jueves, 15 de junio de 2017

¿Por qué escribo?

¡Hola a todos! ¿Cómo están? Dando señales de vida por aquí de nuevo. No saben cuánto extraño pasarme por aquí a diario. Pero a pesar de que tuve un terrible día —llegó el momento que me saturó el ruido de la clase, no veía la hora de llegar a casa, darme un baño y comer algo, que me pasé el día con un café y unas galletas nada más. Pero ya casi finalizando la clase la profesora sacó un tema que me sacó de ese deseo irreflenable de agarrar mis cosas y salir corriendo a tomar el primer colectivo que pasara. Quizás, debería haberlo hecho, pero seguí sentada escuchándola.

Estaba hablando de la interpretación musical, de cómo un artista se adueña de la canción primero, le pone todo de sí para luego, transmitirla al público y así, transmitir esos sentimientos. Dijo algo que me dejó totalmente descolocada porque asumió como si fuera una cosa natural, que uno escribe porque lo vive y porque tiene que desahogarse. Si escribes de desamor, es porque acabas de terminar con tu pareja, si escribes de un duelo, es porque has perdido a alguien. Si escribes sobre esperanzas, es porque necesitas esperanzas en ese momento.
 

Quise creer , porque en mis adentros, pensaba que hablaba de esa manera porque ella nunca ha escrito nada, o quizás, porque nunca le ha surgido escribir más que cuando pasa por una determinada situación, desconozco esto, pero esto de pensar que, porque uno lo ve así y lo vive así, todo el mundo es igual no me gusta.

Me quedé en responderle y contarle cuál era mi razón para escribir. La verdad es que me embarqué a una aventura muy, muy ardua cuando se callaron todos y me quedé yo con la palabra, encima, contar esa razón, que no sé si es razón, pero es la mía. Yo siempre he escrito para mí, siempre he escrito desde mi lugar, desde lo que he sentido y de lo que ha surgido. A veces, sin razón alguna, pues, no pasaba por una experiencia propia, ni por un sentimiento propio. La idea surge, a veces con un detonante real y a veces como esos aguaceros de verano. Creo fervientemente que el escritor puede o no tener experiencia, pero si el escritor no tiene imaginación, pues, ¡alá!, Está perdido.

Uno nunca va a vivir como un demonio que emerge del infierno, se camufla con los humanos y pasa la vida resolviendo crímenes porque es divertido. No. Somos humanos, no conocemos el infierno, ni si quiera sabemos que es real ¿de qué nos sirve la experiencia? Absolutamente de nada. Tampoco podemos apostar a soltarnos a conocer el infierno para recién escribir sobre ello ¿Qué nos salva? La imaginación. Y me arriesgo a algo más: la empatía. El escritor, no sólo tiene que tener una gran cantidad de ideas lógicas, ilógicas, imposibles e improbables, sino que además, debe ser capaz de sentir lo que el personaje ¿por qué? Porque hace que el lector lo sienta de esa manera. Y si no puede ser empático debe ser lo suficientemente ingesioso y creíble para hacernos sentir esas emociones. Y sí, puede haberte pasado o puede que jamás en tu vida te tope algo similar ¡para eso está la empatía! Si nuestro amigo llora porque le ha pasado algo malo, nos sentimos mal por este sentimiento de empatía cuando lo vemos así y somos capaz de, quizás, no poner en palabras todo su dolor, pero sí dar una acercamiento lo más fiel posible a ello. A veces, hasta superarlo, porque los escritores también tendemos a exagerar las cosas, pero ¿cuántas cosas maravillosas han salido de exageraciones? Encontrar la puerta a un mundo en un armario; o la forma de ingresar a una escuela para magos en un 1/4 de plataforma; de las sombras que surgen jinetes que cabalgan pesadillas desde el inframundo; o seres que son capaces de resurgir de sus cenizas una vez que mueren. Me parece que nada, pero absolutamente nada de esto viene de la experiencia, pero sí de la imaginación.

¿Por qué escribir sobre algo que no tiene relación en lo más mínimo sobre mi vida? Porque surge de los más profundo de las entrañas; se vuelve algo tan vital como respirar y llega el momento que el papel se vuelve una extensión de uno mismo, que si no escribes, no sabes qué vas a hacer con todo eso que da vueltas por la cabeza. Quizás es locura, como me han dicho, que no es normal decir que los personajes son los que van buscando sus historias y la van creando para que uno las cuente. Quizás es así, quizás no. No sé qué es normal ni que no lo es. Tampoco me interesa entrar en los estándares de la normalidad o no. Yo soy yo, lo vivo así, a quién le guste bien, a quién no, también, no tiene por qué parecerle bien a todo el mundo tampoco, pues, es una cosa personal.

Yo escribo porque quiero, porque puedo, porque es algo natural en mí hacerlo, tan simple como respirar y tan vital como necesario. Más respuesta que esa no encuentro alrededor de una pregunta tan compleja como lo es esto. Quizás, es un poco como Felipe Benitez Reyes decía 'escribo para encontrar respuesta a la pregunta de por qué escribo'.

Leí alguna vez que un escritor contó que su razón para escribir era 'porque no se fiaba de su memoria'. No recuerdo donde lo leí, pero me gustó mucho, pues, su memoria estaba plagada de cosas fantásticas, situaciones inverosímiles, entre tantas otras cosas que salían de la vida cotidiana. Creo que fue en un blog o en alguna columna del diario, que antes, era mucho más variado de lo que es ahora —aún desconozco porque sacaron varias secciones que me gustaba, quizás, un poco ajenas al diario, pero era interesante leer columnas que no tuvieran que ver con la vida diaria o el último momento—.

Me parece que escribir desde la experiencia puede ser enriquecedor, pero es sumamente limitante. Es decir, no podrías escribir de un suicidio, de un asesinato o un naufragio, quizás, no podrías escribir de un robo o un hackeo a tu cuenta de correo porque no lo has experimentado. ¡Y es más arriesgado! Porque hay personas que se buscan la experiencia. Y esto es terriblemente cortante para un escritor. Y para un interprete también. Hablemos de un actor nomás. Muchos buscan la experiencia, pero tienen sus límites para hallarla, incluso, hay algunas que no las van a conseguir por mucho que busquen. Si tienes que interpretar a un adulto que de niño vio morir a sus padres en un incendio, conseguir esa experiencia, es imposible, por lo menos, para alguien cuerdo, aclaremos (?) si le has encontrado las cosquillas a un pirómano, fuiste (?). Pienso en las cosas drásticas porque son las que no se pueden conseguir desde la experiencia. Cualquier sufre un desengaño amoroso, a cualquiera lo pueden dejar, engañar o se le puede perder la billetera en el colectivo, o llegar tarde al trabajo. Pero no cualquiera puede vivir determinados momentos y, si necesitamos vivirlos para recién poder escribirlo, nunca van a llegar a sacar todo el provecho a la escritura, a las historias ni a los personajes. Jamás, porque se van a encontrar con obstáculos que les van a ser imposibles de superar.

Creo que siempre se está volviendo a la imaginación y la empatía. Quizás, sumando un poco de experiencia, pero no todo es experiencia y no siempre es la clave para resolver algo, especialmente, cuando se habla de escribir o de interpretar una canción. Es cierto que uno puede sentirlo y plasmar esos sentimientos de manera mucho más fuerte y fácil de esa manera, pero creo que se puede hacerlo aun sin haber pasado por ello. Creo que ahí reside la versatilidad y la capacidad de superar límites. Imaginense si a Tolkien le hubiesen dicho que necesitaba vivir una batalla entre elfos, enanos, hobbits y orcos para poder plasmar bien a los personajes y hacerlo un libro que enganche. Probablemente, el libro no existiría hoy si hubiese seguido esa línea de pensamiento.
 
Escribimos, escribo porque creo que es una forma de vivir, es una extensión mía: soy yo hecha letras entre ese enriedo de historias y personajes. Quizás no tenga que ver con ese catálogo de personajes ireverentes, locos, tímidos, sádicos, amorosos, rebeldes. Quizás sí, quizás no sea más que hacerse uno mismo de otra forma, encontrando otra forma de ver el mundo, de cambiar, de inventar, de reinventarse las veces que haga falta. Escribo porque no sé ser de otra forma. Escribo porque estoy en busca de esa respuesta. Aunque tengo la certeza de que ya la sé, pero aún, se puede enriquecer.

¡Se cuidan!

Bye!

20 comentarios:

  1. Uy mija me has quitado las palabras de la boca, veras yo creo que escribo porque tengo una historia en la cabeza . Al escribir pones tu experiencia parte de tu imaginación aveces parte de tus frustraciones ideas sobre determinado tema . Aveces escenas de otro lado que viste o escuchaste es decir pones toda tu alma no solo lo que vives sino todo en conjunto solo una persona que escribe pinta o hace música entenderá lo que sientes. Te mando un beso y espero qu es todo vaya bien

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. POsiblemente, eso sea lo que haya que tener en cuenta: que sólo un artista entiende a otro artista. Quién sabe, al menos, me parece que no se debería generalizar como ella lo hace.

      ¡Un abrazo!

      Eliminar
  2. Hola guapisima , madre mía creo que era necesario que salieras de esa clase e intentaras relajarte un poco ajjaaj , a ver mi opinión es que el buen escritor solo necesita su pluma un hoja de papel y su imaginación a partir de ahí puede surgir miles de historias , ya sean inventadas o reales pero no necesariamente personales o de algún hecho en concreto , escribir es vivir muchas vidas , y hacerlas llegar al lector sino es así nunca empatizaras y eso es lo más importante .
    Un gran abrazo y feliz día.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Una muestra de sensatez habría sido esa: irme, pero no soy sensata en lo absoluto XD Personalmente, estoy de acuerdo contigo. No hace falta mucho para vivir historias increíbles, no por nada dicen que quien lee, vive mil vidas ¡Imagína quién escribe! Vive muchas más.

      ¡Un abrazo!

      Eliminar
  3. Ayer tuvo un para de problemas técnicos, mi celular y algo relacionado con Internet.

    Entiendo lo de quedarse algo más de tiempo por un tema interesante. Me ha pasado con el Taller de Historieta.
    Me parece un planteo un tanto determinista. Conan Doyle no necesitó ser detective para escribir sobre Sherlock Holmes, en prototipo de detective. Dashielle Hammet si lo fue, pero no sé si tan destacado como el detective de la agencia Continental, personaje sin nombre.

    Y que decir de la ciencia ficción. Donde se usa el recurso de la extrapolación de conflictos y de principios científicos, hay enunciados contrafacticos.

    Y que hay de escribir sobre consignas, sobre personajes que han creado otros, que es lo que suele ser Este jueves, un relato.

    Muy bien planteado.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es horrible cuando pasa eso, pues, como son problemas ajenos a uno, no hay forma de resolver el tema de la conexión :,D

      Me gusta lo que dices, realmente, no se lo necesita, pues, uno puede imaginarlo. Creo que hay que dejarse llevar, que la vida tiene demasiadas limitaciones como para trasladarla a la escritura también.

      Me encantó leerte <3

      ¡Un abrazo!

      Eliminar
  4. ¡Hola amiga! Que alegría da leerte, la verdad es que las dos estamos igual... ¡el mundo se pone en contra de nosotras!
    Referente a lo que has escrito... pues a mi también me pasó algo igual con una mujer que me dijo que "no podía escribir de un bosque si no lo había visto". Creo que éstas personas que dicen eso es porque tienen envidia y solo creen en aquello que solo ellos pueden ver. Son gente sin imaginación así que... son gente tonta.
    Un besito guapa

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Gracias! Se ve que no tenemos contentos a los dioses que nos pasa de todo xD

      Pues, creo que eso que te dijeron fue mucho peor XD Imagino que esas personas nunca se encontraron con términos como suarrelismo, ciencia ficción o cosas como esas pues, me parece ilógico que haya quién piense así. Aun así, hay que aprovechar que al menos, nos queda la imaginación a nosotros y ellos, deben conformarse con lo que ven.

      ¡Un abrazo!

      Eliminar
  5. !Es una gran entrada y muy reflexiva, Roxana!
    La creatividad no tiene límites ni está basado solamente por experiencias. Concuerdo contigo, ella no tiene alma de escritora, esa visión sobre la magia de la creación. También yo escribo por placer, porque me gusta, porque me entretiene. No se porque algunas personas piensan que, si se escribe de terror, muerte, sexo se debe padecer de alguna aberración. Fue un placer leer este post.
    !Abrazo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Totalmente de acuerdo! Sin contar que no se puede vivir todo por lo que de una u otra forma, habría historias que jamás podrían surgir en base a eso. Pero la imaginación siempre nos salva y el pensamiento artístico que nos lleva a imaginarlo y plasmarlo.

      ¡Un abrazo!

      Eliminar
  6. ¡Hola! Me ha encantado tú entrada, pues me he sentido muy identificada con todo lo que has dicho.

    Como estudiante, muchas veces me han preguntado qué asignatura era la que más me apasionaba, cuál es la vertiente (si "de letras" o "de ciencias" o "de artes") que me iba más, y yo siempre he dicho que ninguna y todas a la vez, porque todas las asignaturas me gustan y si pudiera todas las estudiaría. Sin embargo, no siento por ellas ninguna "vocación", como puede sentir una persona que quiere ser médico o profesor o mecánico. Y yo me preguntaba... ¿entonces, cuál es mi verdadera vocación? ESCRIBIR. Porque al igual que te pasa a ti, también me siento viva escribiendo, y creando mundos, y compartiéndolos con el resto de las personas, ya sea vía bloger o enseñándoselo de propio a mi familia y a mis amigos. ¡Y a veces ni siquiera hace falta enseñarlo!
    Me gusta volver a casa después de la universidad, de las prácticas, feliz porque tengo la suerte de que al gustarme casi todo, eligiera la carrera que eligiera sabía que ésta me iba a hacer sentir satisfecha, y ya llegar al 100% de satisfacción escribiendo un relato, o continuando con mi Criatura, o pensando en nuevos proyectos.
    Las palabras son una de las pocas cosas que consigo hacer mías, que me hacen sentir en libertad, y eso no me lo puede quitar nadie.

    Me gustaron mucho las citas que pusiste, y te doy toda la razón en que si escribiésemos únicamente sobre nuestras experiencias, todo sería muy limitado (a mí me encanta tanto leer como escribir sobre todo tipo de géneros y escenas, me parece más divertido)

    Y para terminar... EMPATÍA. Me encanta ese sentimiento. Falta mucha empatía en este mundo, me temo.

    ¡Un besazo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Oh, qué genial eso! Me encanta esa actitud. Yo también me siento encontrando mi vocación en la escritura, es que si pudiera vivir de esto, no me haría falta nada, nada más. Me encanta escribir y me siento plena cuando plasmo las ideas al papel.

      Muy cierto lo que dices, que la empatía hace falta mucho en el mundo.

      ¡Un abrazo!

      Eliminar
  7. Va el próximo jueves de relatos, por si estás inspirada.
    El tema es Caer en la tentación

    http://playadelcastillo.blogspot.com.ar/2017/06/convocatoria-jueves-22-de-junio-caer-en.html

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Gracias por el aviso! Intentaré llegar con algo de alguna manera, aunque tenga que sacar ideas de debajo de las piedras (?)

      ¡Un abrazo!

      Eliminar
  8. Estoy de acuerdo con lo que has dicho. ¿A quién se le ocurre que solo se puede escribir de lo que ha vivido? Yo soy exagerada al extremo y me encanta imaginar, ponerme a prueba escribiendo sobre cosas que no he escrito antes. Sí puedo utilizar la frustración de un día de trabajo y trasladarla a un guerrero que no puede vencer a un dragón en un cuento.
    La mayoría de las veces, lo que escribo es una ensalada entre la música que escucho, las series que veo, las historias que me contaron de chica, las cosas que me gustarían que me ocurrieran, etc.
    A lo mejor haya gente que escribe solo lo que vive o sabe que ha ocurrido alguna vez. Yo soy una loca delirante y me encanta.
    Buen post.
    ¡Besos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Muy cierto! Mucho surge de lo que deseamos, de un podría haber pasado o de algún delirio que jamás ocurrirá. Hay cosas que surgen de la vida diaria como un catalizador de ideas, pero no es la única forma de tenerlas tampoco, ni es la única forma de llegar a escribir algo interesante.

      Me encantó leerte. La verdad es que creo que si hay personas que escriben sólo de sus vivencias, se están perdiendo mucho a la hora de escribir.

      ¡Un abrazo!

      Eliminar
  9. (。◕ ‿ ◕。)/ Holaaa!!!
    Estamos en las mismas es triste no poder pasarse todos los días u.u por ello agradezco que te hayas dado el tiempo de pasar por mi blog, el texto ha estado increíble gracias por compartirlo!

    Espero puedas pasarte que estés bien!

    穛 S4Ku SEK4i®

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, sientes que te falta algo cuando ya te has hecho una costumbre tan arraigada como ésta.

      Me alegra que te haya gustado <3

      ¡Un abrazo!

      Eliminar
  10. ¡Hola!

    Me ha encantado esta entrada, y tienes razón en lo que dices. Creo que tengo la palabra para la primera linea del ultimo parrafo, "Escrivivimos" la leí en El chico de las estrellas ^^

    Saludos~

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No conocía ni el libro ni la frase. Me gusta mucho como suena. ¡Gracias por pasar!

      ¡Un abrazo!

      Eliminar

¡Hola! ¿Cómo estás? Gracias por pasar a leer mi blog y agradezco que vayas a comentar. Me encanta leer sus opiniones.

Si quieres que dejar invitación para que pase por tu blog, pincha aquí.
Si vas a afiliar o dejar confirmación de ello, por aquí

Gracias por no hacer spam <3 Y si lo haces, ten presente de que borraré tu comentario por no estar relacionado con la entrada ¡Estás avisado!

¡Qué tengas un lindo día!

Bye!