domingo, 5 de febrero de 2017

52 días de reto: día ocho

¡Hola a todos! ¿Cómo están? Espero que de las mil maravillas que yo ando recuperándome de una pésima semana ¿saben de esos días en que todo lo que puede salir mal, sale mal? Bueno, mi semana fue así hasta ayer y hoy me dieron el descanso que con la lluvia y el fresquito parece que los dioses decidieron darme el franco (?), así que aprovecho un poco de esta calma para escribir algo, espero, subir algún capítulo de mis novelas.

Día ocho: Usa una escena romántica de una película que sea reconocida y dale un giro sorprendente para cambiar totalmente esa historia. 
 
 
Un error de los grandes

Había cometido una de las más grandes locuras que haría en su vida: se había bajado en una ciudad extraña con un extraño. Le había dado sólo esa oportunidad sin saber más de él que se dirigía a Italia, nada más que eso. 

Lo primero que hizo fue pedirle que se pusiera una peluca pelirroja, ambos habían dicho que no iban a revelar su identidad, así que para hacer parte de ese juego, decidieron crear bien sus personajes. Ella con la peluca, los lentes y el lunar encima de su boca. Él se había afeitado la barba y puesto una peluca rubia y unas lentillas verdes.

—¿Y cómo te llamo?— Preguntó ella dejándose llevar con una sonrisa en los labios.

—Alfonso—

—Entonces, yo seré Estrella— y él la miró sin comprender su elección —como la ópera de Schubert—

¿Por qué tanto misterio? Porque en el misterio está el interés. La curiosidad se ve motivada por develar qué hay detrás de eso y la mente se mantiene despierta hilvanando cada una de las posibles pistas a descubrir. Lo cierto es que Estrella no tenía nada más que la sonrisa bonachona que él le mostraba hablándole de todo. Música, comida, paseos, hasta del café de la mañana. Y sin darse cuenta, habían recorrido gran parte de la zona comercial sin prestarle más atención que la que sus conversaciones y ellos mismos les permitían.

Parecía más tarde de lo que era por las nubes negras. Una fuerte tormenta estaba cerca y a ninguno de los dos les importó eso y siguieron su viaje, encontrándose con un viejo conocido de Alfonso.

—Quizás, en otro momento, estoy ocupado ahora— le sonrió tomándola de la mano a ella, pero lo habían reconocido. Quizás a ella no, que era la primera vez que los verían juntos, pero esa suficiente para hacer que su jornada aventurera se convirtiera en una verdadera y peligrosa aventura.

Subieron a un banco de la plaza, saltaron a una estatua y mientras él la sostenía de la mano, le pidió que saltaran y comenzaron a correr por el aire mientras su perseguidor los seguía por tierra. 

Incrédula de que eso pudiera ser cierto, casi cae, más, con su ayuda, agarrándola fuerte de la cintura, siguieron con su camino.

—Pensé que funcionaría si nos disfrazábamos— dijo intentando aminorar un poco todo, pero no había surtido efecto, haciendo que muchas más preguntas quisieran encontrar respuesta en ese momento. Pero quizás, la hallarían más tarde, de momento, lo más sensato era correr y correr sin mirar ni hacia atrás ni hacia abajo.



Se escondieron en la cúpula de la catedral. Corriendo entre los techos de las casas y edificios, habían hallado una buena manera de escapar, así, habían llegado hasta arriba, encontrando un momento para tomar aire y recapacitar sobre todo lo que había ocurrido hasta ahora. Especialmente por ella, que estaba lejos de ser el simple paseo que había imaginado que iba a tener con el muchacho.

Alfonso, por su lado, estaba demasiado relajado, como si esto de jugar al gato y al ratón fuera su pan de cada día. En todo caso, ella no estaba segura de que pudiera encontrar el gusto a las persecuciones diarias.

—¿Por qué nos seguían? No ¿Por qué te seguían? ¿Por qué me enredaste en esto?— 

Él se apoyó sobre sus antebrazos, mirando el cielo. Estaban seguros de que pronto empezaría a llover. Era justo lo que él necesitaba. 

Estrella estaba impaciente. Él le devolvió una sonrisa, haciendo que su ansiedad fuera en aumento.

—Porque te necesito. Sólo un humano puede abrir el portal—

Y casi fue un chiste de mal gusto ¿humano? ¿Qué diablos era él? Bueno, habían flotado, corrido por los cielos sin caerse. Era obvio que ella no podía hacer algo de ese calibre, pero… estaba segura de que estaba sumamente confundida.

Alfonso se rio al leer en su rostro todo aquello que no le estaba diciendo, lo que causó que un mohín se formara en sus labios, como un niño a punto de hacer un berrinche a su padre.

—Soy un demonio. A medianoche podrá abrirse el portal en este lado del mundo. Necesitaba a alguien que pudiera hacerlo—

—¿Y el disfraz?—

—Me ayudaras. Lo menos que puedo hacer es darte una identidad para que no te reconozcan cuando desaparezca—

No supo si le pareció tierno o extremadamente estúpido ¿ella iba a creer todo eso? y tenía qué creerlo después de todo lo visto, pero aun así, estaba dudosa. Más, había llegado tan lejos que hasta sintió la curiosidad de saber cómo era el dichoso portal y qué pasaría si no llegaban a tiempo.

Demonio. Según él, no eran malos, como los pintaban en todos lados, simplemente, eran diferentes y el humano teme a la diferente, de ahí que los perseguían como si fueran el mal del mundo. 

Estrella sin discutirlo, le creyó.

Se pusieron en marcha hasta el jardín de rosas detrás de un viejo palacio. En la cúpula se abriría y ella, debía hacer su parte desde el mirador.

—Aun no parece que vaya a llover— dijo ella desesperanzada mirando hacia el cielo, que seguía cubierto pero sin señales de que la tormenta fuera a pasar pronto.

—Eso déjamelo a mí— y chasqueó los dedos cuando el chaparrón se largó de golpe.

Hizo un dibujo en el suelo. Un círculo que a su vez, partió en siete partes, haciendo un lazo en el interior. Ella debería verter su sangre en el interior del círculo, habiéndose cortado con una daga de plata. Todo debía suceder en el minuto exacto para que funcionara.

—¿Volveremos a vernos?— Preguntó Estrella antes de que saliera del mirador.

—Invócame y vendré— y se despidió dándole un beso en la frente.

Subió a la cúpula. Cualquiera pensaría que eso le dificultaría su permanencia allí, más, al dar la campanada de medianoche, fue la lluvia la que formó la entrada al otro mundo. Ella lo veía desde el portal que se había creado en el suelo al cortarse la mano en el círculo de hechizo. De ahí, se despidió y lo vio alejarse hasta que se cerró por completo, quedando el suelo de mármol manchado con la tiza y su sangre.

Suspiró y apretó su mano cerrada en puño, mirando el cielo. La lluvia seguía con la misma intensidad que antes, así que se fue caminando bajo el agua hasta la parada del subte.

Al día siguiente, vio al hombre que los había perseguido intentando capturarlos. No la reconoció. La había visto rápido y apenas con otra apariencia, por lo que dudaba de que supiera que era ella. Él era el humano que seguía para exterminar demonios, y el demonio que venía al mundo a cumplir deseos, quedando atrapado hasta que alguien lo ayudaba a volver.

Sonrió y entró a la cafetería. Estrella tenía un deseo, más, al momento de pedirlo, no volvería a cumplirle deseos a nadie más, sólo a ella. Por eso, lo dejaría estar un poco más, hasta que ella lo invocara y no lo dejara marchar.
 
 
 
 
 
 
 
No sé qué tan conocida sea la película, sé que si se trata de una escena romántica preciosa, no hay otra mejor que la de Antes del amanecer —en realidad, la trilogía es bellísima en todo sentido, que una película es más madura que la anterior—. El chamuyo de la escena del tren, cuando Jesse le propone a Celine bajarse y pasar el día juntos hasta que salga su vuelo, es una de las que más me ha fascinado hasta ahora. El drama, la comedia, las charlas que tienen los dos entre lo banal y lo trascendente es maravilloso. El guión está bellísimamente desarrollado, así que si no la han visto, se las recomiendo, que no sólo verán la historia de estos dos, sino el abordaje de su relación en diferentes momentos de su vida, que en cada película, se encuentran en tiempos diferentes, pero con altura increíble siempre.

Les dejo debajo el fragmento que es de donde partirá el relato.
 
 

Espero les haya gustado.

¡Se cuidan!

Bye!

8 comentarios:

  1. Me gusta el giro argumental. Me gusta más tu versión.
    Te felicito.

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    Respuestas
    1. ¡Gracias! Me alegra que te haya gustado, por un momento, temía que quedara confusa haciendo suceder tanto en tan poco.

      ¡Un abrazo!

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  2. (。◕ ‿ ◕。)/ Holaaa!!!
    Esta demasiado genial el giro argumental!! la escena no la habia visto nunca pero me gusto mas como la has llevado tu!

    Espero puedas pasarte que estés bien!

    穛 S4Ku SEK4i®

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    1. ¡Gracias! La película es hermosa, si te animas a verla, te encantara, aunque es más tranqui que mi escena xD

      ¡Un abrazo!

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  3. ¡Oiii que bonito! No conocía la película, pero me ha picado la curiosidad.
    Un besote

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    1. Es viejita la peli, la trilogía en realidad. Me alegra que te gustara <3

      ¡Un abrazo!

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  4. Me gusto tu versión, más que de esa película. La vi hace tiempo y confieso no me gusto mucho. Te mando un beso y te deseo una buena semana

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    1. La película es especial, como se centra más en el dialogo que nada, personalmente es lo que más me gustó <3 Me alegra que te haya gustado la escena, tuvo mucha más acción que toda la película, eso sí xD

      ¡Un abrazo!

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