martes, 4 de abril de 2017

Como una luz o como un grito — Capítulo 8

¡Hola a todos! ¿Cómo están? Espero que muy bien <3 Yo tuve un día bastante complicado que las lluvias no paran >.< y creo que la provincia anda bajo el agua, por lo que también, hubo poca gente hoy y casi me pase el día sin mucho qué hacer hasta las clases, así que no tengo mucho qué contarles el día de hoy.

Más, he traído el capítulo que les debía :D


Capítulo 8 

—Cada vez es más frecuente que debas someterlo. ¿Estás dejándote ganar?— Dustino hizo brincar a Palmiro al llegar tan de sorpresa a la habitación. 

El hombre intentó ocultar el susto y seguir actuando tan profesionalmente como lo hacía siempre.

—Se resiste a olvidar, señor. Su mente es fuerte pero no lo suficiente— le explicó bajándose las mangas de la camisa y colocándole de nuevo la máscara al hombre que tenía en frente. 

Era la única forma de que iban a conseguirlo trabajando para ellos: controlándolo.







Al salir del vagón comedor, se separaron, dejando a Milan ir hacia el baño mientras ellos volvían a sus asientos. Luka había quedado dormido y no se había despertado hasta su regreso. Lulu y Battista se sentaron y esperaron a la muchacha que había armado todo aquello.

Battista no había imaginado un viaje con más personas que ella, aunque eso le alegraba que iba a relajarse un poco más o al menos, eso es lo que esperaba.

—Íbamos a ir a Milan ¿por qué el cambio de planes? —Dijo Battista haciendo que Lulu mostrara una sonrisa presumida.

—Eres su novio, deberías saberlo—

—¿Novio? Creo que te equivocas— dijo nervioso.

Lulu se rio.

—Milan tenía razón ¿hace cuánto no sales con una mujer?—

—No creo que venga al caso—

—En serio eres aburrido. Ah, vinimos por una promesa, por eso, éste de aquí se esforzó en venir. Milan quiere ver a alguien, pero no es bueno que el encuentro se lleve a cabo ¿me entiendes? Allí viene ella, ya sabrás los detalles si le preguntas. 

No hubo más charla sobre el tema que Milan apenas llegó comenzó a hablar de la posada donde se quedarían y la conversación acabó yendo hacia otro lado, olvidándose momentáneamente de eso. Aunque la idea había quedado instalada en su mente y no la iba a quitar así como así. 

Pensaba demasiado, eso era seguro, actuaba poco, la mayoría de las veces, hasta no contemplar todas las posibilidades, no daba un paso hacia adelante, y aunque sabía que no era la mejor forma de hacer las cosas, era la única que sentía que a él le daba resultados por lo que no tenía pensado cambiarlo, de lo contrario, estaba seguro que cometería muchos errores en el camino y era justo lo que siempre estaba evitando. Todo lo contrario a su modelo, Milan, que parecía ser una mujer que actuaba sin pensar el noventa y nueve por ciento de las veces, aunque lo quisiera disimular en ocasiones. Pronto le llegó la duda ¿cuánto tiempo habría estado planeando aquello?

Entraron a la posada y cuando iban a registrarse, fue que notó algo raro: Milan lo tomó de la mano murmurando algo por lo bajo ‘esa voz es de…’ y sin que le diera tiempo a reaccionar, ella lo jaló fuera, dirigiéndose por la puerta trasera de la posada, pidiéndole a Luka que se hicieran cargo de todo. 

Luka estaba a punto de perseguirla, pero al caer su billetera al suelo se vio en la encrucijada de si recogerlo o no, llegando aquella persona que querían evitar: Lunetta, la madre de Milan había llegado hasta la posada.  

El jardín daba a una salida hacia el bosque. Era como salido de una película, que estaban seguros de que no habían visto tanto verde de esa manera más que en el cine. La zona se caracterizaba porque el hombre había llegado muy poco, preservando toda el área alrededor. Los bosques eran lo más cuidados de todos, en especial, en los caminos hacia la gruta que habia escondida en medio de la arboleda.

—¿Por qué nos fuimos así? Luka sonaba molesto—

—¡No sólo sonaba molesto! Nos cantara las cuarenta apenas volvamos. Pero él no e preocupa, sino ella— y se detuvo sacando su teléfono celular mostrándole una fotografía  —la mujer que está tras de mí es mi madre—

—¿Eh? ¿No deberías haberte quedado? Hace tiempo que no la ves ¿no es así?— se preocupó levantando la vista del aparato, mirando a su acompañante, que parecía no sentirse afectada en lo absoluto por ello. No podía explicar cuánto llegaba a desconcertarlo y a mantenerlo curioso a la vez.

—Es mi madre, puedo charlar con ella en cualquier momento. Cuando lleguemos, te la presentaré. Por ahora, quiero que veamos a alguien más—.

La sonrisa soberbia que se formó en sus labios lo hizo repensar sobre lo que hacía ¿por qué siempre acababa siguiéndola? Aun no lo entendía, lo cierto es que desde que había descubierto que Milan era la reencarnación de Chiara, le había dado sentido a todo lo que le estaba sucediendo, incluso a esos sueños que había tenido desde antes de conocerla: el destino lo ligaba a ella una vez más. Lo cierto es que él lo dejaba ser también.






—¿No te dije que debías detenerla? Por eso está a tu cargo— le reclamó Lunetta a Luka. El porte de aquella mujer tan elegante y decidida lo hizo asentir sin chistar.

—Ir en contra de Milan es difícil, usted debe saberlo mejor que yo. Aun así, está con él, estará bien— le respondió levantando el equipaje junto con Onorio y yendo hacia las habitaciones que compartirían.

No estaba seguro de sus palabras, aunque sabía que todo lo que estaba sucediendo allí sólo tenía un solo objetivo y aunque se le complicaba alejar a Milan de él, venía manteniéndola a raya hasta ahora, aunque probablemente, se le terminara escapando de las manos en algún momento.

—¡Jah! Es divertido verte perturbado para variar— se burló Onorio abriendo la puerta de la habitación.

—Deberías ayudar también—

—Lo hago a mi manera. Entiendo lo que pretenden, pero Milan también tiene razones válidas, ponerme de un solo lado sólo porque si no es de mi estilo— y se dejó caer en la cama mientras Luka intentaba fulminarlo con la mirada.

Dejó todo y salió de a habitación. No iba a estar tan tranquilo como Lulu mirando al techo, por lo que debía intentar algo.

A pesar de la frondosa vegetación, la hierbas aromáticas que crecían libres en aquel sitio, se podía ver un camino en él, como si alguien lo usara de manera seguida. Algunas rocas lo bordeaban, aunque otras habían desaparecido, probablemente por los animales o las tormentas más fuertes, incluso, algunos desniveles podrían indicarles que algunas habían quedado enterradas ahí.

—No me importa ir de excursión contigo, pero ¿cuánto más avanzaremos? No parece un lugar muy hospitalario para perderse—

—No te preocupes, aun si te pierdes, yo me conozco este sitio de norte a sur— respondió enérgica Milan tomándolo del brazo y apegándose a él como acostumbraba a hacer, sin importar cuánto le dijera que no, se había acostumbrado muy a su pesar —además, ya estamos por llegar—

—A esa gruta, aunque no dijiste mucho más. Onorio dijo que era por una promesa

—¡Así es! Mi hermano siempre me traía aquí. Cuando era pequeña, me prometió que si sacaba buenas notas, me traería a mirar las estrellas a su lugar especial. Cuando llegamos, escalamos la gruta hasta un caminito que hay arriba y vimos la luna roja. Desde entonces, solíamos venir aquí cada año. Hasta hace tres años que se fue de casa y no volví a saber de él, más, en la noche, solía ver la silueta de un hombre donde no sentábamos. Nunca pude hablar con él y cuando le pedí a Luka que me acompañara a este lugar pensando que podría alcanzarlo antes de que se fuera, se opuso y me prohibió venir aquí. Lo mismo mamá y Lulu—

—¿Y por qué no dejan que lo veas?— 

—No tengo idea. Sospecho que tiene que ver con esa forma tan brusca en que cortó contacto con todos—

—¿Y qué pinto yo en todo esto?— Se animó a preguntar finalmente y vio esa sonrisa traviesa que le había traído tantos problemas antes—

—Por supuesto, tú me ayudaras a atraparlo antes de que vuelva a desaparecer. Tengo muchas cosas que preguntarle a ese idiota—

—¡Pero ni si quiera sé cómo se ve!!— Y se quedó mirando hasta arriba, el atardecer se podía ver de maravillas en ese lugar, por lo despejado del sitio.

Ella le arrojó el celular y se trepó a las piedras que estaban a un lado y subió hacia el camino, explicándole que su hermano era el que estaba al lado de ella en la fotografía. Luego, lo incitó a subir y seguirle el paso a ella, que una vez habiendo superado ese obstáculo, el resto del camino se podía seguir a la perfección hasta llegar arriba.

Él, por su lado, aun se preguntaba por qué la seguía, pero no se dejó estar, algo le decía que debía seguir hasta el final, que encontraría algo mucho más interesante que el hermano de aquella mujer tan problemática.

Al llegar arriba, cuando el cielo se podía vislumbrar de un brillante rojo, el enmascarado con el que se había cruzado en el aeropuerto estaba allí arriba, su capa agitaba al viento y la pluma de su sombrero se movía con igual intensidad mientras mantenía sujeta por el cuello a Chiara.

Battista se mordió el labio al verla, a pesar de su despedida tan abrupta en el aeropuerto, era ella y no podía dejarla así como así, más, la piel se le erizó cuando vio al enmascarado dar un paso hacia atrás y caer al vacío con el cuerpo de Chiara en brazos. Salió corriendo tras ella, volviendo sobre sus pasos dejando a Milan en la cima viéndolo marcharse.



<<Capítulo 7                                                                                                            Capítulo 9>>

¡Finalmente he actualizado! Y con dibujo y todo :D Tengo escaner nuevo, así que he podido digitalizar la mayoría de mis dibujos, no todos pero va por buen amino al menos. En estos días me voy a poner las pilas y actualizaré todas las entradas que tengan fotografías, ya que en la mayoria, no se apreciaba muy bien los dibujos >.<

El dibujo es Luneta, la madre de Milan, me encanta cómo quedó 😍 me costó plasmar su mirada al papel que la tenía como una mjer elegante y mucha presencia. Espero les guste :D

¡Se cuidan!

Bye!

 

8 comentarios:

  1. En tu dibujo, Luneta también parece una linda mujer.
    Que historia intrigante.
    Saludos

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    1. Lo es o al menos, eso espero que se refleje en lo escrito xD

      ¡Un abrazo!

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  2. ¡Ay se pone intenso! Que bonito dibujo.
    ¡No te ahogues con tanta agua!
    Un besito

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    1. ¡Bastante! me alegra que te guste el dibujo.

      Espero no ahogarme o conseguir un bote al menos xD

      ¡Un abrazo!

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  3. Uy se pone muy interesante genial como siempre. Me gusto tu dibujo, cuidate de las lluvias

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    1. ¡Gracias! Llega a la parte intensa, espero subir mucho más rápido el siguiente >.<

      ¡Un abrazo!

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  4. Buen capitulo, se esta poniendo arrollador. Adoro esta pareja.
    Me a encantado el dibujo de Luneta, el color negro y morado es super.
    Abrazo

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    1. A mi también me gustan mucho, creo que tienen chispa juntos. Lunetta me encanta, la combinación de colores es una de mis favoritas, la noto muy elegante y sofisticada, justo para ella.

      ¡Un abrazo!

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