Menu

miércoles, 25 de octubre de 2017

Claro de luna; luz de sueños — Capítulo 9 — El momento decisivo

¡Hola a todos! ¿Cómo están? Traje capítulo más rápido en esta ocasión, que he estado haciendo un esfuerzo por ponerme al día con todo pero los dioses siguen en una conspiración en mi contra >.< pero que ya, casi no me falta nada con esta historia al menos.

Salvando eso ¡tengo capítulo terminado! Y no sólo eso, que he empezado a publicar esta historia en Inkspired, por lo que les comparto más abajo la portada que hice para ella <3 Y si quieren leerla por ahí porque les parec más cómodo, son bienvenidos a hacer clic justo aquí.




Estaba amaneciendo, la luz del día era un buen augurio para ellos. Ya habían peleado en las sombras, dándoles ventaja, era momento de que ellos la tuvieran ahora. Por eso, habían salido apenas estuvieran preparados para ello. Shouzo se les había adelantado para reunir a os demás y llevarlos al punto de encuentro. Habían conseguido un caballo, así que iban a llegar más rápido si no había ningún tipo de complicación en el camino. 

Las posibilidades de salir victoriosos eran escasas, bien escasas, pero aun así estaban decididos a dar lo mejor de sí en ese momento, pues, era el enemigo quién contaba con todas las ventajas y sin saber del paradero de Shougo, podrían tener esa carta en su contra. Aun así, Shouzo y Sanosuke se veían con la suficiente confianza como para salir bien librados de todo y contagiarles un poco al resto ¿sería suficiente?

El guerrero pensaba que sí, debía pensarlo que al mirar por sobre su hombro mientras montaba al caballo a la mujer que iba tras suyo, pensaba que iba a hacer todo por ella. Y Shouzo no iba a dudarlo tampoco, ninguno de ellos en realidad, que si tenían que arriesgar su vida, el pulso no les temblaría.




El escondite se veía mucho más luminoso ahora. Tal y como lo habían previsto aún seguían ahí. Shouzo había reunido a un grupo de cuarenta personas. No eran muchos, en realidad, se quedaban cortos con la cantidad que habían visto dentro: tan sólo husmear en la entrada y había unos veinte, así, mirando muy a ojo y calculando mentalmente. No esperaban cuántos iban a encontrar dentro, pero algo tenían claro: no iban a perder. 

Sanosuke contaba con algo para ganar una ventaja y era en total, seis explosivos que le había dado su amigo Tsunan Tsukioka antes de abandonar Japón, por supuesto, esa era la única ventaja que tenían y considerando su situación, gastarlos a lo tonto podría ser su perdición. Aun así, le dio uno a Sayo, dos a Shouzo, él se quedó con dos y le dio el restante a uno de sus aliados: ellos sabrían cómo usarlo. O al menos, se mentalizaba de esa manera, pues, se estaban jugando el pellejo y aun no encontraban a Shougo.


Buscaron una entrada que estuviera descuidada y aunque era estrecha, era lo suficiente para infiltrarse. Las estalactitas del techo iban a servirle a la perfección para cubrirse al ir por el camino rocoso de arriba. Subir sería el problema, pero una vez llegaran, ya estarían más que hechos para continuar.


 
Se habían dividido en varios grupos, siete grupos pequeños. Sanosuke se había quedado con Sayo en el grupo que cubría el flanco superior, los demás, se habían ido por caminos diferentes, con un firme objetivo: salir de ahí con vida.

Avanzaron hasta que Sanosuke vio un hueco en la pared y se detuvo junto con la mujer.

—Hasta aquí llegas— le dijo —ahí tienes un buen escondite. Y hay una buena vista, podrás disparar ¿tienes balas suficientes?— Ella asintió —perfecto. Si ves que se pone peligroso

—Usaré la bomba y huiré. Pero tú

—Estaremos bien— la tranquilizó y posando su mano por la parte posterior de su cabeza, la acercó y le dio un beso en la frente diciéndole que cuando salieron de ahí,  la invitaría a comer puesto que aún no había probado la comida típica de Holanda.

Quedó sola mientras los demás avanzaban. Sanosuke  confiaba en que ella pudiera protegerse sola pero temía arriesgarla demasiado como para llevarla consigo al epicentro de la batalla.



—Allá están— susurró Sanosuke al ver a los que los habían atacados antes reunidos en un solo lugar. Levantó la mirada y al otro lado dela pared, encontró a Shouzo. Se comunicaron sin decir nada haciendo un movimiento al levantar la mano.

De un momento a otro, saltaron a la batalla sin dar pie al error. Mientras, un grupo se dirigía hacia la fuente. Estaban haciendo todo ello por un solo objetivo y no era sólo quitarse a aquel grupo de matones de encima: tenían algo que les interesaba.

Shouzo se encargó rápidamente de sus adversarios dejándolos inconscientes. Él aún ese momento, llevaba sus principios por delante: no matar.

Sanosuke, por otro lado, no prestaba atención a eso. El símbolo 'malo' de su espalda aún lo acompañaba y en una batalla como esa, sabía que dejar a uno vivo podría llevarlos a la perdición, por lo que atacaba sin pensarlo. El primero recibió el futae no kiwami en la nuca muriendo al instante. Si bien, su estilo de pelea no requería de arma alguna, a golpe limpió, había desarrollado una técnica mortal.

Los demás miembros del equipo iban llegando bastante bien todos lo importante era no descuidarse pues, podría serles fatal.
 
—¡Cuidado!—Gritó Sanosuke al ver a un sujeto con una espada salir detrás de Shouzo y detuvo el filo entre sus palmas evitando el ataque que le habría valido la vida a su amigo. Quebró la espada con sus manos y le dio un puñetazo en la nariz, rompiéndose la de un golpe.

—Creo que esto ha sido muy fácil— dijo Shouzo mirando los cuerpos tendidos en el suelo y decidieron seguir adelante: algo no estaba bien.



La fuente estaba desprotegida, por lo que el grupo más grande había logrado cargar el agua sin mayores problemas.


—Algo no está bien con todo esto— dijo Ruud, quien lideraba a aquellos hombres que habían accedido a acompañar a Shouzo.

Ellos también se estaban sintiendo molestos por ello y propusieron reunirse con el resto y  averiguar cómo continuar. Aunque si lograban salir de ahí sin problemas, podrían regresar a su hogar y olvidarse de todo.

Volvieron sobre sus pasos con el sigilo propio de quien espera una emboscada. Todo aquello se volvió a nada cuando escucharon el sonido de un disparo. Sanosuke inmediatamente pensó en Sayo y dejándolos a todos atrás, corrió a donde ella estaba escondida. Sabía que todo aquello se veía demasiado fácil, demasiado para ser cierto.

Dio un salto y agarró camino por los recovecos de la pared de manera más rápida, siendo seguido por Shouzo.

Buscó con la mirada algún indicio de que algo los esperaba, pero sólo encontró a Sayo en el suelo, inconsciente. Instantes más tarde, se escuchó una explosión haciendo que el techo empezara a despedazarse sobre ellos, cayéndoles algunos fragmentos de piedra y el polvillo del mismo.




Shouzo divisó abajo a los que los habían atacado antes, destruyendo otra de las columnas y dirigiéndose a la salida.

Piensan matarnos— 

—Y lo conseguirán si nos quedamos aquí más tiempo— dijo Sanosuke cargando a Sayo con él, deteniéndose abruptamente al sentir el temblor del suelo y una nueva oleada del techo, esta vez, algunas estalactitas se habían desprendido del techo casi dándoles a él y a Shouzo.

Sanosuke reaccionó a tiempo casi tambaleando y cayendo hacia atrás con Sayo encima.

Se apresuraron a encontrarse con los demás y cerciorarse de que todos estuvieran bien. La terrible noticia que compartieron es que todas las estaban selladas y no quedaban muchos sitios hacia donde ir sin correr riesgo de morir aplastado o empalado.

Habían planeado todo para deshacerse de ellos.

—Busquemos un lugar donde los derrumbes no sean tan grandes. Rápido. Si lo hayamos, creo que puedo romper la pared y salir de aquí con vida— aseguró Sanosuke en voz alta.

Intercambiaron miradas luego de asentir y se dispersaron rápidamente. Sanosuke tomó un camino también, con la esperanza de conseguir escapar con vida. Fue Ruud quién lo consiguió y reunió a todos ahí. Sanosuke dejó a Sayo a cargo de Shouzo cuando la última explosión hizo eco en la cueva y el techo encima suyo,  se desplomó sobre ellos.







<<Capítulo 8                                                          Capítulo 10>>

Y casi, casi llega el final, el próximo capítulo es el último ¡Finalmente! Que soy una lenteja para terminar de subir historias. Pero están que es lo que importa (?)

¡Un abrazo!

10 comentarios:

  1. ¡Hola guapa! ¡Que alegría el siguiente capítulo!
    Que maravilla, me ha encantado.
    Un besote

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Gracias! Que alegría que la sigas disfrutando.

      ¡Un abrazo!

      Eliminar
  2. uy lo dejaste interesante y ánimo tu puedes.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Gracias! Subiré pronto la continuación <3

      ¡Un abrazo

      Eliminar
  3. Absorbente capítulo, pletórico de acción. Y un final donde nos dejas en suspenso. Me gusta la sagacidad y valentía de Shouzo y Sanosuke.
    Abrazo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Gracias! Me gustan mucho esos personajes, que deben ser mis favoritos de la saga.

      ¡Un abrazo!

      Eliminar
  4. Yay! Olvide decirte que el dibujo te quedo magnifico!
    Por la noche te visito en Inkspire con más tiempo, ya que necesito registrarme para leerte.
    Bye!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Gracias, Yessy! Tómate tu tiempo que no hay prisas, mi cuenta seguirán ahí para cuando tengas un huequito <3

      ¡Un abrazo!

      Eliminar
  5. Espero que continúes la historia!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Por supuesto que voy a terminarla. Pronto voy a subir la continuación <3

      ¡Un abrazo!

      Eliminar

¡Hola! ¿Cómo estás? Gracias por pasar a leer mi blog y agradezco que vayas a comentar. Me encanta leer sus opiniones.

Pueden escribir lo que gusten, tienen todo el espacio que quieran para comentar ¡Y no se echen para atrás por ser una entrada vieja! Yo responderé el comentario sin importar la fecha <3

¡Qué tengas un lindo día!

¡Un abrazo enorme!

Sueños por categorías
¡Escribe por semana! ¡Yo escribo! 15 retos para fanfics 30 días con BUCK TICK 31 días de escritura 52 retos de escritura A contramano Ahora que estamos solos Alejandro Dolina Apaga la luna que los ángeles nos miran Arreglos de Eternidad Azaly BUCK TICK Bye bye Esperanza Cita en el bar Citaura Claro de luna; luz de sueños Como una luz o como un grito Conquistando las estrellas Cuando la magia se apaga Cuando los cerezos caen Cuentos De la A a la Z Desafío fantástico Detective Conan Dibuja tu OC Dibujos Diseños Doramas El alma del vampiro El brillo de los copos de nieve El cielo a mi favor El mundo entre dos Escribe con K Espíritus del mar Estadía indefinida Fanarts Fanfics Halloblogween Ideas Inktober Inspirándome con un elemento Inuyasha Japonés Juntaletras La flor del infierno Lectores otakus Libros Locos y azules Los locos Adams Mahouka Koukou no Rettousei Manga Manhwa Mayores de 18 Me sobran los motivos Microrrelatos Mientras duerme el sol Mudai Musicales Naruto No siento al mundo ni el mundo me siente a mí No te soñé Novedades Obra de teatro Ojos de cristal Películas Piratas del Caribe Pocahontas Poesía Querido diario Recuerda que morirás Recursos Relato juevero Reto de San Valentín Reto navideño Reto Tahisiano Retos Ricardo Arjona SAUROM Señora Luz de Luna y Señor Oscuridad Series Si no volvieras Si perdemos el control Siempre te voy a esperar Siempre volveríamos Sketchbook blogger Sueños Sueños de tinta Supernatural Tag The devil`s Carnival Top Tutorial Uno entre mil Valentino Variétés Victimas del amor visual novel Yuuwaku Zetsuai since 1989