miércoles, 14 de diciembre de 2016

No te soñé - Capítulo 14

¡Hola a todos! ¿Cómo están? Espero que de las mil maravillas. Yo tuve un día bastante agitado, que tengo a uno de mis niños enfermo y tuve que recorrerme el centro buscándole el antibiótico. Y me agarró la lluvia a mitad de camino :,D últmamente, tengo una suerte terrible para estas cosas :,D

Además. logré ponerme un poco al corriente con esta historia :D

Capítulo 14

Kayla


Tengo miedo. Es la primera vez que estoy tanto tiempo lejos de Fei. Han pasado tres días desde entonces, estoy confinada en una habitación cerrada. No tengo modo de contactar con nadie ni tampoco, alguien ha venido a verme. Todo esto me da mala espina.

Hace frio, apenas el fuego es capaz de calentar la habitación, dentro de poco, las llamas se van a consumir. He intentado todo para acabar con mi encierro, pero no encuentro un punto de salida. He revisado cada escondrijo de la habitación, incluso, bajo el catre duro que me han dejado por cama. Tengo hambre, pero rendirme en este momento es algo que no me puedo permitir, por Fei, por Sophie y todos los que confiaron en mí. Y por todos los que me esperan en casa. Mamá, papá, Rick… ¿qué estarán haciendo ahora?

Me levantó al escuchar el sonido metálico del otro lado de la puerta. Ese sonido precede a una presentación que tengo miedo de ver. Me da miedo saber por qué estoy aquí. Hasta ahora, salvando a Fei, nada bueno me ha pasado con las nuevas presentaciones, nada.

Me hago hacia atrás cuando la luz externa se cuela por la puerta e ilumina de mejor manera la habitación. Una figura esbelta y masculina aparece y tras de ella, una mujer: la mujer que quería convertir a Fei.

Evgenia era su nombre, aunque realmente, no era de mi interés saber sobre ella, tan sólo quería salir de aquí. 

—¿Por qué están aquí? —

—¿No es obvio? Aun mi propuesta está en pie ¿Lo recuerdas?—
Lo recordaba, pero tal como la primera vez, no estaba dispuesta a aceptar ello. Me negaba a lastimar a Fei o poner en peligro a todos. Aun no conocía las razones por la que estaba aquí pero estaba segura de que era capaz de hacer algo por estas personas a pesar de todo. Mi deber debía consistir en ayudarlos no en destruirlos.

—Tus amigos llegaran pronto. No queda mucho para que los destruyamos. Los superamos en número ¿Sabes?— Se rio ella cruzándose de brazos.

—Eso no importa. Si los superamos en estrategia— y aunque realmente no tenía idea de qué es lo que estaba diciendo, intenté mantenerme firme.

Nunca había estado en una pelea, de ningún tipo. Salvo algunas riñas tonta con mis compañeros o con Rick, pero eso no era lo mismo que una batalla donde tu vida estaba en riesgo, donde había otras vidas en riesgos. No podía si quiera imaginarme la magnitud de todo eso.

Me senté contra la pared. Volvía a estar sola. Habría tenido hambre si no estuviera tan preocupada por todos ¿podrían llegar con bien? Me sentía inútil. No es como que antes de esto fuera más habilidosa o pudiera ayudar a los demás en algún aspecto. Poco sabía de los hechizos que Sophie quería que dominara.

—Y ni si quiera eso pude lograr ¿qué puedo hacer?— Balbuceé abrazándome a mi misma, escondiendo mi cabeza entre mis brazos.

Me desperté asustada, viéndome entre las cuatro paredes en las que había quedado encerrada. Era inútil quedarme de esta manera y lamentarme no me iba a servir de nada ¡me tengo que esforzar! Ellos lo estaban haciendo, así que tenía que dar mi mayor esfuerzo para conseguir eso ¡iba a ayudar! Aunque me costase, iba a encontrar la forma de hacerlo. Pero primero, tenía que salir de esta horrible habitación y la única forma posible era la puerta.

Esperaría a que la abrieran ¡debían abrirla! No tenía otra forma de salir más que esa así que al menos debía confiar en que iba a poder lograrlo. Me quedé al lado de la puerta y apenas sentí el cerrojo, supe que era mi oportunidad para hacerlo. No tenía mucho tiempo ni tampoco podía controlar mis nervios. Sólo debía hacer algo y casi me lancé a ellos cerrando los ojos y rezando a todo dios que pudiera escucharme estar haciendo lo correcto.

Escuché los gritos detrás de mi y al ver las escaleras, había más personas allí ¡no tenía a dónde ir! Mi plan se había ido por el desagüe menos que… subir era la única opción viable así que tras un rápido empujón por las escaleras, acabé corriendo hacia arriba. Me arrepentía de haber salido sin tener la más mínima noción del entorno. Fei no habría actuado de ésta forma, habría planeado y haría analizado todas las posibilidades, teniendo que lanzarse a la lucha llegado el caso. Nunca me sentí tan inservible como hasta ahora. Nunca me había preocupado por nada que pudiera serme útil a futuro. Nada. Y mi teléfono no me salvaría siempre como había pensado.

Estaba sola y nunca había estado sola. Mi problema es que había aprendido a depender demasiado de los demás sin pensar en un futuro como en el que estaba viviendo: mi presente era una hecatombe de desastres. 

Aun así, intentaba hacer lo posible por seguir. Vi una habitación y me encerré allí dentro.

Trabé la puerta con una silla y un listón de madera. No tenía más escapatoria que la puerta o la ventana ¡habia una ventana! Sonreía agitada, podría irme por allí… o no. Asomarme y ver hacía abajo no fue una de mis mejores ideas. Mi estomago se revolvió. Me sentí agitada que antes al ver la altura a la que estaba.

—¡Vamos Kayla! Es una pierna rota o ellos— me dije al escuchar sus pasos. Me subí a la ventana, apoyándome en el umbral.

Respiré profundo. Necesitaba mucho valor. Quizás, si tomaba el suficiente impulso, podría amortiguar la caída con el suficiente impulso para llegar a los árboles. Sólo debía ser lo suficientemente buena para llegar a ello.

El ruido de la puerta se intensificó y me arriesgué a dar el salto. No sería la primera vez que hiciera algo así, aunque seguramente, sería la primera vez que lo hiciera sola, las otras veces, Fei me había salvado del golpe, de la muerte, de todo, pero ahora, era yo contra el mundo. En este caso, el suelo.  

Alguna vez había pensado que tener una vida emocionante, llena de aventura sería algo divertido ¡ahora lo sé! Esto no es divertido en lo absoluto. No saber si vives o mueres por culpa de personas con súper poderes, demonios que se transforman y magia en todos lados. Intenté sujetarme de algunas ramas, pero se cortaban con facilidad, entre el impulso de la caída y mi peso. Me lastimé bastante, sentía como me dejaban arañazos en los brazos y de no haberme cubierto la cabeza con los brazos, probablemente, mi rostro había acabado igual.

El peor golpe fue el que me di con una gruesa rama. Me detuvo la caída, pero el golpe fue tal contra mi estomago que perdí el aliento.

Escuché unos gritos no muy lejos. Tenía que reponerme como fuera y huir de ahí o contraatacar. Algo podía intentar ¿verdad? Era hora de que dejara de dudar. Creo que puedo hacerlo. No, eso no es lo correcto ¡puedo hacerlo! ¡eso es, Kayla! Tú puedes hacerlo. Me arrojé al suelo y me puse de pie. En otro momento, me hubiese preocupado de mi ropa y mi peinado, ahora, tan sólo me importaban unas cuantas letras.

Respiré profundo y evoqué el recuerdo del libro en mi memoria. Algo podría servirme. Según lo que había leído, los poderes del demonio estaban ligados al de su jinete, con el conjuro justo, podría invocar fuego o volar. Ahora, tan sólo, quería que todo ardiera. Cuantos menos hubiera para combatir, mejor.

Me concentré en ello y sentí un suave calor en mis manos. Abrí mis ojos con sorpresa al ver la llama en mis manos ¡lo había conseguido! Aunque no estoy segura de cómo todavía, lo importante es que estaba sucediendo. Si lo conseguía, con las palabras correctas, podría expandirlo. 

El calor se expandió de tal forma que tuve que alejarme. Estaba nerviosa, ansiosa y sumamente complacida: era la primera vez que algo me salía bien. No sé qué tanto me deparase el futuro ahora, pero estaba con un poco más de seguridad en poder lograrlo.
Salí corriendo lejos de todo. Tenía la esperanza de encontrar el camino de regreso con los demás ¿Lo lograría?



Espero les haya gustado

¡Se cuidan!

Bye!

8 comentarios:

  1. ¡OOH! Hacía tiempo que no escribías de esta historia. ¡Que emoción!
    Me encanta,me encanta.
    Un besote

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    1. Oh, pero mira que no hace mucho que la actualicé a esta (?) Me alegra que te gustara <3

      ¡Un abrazo!

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  2. Espero que tu pequeño mejore.

    ¿Lo de la lluvia que pasaste fue algo que te inspiró el escape accidentado de Kayla?
    Muy bien contado. Que bueno que hayas retomado esta historia.
    Un abrazo.

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    Respuestas
    1. Gracias <3

      Seguramente, que la lluvia es algo que me encanta <3

      Espero poder seguirla a buen ritmo.

      ¡Un abrazo!

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  3. Como dicen por aquí, esta historia tiene su tiempecito, pero me alegro que la vuelvas a escribir.

    Un saludo!


    muaks

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    1. Pero no hace mucho la actualicé XD hay otras que llevan más tiempo (?).

      ¡Un abrazo!

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  4. Que bueno que Kayla huyo espero que encuentre a sus amigos. Te mando un beso y buen fin de semana

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    1. ¡Gracias! Me alegro que te haya gustado <3

      ¡Un abrazo!

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