jueves, 9 de febrero de 2017

No te soñé — Capítulo 18

¡Hola a todos! ¿Cómo están? Espero que la vida los esté tratando bien. Yo ando de las mil maravillas, a pesar de todo, que hasta me topé con la actividad reducida de los colectivo y me clavé hora y media en la parada :,D que subieron el boleto una brutalidad y cada vez, el servicio que prestan es peor >.<

Pero tuve un buen día, que andaba por el centro con Nely y justo vimos un cartel de Dolina en el Mercedes Sosa y hablando de que cuando él vino a Tucumán no había ningún cartel ni nada similr —estuvo dos meses antes, cuando actuó con el programa, no había nada— y fue que cuando ella me dijo que quería una foto, nos dimos cuenta de que decía 'Mayo 2017'. Mira que somos despitadas que estuvimos largo rato mirando el cartel sin notar el enorme letrero que anunciaba la actuación XD así que será cosa de comenzar a ahorrar para cuando venga *^* que seguro que no me lo pierdo 😍


Capítulo 18 

Kayla


Estaba encerrada en la biblioteca, no tenía absolutamente nada más que los libros que me rodeaban y un fuerte sentimiento de desesperación que no me dejaba en paz. Sabía que si no hacía algo, me iban a encontrar rápidamente y me devolverían a la habitación del hospital o a una mucho peor: sólo tenía una oportunidad. No me iba a arriesgar.

Me quedé leyendo ¡nunca había leído tanto en mi vida! ¿Se puede llegar a una sobredosis de lectura? Yo creo que alcancé ese punto en que ya no sabía si estaba leyendo o tan sólo seguía el texto con la vista. En cualquier caso, estaba segura de que si no lo intentaba ahora, no lo haría jamás, así que debía entrar en trance primero. Sólo de esa manera, lograría cortar el cordón y verlo por sobretodo.

Cerré los ojos y respiré profundo.

No pasó nada.

Siguió sin pasar nada.

Me sentí ridícula mientras estaba ahí sentada intentando volver al mundo que me había echado. Me sentía impotente y tenía muchas ganas de llorar. Era estúpida y aún así, estaba ahí, intentando mantener la postura para llegar a aquel punto sin retorno.

Sólo respiré profundo y volví a intentarlo.

—Quiero ver a Fei. Quiero ver a Sophie. Quiero volver a encontrarme con todos nuevamente— me repetí una y otra vez, visualizando el espacio vacío y oscuro, tal y como decían todos aquellos libros que hasta ahora, no habían hecho más que hacer que me doliera la cabeza. Sólo necesitaba concentrarme en el espacio negro. No, habia algo más importante: debía concentrarme en ver a Fei de nuevo.

Me sentí vulnerable, estaba helando. Lo malo es que no recuerdo nada de la primera vez que viajé como para comparar la experiencia ¿qué es lo que estaba haciendo mal realmente? Abrí los ojos y sólo me encontré el espacio negro a mi alrededor ¿lo logré? ¡Lo logré! Ahora, sólo debo avanzar hacia… algún sitio en particular… lo cierto es que no tengo idea hacia donde debo ir. Necesito fijarme un rumbo antes de llegar a ver el hilo. Necesito encontrar a Fei antes de decidir a quedarme de manera definitiva en este lugar.

No tuve tiempo de voltear cuando algo me atacó en el costado derecho. Puse mi mano encima y sentí la tibieza de la sangre y el dolor que hizo que me doblara. ¿Sería uno de los peligros que debía superar? Como sea, debía hacerlo, debía hacerlo para poder encontrar mi lugar en el mundo.

Intenté incorporarme y volvió a atacarme por la espalda. La bestia era enorme y rápida como un chita. Vi sus fauces brillantes, con la saliva escabulléndosele entre los dientes y el resplandor amarillo de sus ojos mirándome con fiereza: era su presa y no le estaba haciendo las cosas difíciles.

—No te dejaré comerme— le dije con una voz tan débil que estoy segura de que ni los bichos se asustarían. ¡Qué patética que soy! Ni si quiera puedo amenazar con las palabras a un bicho de ese tipo. Pero es cierto: no voy a dejar que me coma ¡nunca!

Me erguí y sentí el ardor en mi espalda, junto al tibio líquido que iba cayendo y haciéndome cosquillas, como si fuera un bicho que me caminase por la piel, aunque era mi sangre que se escurría.

—¡Vamos! ¡Ven por mí! — Lo provoqué y tuve éxito, aquel rugido hizo que se me helaran los huesos, aunque ya había tomado una decisión a pesar de que sintiera que el pánico se iba a apoderar de mi y no me dejaría hacer nada.

Lo miré a los ojos y como una reacción estúpida de mi parte, le gruñí arrojándome a correr. Fue un salto que hice al vacío casi sin saber si había un piso debajo, sólo confiaba en la estabilidad de este inestable universo.

Sus garras pasaron por encima de mi cabeza, sentí que arañó mi frente pero me concentré en la apertura que tenía, dejando su pecho al descubierto, aprovechando eso para asestarle un golpe a puño cerrado ahí.

No sé qué pasó, probablemente, fuera el poder del jinete del que tanto habían hablado que mi mano brilló y la bestia antes feroz, acabó convirtiéndose en un tierno zorrito que acabó por salir corriendo al tocar el suelo. Después de mucho, me había sentido bien al lograr vencerme a mí misma y hacer algo útil.

Caí al suelo de rodillas y rodé quedando de espaldas. Me dolía todo, pero estaba un poco más esperanzada a partir de ese momento. 

Me reí y a pesar del dolor que apremiaba mi cuerpo, me levanté, sola y tirada en medio de la oscuridad no iba a hacer nada.

—Sólo debo encontrarlo y cortar el hilo— me dijo y el sonido de cristales rotos se reprodujo detrás de mi con gran fuerza, como si fuera uno de los cristales más grandes que pudiera romperse.

La luz blanca me cegó, cubriéndome con mis brazos hasta que todo pasara.

—¡Kayla! — Gritó y yo reconocí esa voz. La reconocería en cualquier sitio sin importar desde dónde me gritara: era Fei.

Yo no contuve la emoción y corrí hacia él, arrojándome a sus brazos. Desde aquel agujero que había quedado en nuestro espacio, se podía ver su mundo ¡lo había encontrado! O más bien dicho, había sido el quién me había encontrado a mí.

—Vamos—

—¡Espera! Primero, debo encontrar el hilo— y tuve que explicarle todo, al menos, lo que necesitaba saber de una forma resumida, no contábamos con mucho tiempo para volver, así que debíamos darnos prisa o yo podría acabar en mi mundo de nuevo y estaba segura de que si me hacían volver, no iba a ver de nuevo a Fei nunca más.


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Espero les haya gustado

¡Se cuidan!

Bye!

8 comentarios:

  1. ¡Ohhh volviste a escribir éste! ¡Que chachi! Me ha encantado.
    Un besoteee

    Amo a Fei <3

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    1. ¡Gracias! Me quedan pocos borradores que ir sacando a la luz, así que espero que en la semana ya termine de subir esta historia y me dedique a otra.

      ¡Un abrazo!

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  2. Uy genial que actualizaste esta historia extrañaba Fei y Kayla espero que ella no regrese a su mundo . Te mando un beso

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    1. Sí, me estoy poniendo un poquito al día y espero no demorarme tanto en subir los otros capítulos.

      ¡Un abrazo!

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  3. (。◕ ‿ ◕。)/ Holaaa!!!
    que buena historia pero no me acuerdo si la habia leido antes T.T es que he leido tantos textos tuyo que ya me confundi :C

    Espero puedas pasarte que estés bien!

    穛 S4Ku SEK4i®

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    1. Creo que sí, aunque estoy en la duda como tú XD

      ¡Un abrazo!

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  4. Muy bonito capitulo. La verdad tienes tantas historias que no se con cual quedarme. Todas son super interesantes. O sea para comenzar a leer desde su primer capítulo.
    Bso

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    1. ¡Gracias! La verdad, me esfuerzo con todas, pero esto de llevar una sola historia se me complica, que cuando termino uno, ya tengo tres en marcha (?)

      ¡Un abrazo!

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