viernes, 15 de septiembre de 2017

Relato juevero: Oportunidad

¡Hola a todos! ¿Cómo están? Espero que de maravillas. Reintegrándome a último momento a la convocatoria que no había tenido mucho qué escribir en estas semanas que he estado medio ausente (?) 

Este jueves nos coordina Gustavo en su blog, julianelapostata56 y nos propone el tema 'la mano que da' encarándolo desde el que pide, el que da, el que es indiferente. Los invito a leer a los otros participantes en el link de arriba. 


Oportunidad

Sus ojos se habían encontrado con los míos en un pedido de auxilio. La mirada triste, resignada había sido ignorada tantas veces que, posiblemente, fuera su última oportunidad para poder salvarse. Conocía ese dolor y no pude resistirme a decirle que viniera conmigo aun cuando no tenía mucho qué ofrecerle.
 
—Vamos a comer algo en el refugio, pero hay que caminar mucho— le advertí, pero él ladró y movió la cola tan enérgico como si la comida justificara la caminata. Y la justificaba cuando hacía frío.

La cola era larga, como todos los días y cuando llegamos a la puerta, no lo dejaron entrar. Venía conmigo, ambos estábamos en las mismas condiciones, no podía dejarlo a su suerte cuando había prometido invitarle la comida. Nos fuimos con el estómago vacío y con un poco menos de fe encima.

Íbamos a ir al parque, en cuanto los negocios cerraran, dejarían las cajas fuera, podríamos pasar la noche con ello. Iba a sentarme en el banco y esperar y encontré una billetera. Había dinero, bastante, tarjetas y un documento y un carnet. Miré el contenido de la billetera y miré a mi amigo con las orejas levantadas.

—No es nuestro— le dije. Me senté un rato a descansar las piernas y cuando nos vimos un poco más recuperados los dos, emprendimos camino a la comisaría.

El policía no me dejó ir cuando se la entregué. Por un momento, creí que podría tener algún problema por devolvérsela. El perro seguía a mi lado, tranquilo mientras él llamaba por teléfono. Hora y media estuvimos sin saber nada.

Un hombre llegó a la comisaria: el dueño de la billetera. Lo primero que hizo al enterarse que yo se la había encontrado fue preguntarme porqué razón no me la quedé. Le dije lo mismo que a Kiko.

—Pero a leguas se nota que usted lo necesita más que yo—

Me encogí de hombros. Soy indigente, no ladrón.

Él me sonrió y estuvo contando el dinero de la billetera e hizo el amague de dármelo, más, se arrepintió. Me preguntó algo curioso:

—¿Qué tanto quiere progresar?—

—No es que tenga muchas opciones, pero si la encontrara, no la dejaría pasar—

—Le daré una: necesito empleados como usted, honrados y con ganas de trabajar—

Sentí que era broma, que soñaba, me largué a llorar como un bebé. 

Lo acepté.

Me alquiló un cuartito, pero tenía cama y baño y me dejó quedarme con Kiko, el perro, no podía pedir más. No nos ha vuelto a faltar techo y alimento. Aun pienso que si hubiese ignorado a Kiko en la calle o le hubiese dado la comida que le prometí ese día, nunca habríamos tenido nuestra oportunidad. Un poco de esperanza no viene mal.


Espero lo hayan disfrutado.

¡Un abrazo!

12 comentarios:

  1. Bavoooooooooooo ...me has dejado con la lágrima asomando pero que bonito escribes , precioso un relato lleno de ternura y bondad , que me gusta a mi los finales felices jajaja .
    Un enorme abrazo y sigue escribiendo lo haces de lujo un muakisss guapa.

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    1. ¡Gracias! Qué alegría que te haya gustado y conmovido. Me ha hecho el día leerte <3 gracias por los ánimos y por supuesto, aquí estaré compartiendo más historias siemre <3

      ¡Un abrazo!

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  2. ¡Me ha encantado este atisbo de esperanza! Y de ver a gente buena actuando en el mundo 💛, tanto por el mendigo como por el hombre que perdió la cartera. ¡Un fuerte abrazo!

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    1. La verdad es que tenía ideas para ambos lados, pero me gustó esta personalmente, porque tiene un buen final y un perro <3

      ¡Un abrazo!

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  3. Lograste contar una buena historia, a pesar de que el tema no era fácil. Me gusta este personaje, que tan poco tenía, siendo solidario con ese perro. Y con principios. Se mereció esa oportunidad.
    Y que buen que haya encontrado alguien capaz de apreciar todo eso.

    Un abrazo.

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    1. La verdad es que cuando leí la convocatoria, estaba entre participar y no porque no es un tema que sea de los que habitualmente trate y cuesta scar algo bueno de ello. Afortundamente, llegué con una buena historia.

      ¡Un abrazo!

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  4. Uy me encanto la historia toda persona merece una oportunidad más que todo las honradas y buenas d e corazón

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    1. ¡Totalmente! Qué bonito sería el mundo si así fuera todo <3

      ¡Un abrazo!

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  5. Encantador relato, Roxana
    Es muy emotiva la trama con tus personajes. La honestidad le ayudó a solucionar su circunstancia, dejándole un nuevo porvenir prometedor junto a su perrito. Me encanto!
    !Abrazo!

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    1. ¡Gracias! Me alegra que hayas disfrutado con la historia, bien merecida tenía esa oportunidad <3

      ¡Un abrazo!

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  6. Parece un cuento de hadas y eso me da rabia. Me gustaría creer que estas cosas pudieran suceder de verdad.
    Precioso relato. Uno de los mejores de la convocatoria.
    Un abrazo.

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    1. ¡Ojalá que sí sucedieran! Y de manera seguida :,D muchas gracias por leer ¡qué bueno que te haya gustado así! n///n

      ¡Un abrazo!

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