era diferente y no llegaba a sentirse a gusto.

—¿Por qué estás aquí? —Dejó las tazas en la mesa y se sentó en frente de él con una expresión de cansancio en el rostro. Si hubiese llegado en otros términos, habría estado mucho más contenta de verlo, pero aun su corazón latía rápido por lo sucedido antes.

—Tus hermanos querían saber cómo estabas —probó el café e hizo una mueca tomando el azucarero y echándole trece cucharadas, quizás, habría agregado más si Maya no le hubiese quitado el recipiente de su mano y puesto lejos de su alcance.

—¿Y no pudieron llamar? Apenas hace tres días que estoy aquí. No necesito niñera —Dijo alzando una ceja —tienes que hacer algo con tu problema de azúcar ¿acaso ninguno se cuida si no estoy de mamá gallina? 

—Creí que eras una bruja, no veo que tengas plumas — dijo entrecerrando los ojos  y frunciendo el ceño confundido.

—Es una expresión. Como sea, deberías volver. Llamaré a Francis en cuanto acabe de hablar con la tía. 

—¿Vas a estar bien?

—Lo estaré, en serio —le dijo esperando tranquilizarlo— ¿Cómo están las cosas por allá?

—Dicen que están bien. Esas personas no han vuelto, aunque Myrddin está inquieto por eso. Francis pasa mucho tiempo con el auto cuando no salen. Johann está entrenando con Myrddin, aprende a usar sus poderes. Cree que si maneja lo suficiente su capacidad mental será capaz de ayudarme con mi memoria —hizo un gesto arrugando la nariz— no sé si sirva, Myrddin había dicho que no había nada en mi cabeza —y la miró de reojo— es quien más dice extrañarte. Se quejaba mucho de que no estás en la casa.

Maya sonrió pensativa. Ella también los echaba en falta, pero quería darle una oportunidad a su vida ahí, apenas llevaba unos días, adaptarse llevaba tiempo y si ellos habían pensado en dejarla ahí, era por su bien. Y con esa idea, hacía de tripas corazón para aguantar todo e intentar llevarse bien en ese mundo.

Charlaron un rato más antes de que Ciro se teletransportara a la cabaña de nuevo.

Ella recogió todo y se dispuso a llevarlo a la cocina encontrando a su tía en el camino.

—Ya iba a verte —dijo ella siguiendo el camino para lavar la vajilla. Su tía la miró de lado antes de seguirla.

—Han estado relacionándose con seres extraños. Es cierto que un brujo necesita sus contactos, pero tú y tus hermanos lo están llevando lejos— aseveró cruzándose de brazos y apoyándose en el umbral de la puerta de entrada a la habitación.

—¿A qué te refieres? —Volteó Maya después de dejar todo en la encimera.

—Ese libro, ese chico. Dices que es un brujo, pero si papá lo encerró ahí, debe haber tenido  sus razones, quizás, ni si quiera es un brujo y ustedes piensan liberarlo —Maya a esa altura, había fruncido el ceño molesta.

—¿Y qué tienes para decir de Ciro? —Su voz sonó tan fuerte que ella misma se sorprendió de hablarle de esa forma a su tía.

—Es poderoso y tú dices, estúpido. Es una pésima combinación.

—Tendré en cuenta tus advertencias, tía. Ahora, tengo que hacer una llamada a mis hermanos —y apenas terminó,  salió de la habitación sin si quiera mirar a su tía.

Llegó a su habitación y puso el seguro con sentimientos encontrados. Nada iba como ella había esperado ¡en lo absoluto! Ni si quiera un poquitito, que parecía que mientras más empeño le ponía a todo, peor se sentía, como si el mundo le estuviera echando en cara que su lugar no era ahí. No, en realidad, era algo mucho más personal: ella sabía que su lugar era con sus hermanos. Habían empezado esa aventura juntos y debían terminarla de la misma manera, no con ella viviendo tranquila mientras ellos se jugaban el pellejo a cientos de kilómetros, sin saber nada de ellos. Porque Maya sabía que si los llamaba, iban a mentirle, le dirían que estaban bien, que no tenían problemas porque si lo negaban, la iban a preocupar a ella y harían que quisiera volver con ellos. Y era precisamente lo que ella estaba deseando hacer, pero se contenía y ni si quiera sabía por qué lo estaba haciendo.

Tiró el bolso sobre la cama, vio sus libros caer de su interior, pero ni si quiera se molestó en recogerlos, simplemente, tomó una toalla y se dirigió al baño lista para darse una larga y relajante ducha que estaba necesitando un momento para despejarse y no pensar en nada de nada.
 
Se quitó la ropa y la dejó en el suelo mientras abría las llaves del agua y la templaba y se metía dentro sintiendo el agua caer sobre su cuerpo. Pasó sus dedos por su cabello ahora húmedo, tenía que emparejar su corte, iba tomando ya una forma irregular y no el desmechado que a ella tanto le gustaba. Pensaba en cosas como esas mientras se bañaba, era una distracción que necesitaba, pensar en cosas mundanas que no tenían trascendencia alguna pero que, de alguna manera podrían ayudarla a encontrar un poco de paz mental y salir renovada a enfrentar la vida una vez más.

Se quedó un rato dejando que el agua cayera sobre su cuerpo cuando terminó de lavar su cuerpo. Se sentía bastante mejor que cuando había llegado a la casa, así que cerró los grifos y tomó la toalla, abriendo la puerta de la ducha envuelta tan sólo en la toalla y encontrándose a Ciro fuera con Myrddin en brazos. Le había aparecido tan de golpe que se asustó y trastabilló cayendo al suelo.

Él dejó a Myrddin sobre la estantería y se acercó a la joven a ayudarla a ponerse de pie cuando ella lo echó de un solo grito. El estado de relajación que había logrado desapareció al instante que lo vio aparecerse así cuando ella estaba desnuda. Agarró bien la toalla contra su cuerpo y los echó fuera del baño a ambos molesta y por sobre todo, avergonzada ¡qué no tenía descanso en ningún momento!

—¿Qué sucedió? —Preguntó Ciro mirando la puerta del baño cerrada.

—Contando que apareciste cuando se bañaba, has tenido suerte de seguir vivo —incluso, hasta él se sentía agradecido después de ver la furia de Maya por llegar de esa manera. Sabía que no era para menos, que dos hombres o bien, un hombre y un libro llegaran de esa manera, pero ¡él tampoco esperaba que llegaran justo en ese momento!— deberás ser más cuidadoso al teletransportarte.

—¿No puedes llamar antes de venir? —Se quejó ella saliendo del baño ya vestida, secándose el cabello con una toalla.

—Myrddin insistió en venir.  Tuve que traerlo a que te viera con sus propios ojos —

Ella se dejó caer en la cama y el fénix la siguió sentándose en el otro extremo.

—Será una visita rápida. A mi tía no les han simpatizado ninguno —les advirtió.

—¿Crees que así te vas a liberar de tu entorno mágico? ¿En un hotel para brujos? Ha reforzado la entrada desde que llegaste. Puedo sentir magia poderosa aquí —Myrddin saltó de los brazos de Ciro y cayó en la cama apenas sosteniendo el equilibrio por lo mullido del colchón— Ayúdame con  esto —pidió en un gruñido por ponerse de pie.  Maya rodó los ojos sonriendo y lo colocó en la mesita de noche después de quitar algunas cosas de ella para darle espacio.

—No lo sé.  Aunque hay muchas… personas raras aquí —acabó por decir después de meditar unos instantes buscando las palabras correctas— sólo pululan por ahí. No hay misiones, no hay líos mágicos, no está el abuelo para llevarnos de excursión y perdernos en algún sitio desconocido esperando que resolvamos un caso sin saber nada de él. Es todo tranquilo —y aunque lo dijo con una sonrisa, suspiró con pesadez.

—¿Pero? —Intervino Myrddin leyendo en su mirada que había una segunda parte de su charla.

—Pero no es mi casa. La tía  es excelente,  Gizane es tan idiota como la recordaba, Peter apenas está y Reed es muy amable. Jerry ha estado pendiente de mí desde que llegué. Todo parece perfecto —y se encogió de hombros apretando sus manos sobre sus piernas, como si quisiera convencerse de ello más que a los demás.

—¿Y qué esperas para volver? —Preguntó de golpe.

—Dije que iba a darle una oportunidad y todavía es muy temprano para rendirse, así que me quedaré aquí un poco más. No es malo después de todo.

Hablaron un rato hasta que Gizane le pidió a Maya salir a ayudar con la cena. Se tuvieron que despedir antes de terminar con su charla. Myrddin se había ido con una sensación más agradable al saber que estaba con bien y que posiblemente, iba a terminar desistiendo de todo ello antes de tiempo.

Maya añoraba la vida que todo humano tenía, pero también, había algo en ella que la llevaba a adaptarse con gusto a todo lo que la magia les daba, sin darse cuenta, no por nada teniendo todo lo que quería, seguía echando en falta a su disfuncional familia y su casa rodeada de magia y líos que la misma generaba.

******

Al terminar su labor, Maya estaba deseando simplemente, caer en la cama y dormir largo y tendido. Aunque pensó en llamar a sus hermanos antes de ir a dormir, se dio cuenta de que había dejado su teléfono en la cocina, así que fue a buscarlo y se detuvo en la entrada, escuchando a su tía hablar de su padre y su abuelo. Se contuvo las ganas de espiar, pero no llegó a moverse aun sabiendo que estaba mal hacer eso. Sin embargo, no se arrepintió de quedarse escuchando a hurtadillas cuando oyó algo importante:

—Y seguí los mismos pasos de Maya cuando Elián y Misa empezaron a hablar de los espejos y de acceder a esa dimensión ¿recuerdas que papá tuvo un amigo que no estaba de acuerdo con ellos? Pero Elián era curioso ¿y si Misa halló algo? —Le preguntó a Jerry dudosa.

—¿Crees que por eso no se ha contactado con nadie?

—Tiene a papá. Si necesita de alguien con talento y que la ayude, no hay nadie mejor que él para ello.

—Entonces, no deberías preocuparte más de la cuenta —la animó y la invitó a beber una cerveza antes de irse a dormir.

Maya no supo cómo asimilar esa información. Ya poco le importaba su teléfono, lista para irse de ahí, pero al llegar a las escaleras, se volvió sobre sus pasos y entró como si nada a buscar el aparato y darles las buenas noches a ambos. Tenía dudas sobre qué hacer al respecto con esa información. Pero tenía una idea de quién era el que podía guiarlos más claramente hacia una idea clara de lo que sucedía con su familia: Myrddin, estaba segura de que el hechicero del que había hablado su tía no podía ser otro que él.

Entró a su habitación y estuvo dando vueltas un largo rato hasta que terminó agarrando una valija y metiendo todas sus cosas en su interior. Tomó la mochila, buscó su billetera y se dispuso a escribir una nota que dejó sobre la cama. Había pensado en llamarlos, pero no podía dejarlos solos. Estaba decidida a seguir adelante, que si habían empezado esa aventura juntos, iban a seguirla de la misma manera y revelarían ese pasado del que su familia jamás había hablado.

Sin que nadie se diera cuenta, salió por la puerta trasera y fue a tomar el colectivo. Sería un comienzo, luego, se las arreglaría para llegar, pero volvería su hogar, finalmente, volvería a la cabaña vieja y olvidada, a la magia, los trucos y encantamientos, porque hiciera lo que hiciera, ella sabía que la magia llamaba a la magia y aún lejos de casa, de eso no escapaba.


<<Capítulo 8                                                    Capítulo 10>>

Espero les haya gustado.

¡Un abrazo!

14 comentarios:

  1. Me gusta la idea del hotel para brujos. Parece compatible con mis historias paranormales. Parece que tenemos gustmos en comun en cuanto a géneros, historias.

    Me parece que los hermanos de Maya van a cometer algún error, al no contar con ella. El cambio de nombre es uno, Raquel no es tan buen nombre como Maya. Y creo que la van a necesitar. Está que se haga rogar en volver.

    Ciro me agrada.
    Está bien la escena, cumpliste con el reto, cuando entró fue a verla, cuando Maya se duchaba. Creo que es una escena que no olvidará.

    Un abrazo.

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    1. Alguna vez podrían ir a quedarse ahí también (?) me gusta eso de los generos paranormales, aceptan este tipo de cosas dándole un toque especial.

      Seguramente, aunque creo que van a cometer un error al reencontrarse y seguir adelante más que nada XD Raquel es un nombre que me gusta mucho, pero realmente, no queda con ella.

      Ciro es un encanto, aunque algo lento para entender ciertas normas sociales. Seguro, de esa escena no se olvida ninguno de los tres XD

      ¡Un abrazo!

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  2. ¡Oh!
    Me ha gustado mucho guapa!
    Que bien, ya estás casi en la recta final. Que bien.
    Un besote

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  3. Uy se ve interesante te mando un beso y te deseo una feliz navidad
    https://2.bp.blogspot.com/-uq_pqFWQMog/Wjm5i_OpTNI/AAAAAAAANw8/NKlyofuwyaonOtJA-HkzuTMA56vZM5ZugCLcBGAs/s1600/felicitacion%2Bde%2Bnavidad%2B%2B2018.jpg

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  4. Ya está el próximo jueves.
    Consiste en escribir un relato desde el punto de vista de las mascotas.

    https://molidelcanyer.blogspot.com.ar/2017/12/convocatoriajuevera-jueves-28-de.html

    Creo que el tema es para vos.

    Besos.

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    1. Sí, es un tema que se me da XD espero llegar con un aprte <3

      ¡Gracias! ¡Besos!

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  5. (。◕ ‿ ◕。)/ Holaaa Roxana!!!
    Primero que todo te deseo una hermosa navidad espero la pases con tus seres queridos y lo disfruten en grande.

    Con respecto al relato me ha gustado que se trate de brujos y el tema de un hotel para estos creo que ha estado creativo, hay un nombre que resonó en mi cabeza cuando lo leí que fue Ciro no sé si estoy equivocada pero creo que has usado ese nombre para algún otro relato o quizá me esté confundiendo XDDD gracias por compartirlo muy bueno!

    Espero puedas pasarte que estés bien!

    穛 S4Ku SEK4i®

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    1. ¡Gracias! Espero hayas pasado una buena Navidad también <3

      Sí, tienes buena memoria que ya he usado a Ciro en algún otro cuento corto, así que no te confundes con nada XD es uno de mis personajes recurrentes.

      ¡Un abrazo!

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  6. He llegado a esta historia recién ahora, pero me gusta mucho lo que veo. Muy divertida la escena de la ducha. Veo un posible romance en el futuro.
    Espero ver cómo sigue.
    Que estés pasando una muy feliz navidad ♥

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    1. ¡Gracias! Seguro surge algo entre ambos, me gusta la química que hay entre ellos.

      ¡Espero hayas tenido una buena navidad!

      ¡Un abrazo!

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  7. Maya debe estar un poco gruñona por estar separada de sus hermanos. Debe extrañarlos mucho. Raquel es un bonito nombre. Gizane le hace sentir celos, quizá eso le haga aceptar ese sentimiento? y vaya susto se llevo al verlo ahí plantado al salir de la banera. Wow, de que tratara esa información? Cuál será el nuevo destino de Maya? Que buen capitulo, me gusto el suspenso!
    Abrazo

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    1. Un poco que separarse de su familia así como así y sin mucha preparación, debe ser duro. Pero ella sabe sobrellevarlo después de todo.

      Me encantó esa escena con Gizane, tan linda ella <

      ¡Un abrazo!

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¡Hola! ¿Cómo estás? Gracias por pasar a leer mi blog y agradezco que vayas a comentar. Me encanta leer sus opiniones.

Pueden escribir lo que gusten, tienen todo el espacio que quieran para comentar ¡Y no se echen para atrás por ser una entrada vieja! Yo responderé el comentario sin importar la fecha <3

¡Qué tengas un lindo día!

¡Un abrazo enorme!

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