lunes, 28 de noviembre de 2016

Si perdemos el control: Capítulo 19

¡Hola mis queridos soñadores! <3 ¿Cómo están? Espero que de las mil maravillas ¡Vuelvo con esta novela! Debería haberla subido hace como dos horas pero me enganché con un drama japonés ¿Vieron Boku no hatsukoi wo kimi ni sasagu? En teoría, es un drama para llorar a moco tendido pero yo me divertí mucho con la película, especialmente, cuando la prota se casa por iglesia con las cenizas de su novio. Siempre he creído que los japoneses tienen una gran imaginación pero a veces, pecan de valientes con escenas tan absurdas como ésta xD

Para gusto los colores, aunqueme hice la noche con la peli XD Para pasar el rato, se las recomiendo. Y como no quiero irme mucho por las ramas, les dejo el capítulo. Y si no han leído los anteriores pueden pasar por Si perdemos el control.


Capítulo 19
—Vuelvan para la boda— los despidió la abuela en el aeropuerto junto a los hermanos de Kysa.


Su padre los había despedido en casa sin muchos ánimos de hacer un viaje nuevo. Pero su abuela era un tema diferente, era demasiado vivaz incluso para su edad. La mujer estaba feliz de haber conocido al novio y los amigos de su nieta y ni tardó en hacer un plan mental de una futura boda dejándolos a todos en blanco, especialmente a Kysa.

—Si nos casamos, acabarás perdiendo la cintura. No pienso arriesgarme— le dijo Morgan adelantándose.

—¿Nunca pensaste en proponerte?— lo siguió Kysa rápidamente al interior del avión.
—¡Por supuesto que no! ¿Qué crees? ¿Qué soy una niña y tengo cinco años?—

—¡Oye! No debes ser una niña para ello. Pero si tienes miedo, yo me propondré— se jactó ella feliz por ello.

—¡Claro que no! Soy un veterano, sería deshonroso que no tuviera el valor de hacerlo y tuvieras que hacerlo tú. Tu propuesta queda vetada—

—¿Y quién eres tú para vetar mi propuesta?—

Y sin más, los vieron sentarse discutiendo en el avión. Marissa y Jack los miraban sin atreverse a intervenir.

Había conseguido una prótesis gracias a los amigos de Kysa. Y aunque se quejaba de que le era incómoda, se negaba a andar en una silla de ruedas, así que no le quedó otra alternativa que simplemente, aceptarlo.

—¿Se divierten?— preguntó Marissa al verlos, ingresando al avión con ellos.

—¡Por supuesto! ¿Por qué crees que siguen juntos? A ambos les gusta jugar, competir— le respondió Jack dejándola pasar a ella al asiento.

—Me gusta que podamos divertirnos sin tener que matarnos— dijo ella reposando la cabeza en el hombro de su esposo.

—Pero siempre me tendrán a mí para ponerle emoción a su vida— los interrumpió Morgan desde el asiento de atrás.

—Déjalos, que tengan su momento romántico— le regañó Kysa haciéndolo sentar.

—¿Qué tal si tú y yo tenemos un momento romántico en el baño?— le propuso arqueando las cejas galante.

Ella se rio y fue Marissa la que intervino pidiéndole que no ensuciara el baño que ella usaría luego. Y ya la discusión fue entre ella y Morgan. No podían hacer mucho hasta que su compañero de asiento le pidió que por favor, se callaran, que no los iban a aguantar así durante todo el viaje.

Después de semejante semana entre su familia, Morgan y sus amigos, lo que más quería Kysa era llegar a casa y estar tranquila durante un par de días. Cerró los ojos y pensó en dormir un poco antes de que aterrizaran. Aunque no iba a negar que había sido una buena semana. Sin ellos, probablemente, se había devenido en llanto con el resto de su familia hasta que acabara su viaje. Y aunque había llorado y había ahogado sus penas hasta sentirse saciada, había disfrutado ver a su familia y que todos sus seres queridos estuvieran juntos después de todo.

Extrañaba a su madre, siempre la iba a extrañar, pero, aprendería a vivir con aquel sentimiento pues, tenía personas maravillosas a su lado para sostenerla cuando hiciera falta y ella esperaba poder tener esa fortaleza para cuando la necesitaran.

Morgan dejó dormir a Kysa y se concentró en encontrar algo interesante qué hacer para mantenerse entretenido hasta que despertara o llegaran. No tenía sueño. Ni tenía nada para mantener su mente despierta. Pero eso no iba a ser un problema para el detective, con lo agudo que era, iba a serle fácil hallar algo en lo que centrar su atención, así más no sea una pelea de pareja en el vuelo.

—Jack, tenemos un problema— susurró a su amigo acercándose a su asiento sin dejar de mirar al frente.

—Morgan, ya te dije que no me voy a divorciar para hacerte la vida más fácil—

—No es eso. Aunque si lo haces, no me voy a oponer— aseveró con una sonrisa — hay algo más delante— señaló con su cabeza, indicándole el lugar.

Morgan había notado una actitud extraña en él, estaba nervioso y hubiese pensado que era por el vuelo si no hubiese visto un arma al levantarse. Estaba seguro de ello ¿no habría pasado por el detector de metales? Era demasiado para todo, pero era lo suficientemente entretenido para él.

Jack no vio nada, pero ante la llamada de atención de su amigo, se mantuvo alerta. Su habilidad de observación había sido lo que los había salvado tantas veces entre las balas, las minas y explosiones, no iba a desconfiar de una actitud sospechosa ahora, menos en un vuelo ¡justo en un vuelo! Lo que podía pasar no era bueno, así que debían estar alertas a todo.

—¿Qué van a hacer? — preguntó Marissa.

Y la respuesta no se hizo esperar. De momento, tan sólo podían observar sin hacer más nada.

La sobrecargó le llevó un café. El vuelo no estaba lleno, aun así, iba bastante gente en él. Y él, no llegaba a descifrar qué es lo que se venía trayendo entre manos.

Se resignó a que quizás, pusiera en marcha su plan cuando estuvieran en tierra, si era así, iba a seguirlo, con o sin sus amigos. Para él, era más importante sacarse la duda y dejar tan sólo una teoría por confirmada que en el tiempo que había estado observándolo, había pensado en al menos seis. Todo un trabajo para una mente aburrida.

Su novia se frotó los ojos bostezando.

—Hubieses seguido durmiendo— le dijo sin voltear a verla.

—¿Por qué? ¿Aún no terminaste de abusar de mí mientras dormía?—

Él sonrió de medio lado respondiendo a su pregunta.

Se levantó para ir al baño cuando las luces parpadearon. Morgan tiró a Kysa al piso y en el apagón, se oyó un disparo. Un murmullo desesperante se armó en el avión sin que el piloto o las sobrecargos hablaran por los altavoces para tranquilizar a todos.
El plan se había ejecutado en pleno vuelo.

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Éste debe ser el capítulo con más diálogos que he hecho en mi vida, espero, les haya gustado.

¡Se cuidan! Pasan un hermoso día y unas buenas noches

Bye!



4 comentarios:

  1. Cada vez que leo los nombres, me recuerdan tanto a la saga de amantes perversos... xD

    Un beso!

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    Respuestas
    1. Desconocía la saga, así que tuve que buscarla XD no sabía que los nombres de los protas eran iguales XD aunque mi Morgan es hombre (?)

      ¡Un abrazo!

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  2. ¡Espera, espera! ¿Qué ha pasado? Oh dios, con que intriga me has dejado. Me encanta morgan, es total.
    Un besito

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    1. Y queda el suspenso para el otro capítulo. Lo subiré pronto o al menos, eso espero <3

      ¡Un abrazo!

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