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jueves, 7 de junio de 2018

Ahora que estamos solos #4

¡Hola, hola, mis amores! ¿Cómo están? Espero que genial. He estado desaparecida que entre que llego tarde a casa y todo se me ha juntado para este mes, ando en llamas >.< que apenas he actualizado, escrito o pasado por sus blogs ¡pero voy a pasar! Palabra de paramesio (?)

¡Pero ahora, sigo con los jueves pasados! Esa semana tocaba hablar de helados, sí, justo helados, del que más nos guste y nos convocaba Inma Blanco a la misma. Los invito a leer la convocatoria aquí, como yo voy a mis anchas con esta sección porque me excedo en límite de palabras y tiempos como que todo esto es del año pasado y recién ahora ando participando (?)



Verde 

—Iremos a tu restaurante favorito —dijo Morgan cuando iban en el auto. Pasó por su casa a buscarla dos horas más tarde, con la excusa de que no encontraba su corbata para verse presentable y las otras, no combinaban con su traje. Excusas tontas que solía poner cuando se entusiasmaba en otras cosas, como con sus juegos o la discusión de sus vecinos llegaban al climax. Era como una telenovela, razón por la que a pesar de que se la pasaban peleando incluso, a las tres de las mañana, Morgan no aceptaba el mudarse. Era como la telenovela de la noche, pero tenía la ventaja de que se podía seguir a toda hora y se cantaban secretos a cuatro vientos. Y cotilla como era…

—¿Cómo sabes cuál es mi restaurante favorito? Jamás fuimos ahí.

—Kysa, Kysa, te conozco mejor de lo que tú piensas —se rio y puso el CD de James Brown

—Ni que me conocieras tan bien.

—¿Realmente crees que no te conozco bien? —La mirada de Morgan se fijó en Kysa de tal forma que hizo que su cuerpo temblara al sentir sus ojos verdes como si la estuvieran escaneando externa e internamente.

Kysa sintió su labio temblar ligeramente irguiéndose con firmeza y la mirada altiva para decirle que se equivocaba a pesar de que había visto el triunfo destellar en los ojos de Morgan ¡no iba a darle con el gusto! No hacía mucho se conocían, apenas trabajaban juntos hacía unos ¿dos años? Y salían hacía uno. Sí, seguramente habría cosas que conocía de ella, pero dudaba de que pudiera afirmarlo con la seguridad que lo hacía. Quizás porque ella aún estaba intentando encontrar la respuesta a los miles de enigmas que representaba Morgan. Apenas conocía un pedacito de su vida y se sentía en una tremenda desventaja con él. Como de costumbre, las competencias jamás acababan entre los dos y ésta iba a ser una grande para ambos.

—Dime entonces —dijo ella como si nada mientras abría la puerta del auto y bajaba del vehículo. Morgan se apresuró a hacer lo mismo con la sonrisa socarrona en los labios mientras jugaba con las llaves de su auto en el dedo índice haciéndolas girar o como él había dicho: hacía el sonido de la victoria.

—Tu color favorito es el verde y no cualquier verde, te gusta el verde oscuro o en tonos azulados. Los aretes que llevas son un regalo de tu adre cuando te graduaste —contó él y este detalle hizo abrir los ojos hasta el límite a Kysa que volteó rápidamente a verlo, abriendo la boca sin emitir palabra cuando él puso su dedo índice en sus labios— recuerda que soy un excelente detective —le guiñó el ojo y siguió caminando campante con la cojera que lo caracterizaba.

Kysa infló los mofletes y corrió ligeramente a alcanzarlo esperando a que continuara con todo lo que sabía de ella.

—Eres pésima recordando las fechas, tanto así que es fácil sorprenderte en tu cumpleaños. Tienes una gran curiosidad y sentido del deber, por lo que siempre ha sido fácil para ti tratar a tus pacientes y así, te encariñas con ellos y luego, no sabes cómo despedirte cuando debes darle el alta. Por eso es que somos pareja —bromeó abriendo la puerta para que pasara esquivando la palmada que le iba a dar en el brazo— te encanta el café dulce y fuerte y reniegas cuando sólo queda del suave, pero lo bebes igual. El picante es un condimento que no falta en tus comidas y odias lo agridulce. Nunca te has teñido el cabello y en tu adolescencia, practicabas gimnasia rítmica.

Volvió a quedarse quieta antes de llegar a la recepción del restaurante, esperando que los llevaran a su mesa. Aun no cabía en sí de toda la información que estaba escuchando de él, alguna ni si quiera había sido contada por ella.

—¿Me investigaste?

—Querida, cuando me interesé en ti, hasta aprendí a hablar sueco —la dejó un momento mirando al frente— Joussieau —dijo al mesero antes de que encontrara su reservación y los guiara hasta la mesa. 

Morgan en un gesto galante, puso su brazo para que Kysa lo tomara. Ella rodó los ojos un poco indignada y acabó correspondiendo el gesto en lo que caminaban hasta su lugar. Corrió la silla y dejó que se sentara primero. Ella no cabía en sí de esos detalles: Morgan era la persona más grosera y antipática que podía darse el lujo de conocer. No era precisamente un hombre caballeroso a menos que… y eso llevaba a muchas opciones, probablemente, fuera a la expresión que portaba su novia en ese momento de casi querer matarlo.

—¿Quieres que siga? —preguntó mirándola levemente por encima de la carta como quien no quiere la cosa.

—No, por favor. No sé qué cosas más podrás saber de mí.

Colocó sus antebrazos sobre la mesa con intención de revisar el menú y dar por perdida la batalla que había iniciado con él. estaba segura de que si seguía hablando y contándole sobre ella, se iba a dar cuenta de que Morgan la conocía tan bien como si hubiesen pasado toda la vida juntos y eso en cierta forma, le causaba un poco de temor ¿en qué momento se había interesado tanto en ella para llegar a ese punto? Cada vez que lo veía leyendo una de sus revistas de autos o que lo encontraba espiando a los vecinos por buscar algo interesante. Incluso, cuando tenían casos de infidelidades y él disfrutaba como si estuviera en el cine viendo las peleas, los movimientos cautelosos, entre otras tantas cosas. Le gustaba el drama, le encantaba meterse en la vida ajena y por sobre todo, no tenía la más mínima decencia en disimularlo. Pero pensó que en su caso era diferente y estaba terriblemente equivocada.

—Bueno, seguiré ya que te ves tan interesada —dijo en tono burlón y si hubiesen estado en su casa, ya lo estaba viendo subiendo los pies a la mesa mientras colocaba los brazos en el respaldo del sillón con esa expresión de altanería que ponía cada vez que le llevaba la razón— guardé lo mejor para el final. Te diré —se acercó dejando el menú de lado y la miró a los ojos. El destello que vio en ellos le produjo un leve escalofríos— eres la mujer menos romántica que he conocido en mi vida —soltó arruinando ese momento intimo que había creado momentos atrás y necesitas comprar ropa interior sexy. Aunque ese conjunto de camuflaje que vi es interesante. Salvaje y rustico, deberías usarlo en nuestra próxima cita.

—¡¿Revisaste mi ropa interior?! —Sus labios quedaron entreabiertos y había levantado la voz dirigiendo la atención de los comensales a ellos, haciéndola pasar un muy mal momento, carraspeando y recobrando la compostura, habló de manera más calma y pausada— ¿en qué momento?

—Te estabas duchando, me aburría ¿qué querías que hiciera?

—Ver la tele, leer un libro, jugar con algunos de tus videojuegos. No sé, hay tantas opciones y revisar mi cómoda no es una de ellas —dijo entre la indignación y la vergüenza.

Si bien habían compartido la cama en alguna ocasión, ella quizás no iba al mismo ritmo que él ni consideraba propias el tipo de acciones que él tenía con ella. Aunque sabía que quejarse era en vano, que mientras más lo hiciera parecía que Morgan más lo disfrutara, como si molestarla fuera uno de sus pasatiempos. Tenía otros, pero ella sospechaba que disfrutaba especialmente ese.

Suspiró cansada y cenaron cambiando de tema, yendo por caminos menos pedregosos que ese que no quería seguir averiguando más en esa noche. Quizás, otro día, cuando le pasara la vergüenza y decidiera cambiar el cajón de su ropa interior.

—No pidas postre, te sorprenderé una última vez esta noche —le dijo llamando al mozo para que trajera la cuenta y salieron del local hacia una heladería.

Morgan mandó a Kysa a que buscara un lugar donde sentarse y lo esperase allí. Cuando salió con dos conos de helado, ella se quedó mirando el que había llevado para ella: menta y vainilla. Quiso preguntar cómo lo sabía, pero él había leído en su mirada eso y ahora, se sentaba frente a ella y le contaba sobre ello.

—Te gusta la menta porque es verde. Y la vainilla es tu sabor favorito, pero además, te gusta la combinación de colores. Sé que aunque parezca sencilla, eres una mujer muy rebuscada —le dijo con una sonrisa mientras él daba una cucharada a su helado de chocolate y daba por ganado el juego que había quedado implícito entre los dos.

Kysa se sonrió y miró el helado levantándose y dándole un beso a su novio. Se sentó a su lado y dio una probada a su helado con una amplia sonrisa en los labios. Nunca antes alguien se había interesado así en ella y aunque Morgan no fuera el mejor de todos, estaba segura de que estaba tremendamente enamorada de él y que haría lo posible, para demostrárselo y conocerlo tan bien como lo hacía él.

—Te diré algo que sé bien de ti —dijo posando su cabeza en su hombro— te encanta el helado con whisky y siempre reniegas del escocés.

Él se rio.

—Es escocés —apretó los labios volviendo a llenar a cuchara con el helado de chocolate. Pero le daría ese punto a ella en esa noche.





Espero les haya gustado.

¡Un abrazo!



 

18 comentarios:

  1. Hola reina , no sé muy bien a cual de los jueves te refieres pero de todos modos , el relato del helado ha estado fabulosos y eso es lo importante ,lo has bordado pero eso es ya una rutina en ti ajajjaj .. Bueno linda muchachita gracias por dejarnos siempre estas bellas historias que nos encandilan.
    Un fuerte abrazo y feliz resto de semana.

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    1. Esta sección es para los jueves a los que no llegué a participar, no para los activos de la semana XD así los que se me han pasado o que me extiendo demasiado escribiendo, puedo ir sumándolos en esta sección.

      Me alegra que los hayas disfrutado.

      ¡Un abrazo!

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  2. Morgan produce en Kysa emociones simultaneas y opuestas, como atracción y repulsión. Pero está claro que no le es indiferente, lo cual es un logro de Morgan. A pesar de su personalidad. Y también precisamente por esa personalidad.

    Bien contado.
    Besos.

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    1. Es lo que amo de Morgan, puedes llegar a pasar por el amor y el odio casi de manera simultánea XD es tan lindo <3 lo bueno es que Kysa lo tolera y hasta le gusta, que si no fuera por eso, dificil sería su convivencia.

      ¡Besos!

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  3. Oh wow, otra pareja encantadora.
    Pero que ese chico le sabe casi todo! Eso lo hace un buen detective, muy observador, que siempre está un paso adelante de todo aquel que le rodea, y en especial con Kysa. Me fascino la caballerosidad de Morgan. Disfrute viajar con ellos hasta el restaurant, y saber más sobre los gustos de ambos. Lindo capitulo, flota el amor!
    Abrazo

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    1. Seguramente, le sabe todo sólo que no se lo ha dicho todavía XD tener a un detective de pareja debe ser toda una odisea, más alguien tan descarado como lo es él. Me encanta que Morgan albergue tanto su lado cabellero como aquel idiota que no sabe cuándo callaarse.

      Puede ser un poco de ambos

      ¡Un abrazo!

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  4. Uy estaba esperando esta historia quedo re interesante. Te mando un beso

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    1. ¡Qué bueno que te haya gustado! Y más que la esperases <3

      ¡Un abrazo!

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    2. ¡Qué bueno que lo hayas disfrutado! Me alegra que te gusten tanto estos dos como para esperar sus historias ¡me hace feliz!

      ¡Un abrazo!

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  5. Qué relato tierno y divertido a la vez. Me encantó esta pareja. La profesión de detective debe ser muy invasiva, no imagino lo que debe ser poner la línea entre el trabajo y la vida personal para averiguar todo sobre la gente.
    Te ha salido muy buena la historia.
    ¡Besos!

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    1. Especialmente, cuando no sabes poner límites a la profesión y la vida personal. Aunque Morgan tiene mucho de esto de culillo, le encanta saber más de las personas, especialmente, aquello que quieren esconder. Es genial, aunque para Kysa no lo es tanto XD

      ¡Besos!

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  6. Ya está el proximo jueves de relatos.
    https://lucia-m-escribano.blogspot.com/2018/06/convocatoria-literaria-jueves-14-junio.html

    Besos.

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    1. ¡Gracias! Y este ya pasa para esta sección x3

      ¡Besos!

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  7. (。◕ ‿ ◕。)/ Holaaa!!!
    Debo decir que el relato ha quedado muy interesante, me ha encantado la pareja y como han logrado relacionarse, ha sido encantadora leerla de veras, muy buen reto :D

    Espero puedas pasarte por mi humilde espacio ♥

    穛 S4Ku SEK4i®

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    1. ¡Qué genial que te gustara! Amo la química de estos y como llevan su relación, a veces, un poco a traspie, pero siguen juntos.

      ¡Un abrazo!

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  8. ¡Hola guapa!
    Me ha gustado mucho y sobre todo el título del capítulo.
    ¡Verde, verde!
    Un besito

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    1. Es que el verde es un hermoso color ¿a qué sí? Me alegra que lo hayas disfrutado.

      ¡Un besito para ti también! <3

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¡Hola! ¿Cómo estás? Gracias por pasar a leer mi blog y agradezco que vayas a comentar. Me encanta leer sus opiniones.

Pueden escribir lo que gusten, tienen todo el espacio que quieran para comentar ¡Y no se echen para atrás por ser una entrada vieja! Yo responderé el comentario sin importar la fecha <3

¡Qué tengas un lindo día!

¡Un abrazo enorme!