jueves, 9 de marzo de 2017

52 días de reto: día diecinueve

¡Hola a todos! ¿Cómo están? Espero que bien. Sigo un poco con el reto de los 52 días y en este caso, he decidido continuar una historia de uno de los días de reto. Pueden pinchar aquí si quieren leerlo completo o recordarlo, retomaré Como un zombie para darle final a la historia.

Día diecinueve: Escribe un relato cuyo personaje atormentado solo vea el suicidio como solución. 


Diario de un suicidio

24 de agosto
Querido diario, me han dicho que debo empezar así. Querido diario ¿es que hay alguien querido para mí en esta página? ¿Eres tú? No sé qué estoy haciendo. Me gustaría que me respondieras ¿si escribo sobre ti, me mandaras una respuesta? Es lo que necesito ahora.


25 de agosto
Hoy tampoco me hablas ¿he dicho algo malo? ¿Quieres ver la cicatriz de mi pecho? Aun no entiendo por qué lo hizo. Dijo que me quería, que me amaba y me atacó ¿tú lo entiendes? ¿Sabes el significado de esta herida?


26 de agosto
No sé para qué te escribo, querido diario. Me dijeron que debía expresarme aquí, que me iba a sentir mejor, pero no me respondes ¿por qué no me respondes? ¿No puedes darme una razón? Me siento mal, me duele el pecho y haga lo que haga, sólo veo esa cicatriz. Me duele, mucho… no entiendo por qué todo es así. Nadie viene por mí y ni si quiera me diriges la palabra. Me pregunto ¿qué hice mal? Él entra de nuevo y me mira con esa cara lastimera.
Me duele el pecho. La cicatriz me palpita.


27 de agosto

Te odio.

Te odio.

Te odio.

Te odio.

28 de agosto

No te odio. Era mentira. Sólo quiero que me hables. Me siento sola. Nadie me necesita. Nadie viene a verme. Ni si quiera tú quieres ayudarme, ni hablarme. Incluso ella intentó deshacerse de mí ¿no me amaba? ¿Era mentira también? ¿Qué me queda de verdad para mí? ¿Qué? ¿Qué? ¿Qué? ¡Necesito saberlo!

Mi verdad…



4 de septiembre

Querido diario, he pensado en dejarte. He descubierto cuál es mi verdad. No importa que no te animes a hablarme, he descubierto la razón por la que estoy aquí, por la que no me hablas. Respirar duele. Sus miradas. Los murmullos que escucho del otro lado. Tantos pobrecita habrán dicho a mis espaldas. 

¿Ves esto que tengo en el pecho? He descubierto por qué está ahí. Ella no pudo hacer bien su trabajo, pero si yo logro hacerlo, todo volverá a estar bien y me dejará de doler, para siempre.



El escalpelo se deslizó por sus manos, atravesándose el cuello. La sangre salpicó al diario, borrando las palabras que le había escrito antes mientras ella convulsionaba ahogada con su sangre, desplomándose en la cama. Los médicos corrieron a verla, a socorrerla, pero nada pudieron hacer por ella. Al fin, había encontrado su paz.







Espero lo hayan disfrutado.

¡Se cuidan!

Bye! 

6 comentarios:

  1. Buenas ,uff me has dejado de piedra , muy bien escrito solo me d tiempo a leerlo por encima pero pasaré en otro momento u leeré todo ..prometido ajjaj un beso .

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  2. Que tremenda historia. Lo que podría pasar, pasó.
    Bien escrito.
    Saludos.

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  3. Qué desventura para tu protagonista. Al menos lucho por rescatarse a sí misma, antes de tomar la decisión fatal. Descansa en paz su alma. Muy emotivo he impresionante final.
    Bso

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  4. Uy muy intenso, pero me gusto. Te mando un beso

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  5. Bufff... pobre persona. Madre mía...
    muy intenso.
    Un besito

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  6. Madre mía, vaya drama. Pero muy bien relatado. Mucho sufrimiento. Me ha gustado.

    Un beso!

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