domingo, 15 de enero de 2017

52 días de escritura: Día dos

¡Hola a todos! ¿Cómo están? Voy progresando y ya voy por el segundo día. De paso, aprovecho a sacar varias ideas que tengo en el tintero que no llegué a usar en otros retos. Y ahora, a petición de Demiurgo, usaré alguno de sus personajes para el reto de hoy. 

Siendo sincera, este es el tipo de retos que no se me da bien, así que será verdaderamente todo un reto al no acostumbrar a hacer escenas de este tipo, pero probar no cuesta nada ¿no?

De paso, los invito a pasarse por el blog de Demi y leer sus historias, que seguro que les gustan y ninguna los va a dejar indiferentes <3 Pueden pinchar aquí.

El personaje que yo elegí es Letania y si quieren leer algo de ella de la pluma de Demiurgo, los invito a pasarse por este link.


Día dos: Describe una escena sensual con una pareja que termina desnuda en la barra de un bar.




El triunfo de la muerte

Ella no estaba en ninguno de los dos mundos. Era una banshee pero había sido criada por humanos, por lo que no encajaba en el mundo de las hadas. Pero había sido criada por humanos, más, era una banshee, por lo que no encajaba entre las personas. Incluso, era del peor tipo de hadas que podía existir: aquellas que auguraban la muerte. Incluso, hasta en sueños podía surgir aquello, razón por la que había decidido vivir sola. Así, evitaría que eso sucediera. Pero aquella vida solitaria no era lo que ella quería. 

Letanía tenía mucho de sí para dar. Quería ser feliz, quería que la gente no le temiera y por sobre todo, ella quería darse una oportunidad para eso. Pero era una Banshee, así como todo el mundo le temía a ella, ella temía que alguna vez le tocara anunciar la muerte de alguien amado. Y eso le había costado todo su posible círculo social.

Salía a pasear, caminaba entre la naturaleza, se quedaba con los animales, pero hacía tiempo que no salía a encontrarse con personas, salvo alguna visita esporádica. Pero estaba algo cansada de ello. Era un impulso tonto, que quiso reprimir, pero no lo hizo y cambió el camino que solía tomar todos los días, aventurándose a un sitio nuevo. Decidió que hacerlo una vez no le haría daño.

Pero se perdió. Aquella zona no tenía indicios de nada. Y el cielo estaba nublándose como para encontrar la vuelta a casa. Podría simplemente volver sobre sus pasos, pero todo le sonaba exactamente igual, sintiéndose abatida. Caminaría hasta encontrar el camino. En cambio, acabó encontrándose con un hombre.

La invitó a pasar por su casa, que no estaba lejos, a que descansara que luego, él podría llevarla de nuevo en su camioneta.

Letanía estuvo a punto de rechazar su oferta, pero había hecho eso precisamente para obtener un momento, un día para charlar con alguien. Y eso fue sucediéndose con los días. Las charlas, los paseos, las comidas compartidas. Todo. Incluso un pan insulso sabía mucho mejor cuando comían juntos. Y aunque ella se reprochaba su actitud, había entablado una amistad tan linda con Baldassare que no quería volver a sentirse sola en su casa y por una vez, había pensado en ella de manera egoísta, casi como humana.

Salieron juntos a un festival, se divirtieron con la música, los juegos y hasta con la cata de vinos, llegando bastante picados a su casa. Pero aún estaban con ánimos de celebrar un poco más por la divertida tarde, así que acabaron en la barra de la casa de Baldassare. La casa era grande, era más bien, una mansión, aunque ella nunca había reparado en ella y ahora, con un par de copas encima, mucho menos todavía.

—Lety, prueba éste— le dijo abriendo una botella de vino. Una botella delgada y oscura, que dejaba caer una bebida oscura y reflejos entre rosas y borgoñas en la copa de boca de ancha. La muchacha sonrió y al acercarlo, sintió el olor de las hierbas del vino y lo probó mientras él la observaba.

Lo probó y como si eso hubiese sido un incentivo, se puso de pie y se inclinó sobre la barra, quedándose más cerca de él, con aquella madera como lo único que los separaba. Había sido el alcohol, lo bien que se llevaban o su apremiante soledad la que estaba detrás de todo ello, pero no se contuvo en lo absoluto y ninguno de los ignoró el deseo de nacer de aquel beso.

No supo en qué momento estaba sobre la barra y sus ropas maltrechas sobre su cuerpo, estorbándoles. Jamás había sentido esas ansias porque todo ocurriera como ahora le estaba sucediendo. Y aunque en otro momento hubiese escuchado a la voz en su cabeza que le decía que no debía hacer las cosas, que no era correcto, y un montón de excusas que ella misma se ponía para no disfrutar, había decidido que era momento de silenciarla o cuanto menos, ignorar a su conciencia. Y así lo hizo.

Quedaron desnudos, cubiertos por un abrigo largo al lado de la barra del bar. El corazón le latía a mil por ahora, su cuerpo se cubría de una fina capa de sudor y una sonrisa ensanchaba sus labios, aun sin mirarlo, sólo sintiendo sus respiraciones al unísono.

Pensó que eso no debía hacerlo, pero después de eso, poco le importó. El miedo que ella había sentido anteriormente, había desaparecido en ese momento como si alguien lo hubiese absorbido, pero ahora que sus neuronas volvían a funcionar casi, con plena lucidez, la incertidumbre la rodeaba.
—Debo decirte algo— dijo seria.

—No me digas que eres homosexual— le dijo rodeándola con un brazo, haciendo que su expresión se relajara.
 
—No, no es eso— e hizo una pausa levantando la mirada —soy una banshee—

—Oh, era eso— dijo restándole importancia, dejando helada a Letanía al ver y escuchar su reacción. Pensó que quizás, no sabía qué era una banshee, era probable, usualmente, las conocían como hadas, ignorando las diferencias que había entre ellas, pequeñas, a veces, pero fundamentales —ya lo sabía—.

—¡¿Pero cómo?!—

—Soy un Dagda— pero eso no le dijo mucho a ella —algunos creen que soy un dios, realmente, soy un elfo que sirve a una deidad, como muchos otros. Me encargo de llevarme las almas y de traer de nuevo a los que aún no le ha llegado la hora—.

No supo si el frío que sintió era por la falta de su ropa o era por aquella revelación. Ella jamás se había dado cuenta. Pensó que podría ser estar tan acostumbrada a los humanos. Lo miró y sonrió: la vida y la muerte juntas. Pero no le dio más vueltas al asunto, sólo no quiso volver a sentirse sola. Sólo quiso quedarse así con Baldassare hasta que la madrugada los separase.



Bueno, espero que les haya gustado y haber llegado a plasmar bien los sentimientos de Letanía, cosa no menos sencilla. Pensaba hacer un cuento corto, pero cuando me di cuenta, me quedaba tanto en el tintero que tenía que escribirlo.

¡Se cuidan! Pasan una hermoso día y una bella noche.

Bye!



16 comentarios:

  1. Se justificaba que te extendieras. Y era un desafío describir los sentimientos de Letanía, pero lo lograste. Y muy bien.
    Un abrazo.

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    1. ¡Gracias! Me alegra que te haya gustado que me costó bastante <3

      ¡Un abrazo!

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  2. Ya está el proximo jueves de relatos.

    http://galisan33.blogspot.com.ar/2017/01/convocatoria-jueves-de-tutores-y.html#comment-form

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  3. Buen relato. Me encantan las historias que involucran seres de leyendas antiguas o que son parte del folclore de diversas culturas. Letanía tuvo suerte de lograr aquel encuentro.
    ¡Saludos!

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    1. Sí, aunque he de decir que mío es sólo el Dadga, Letanía es un personaje de Demiurgo, así que te invito a que lo leas, que tiene historias muy interesantes, seguro, te gustan <3

      ¡Un abrazo!

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  4. Te quedó muy bien con un toque de romanticismo . Te mando un beso y te deseo una buena semana

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    1. ¡Gracias! me alegro que te haya gustado <3

      ¡Un abrazo!

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  5. ¡Hola!
    Ay me ha gustado mucho el final. Soy una fanatica de la fantasía pero no conocía esa raza de los elfos, tendré que investigarla. Me ha encantado como has planteado esa escena del final. Espero que sigamos leyendo nuestros relatos del reto, ¡Besitos sonámbulos! ⭐️🌙

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    1. ¡Gracias! Si he de ser sincera, lo conocí también por hacer el relato XD que fue mucho de leer también para poder completarlo.

      Me alegra qu te gustara.

      ¡Un abrazo!

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  6. !Cuánto romanticismo, Rosana! lograstes plasmar muy ágilmente los sentimientos de Letanía. Además, genial el haber escogido a tus protagonistas, un Banshee y un elfo para tu argumento. Adore la fantasia en tu relato.
    Besines

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    1. ¡Gracias! Me alegra que te haya gustado. Ha sido complejo, más, estoy muy satisfecha con mi resultado <3

      ¡Un abrazo!

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  7. Me gustan mucho las banshees y este personaje en particular de Demi, es muy interesante.

    Un saludito!

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    1. Son personajes muy interesantes.

      Y tienes mucha razón.

      ¡Un abrazo!

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