miércoles, 24 de agosto de 2016

¡Yo escribo! : Segunda pregunta

¡Hola a todos! ¿Cómo están? Espero que muy bien. Yo les cuento que además de llenarme de retos, estoy a punto de llenarme de más cosas por hacer, que empecé curso de diseño gráfico y estoy en duda de empezar con un idioma. Hay dos que me fascinan: alemán y latín, sin embargo, mi deuda todavía es el inglés, un idioma para el que no sirvo en lo absoluto xD Quiero meterme a estudiar algo que me guste pero, quiero aprender inglés aunque no me guste, aunque no sé si me va a dar el cuero para ello. Así que ando en veremos. Por suerte, tengo hasta el viernes para decidir qué idioma estudiaré, así que de última, lanzaré una moneda —de tres caras (???)—.

¡Sigo con el reto! Y realmente, no sabría por donde empezar. No tengo un recuerdo muy claro de cuál fue mi primera historia, pero haré lo posible por cumplirlo.

¿Cuál fue tu primera historia? Esa que te empujó a seguir escribiendo. No importa si no está terminada o si es un pequeño relato. Cuéntalo todo, desde la sinopsis hasta dibujos, personajes o fanfictions.

Siendo muy sinceros, la primera historia que se viene a la cabeza —quizás porque mi madre me sermoneó por esto—, es un fanfic. Aunque, años más tarde me enteraría que era un fanfic. Probablemente, los de la vieja escuela lo recuerden y lo hayan visto, sino, lo dudo que ni si quiera fue un programa de culto.


Antes, Discovery kids tenía una amplia programación de todo tipo. Desde series animadas, hasta un programa que se dedicaba a desvelar los efectos especiales del cine, entre muchas otras cosas. Pasaban series muy interesantes, desde horror hasta la clasica de misterio o con títeres. Una de mis favoritas de la época era El fantasma escritor ¡y es que era genial! Una serie de adolescentes que se dedican a resolver misterios con un fantasma que el único medio que tenía para comunicarse era por las letras, sea de un diario, de un anuncio, de lo que sea. Y había un caso más increíble que el otro, que como era para chicos, tampoco había asesinatos y esas cosas, pero sin llegar a recurrir a los típicos del género policial, hacían algo sumamente entretenido con un toque sobrenatural y cómico.

Yo recuerdo exactamente esto: estaba escribiendo y mi madre me dijo que debía ser más original, que usar personajes ajenos era cosa de que cualquiera lo hacía y que si tantas ganas de escribir tenía, que me hiciera algo propio.

He de decir que mi madre es una de las personas más tranquilas que conozco, suele quedarse callada por no decir las cosas, pero ése día, lo recuerdo clarito que estaba enojada xD será que se descargó conmigo o que realmente, quería que escribiera algo propio.

Nunca más volví a escribir un fanfic o eso pensaba. No fue hasta hace poco que con el blog me animé a hacer más fanfics. Más, no fue una historia, un personaje o un suceso, fue mi madre la que me motivó a hacer algo original. 

Era chica, no recuerdo exactamente de qué se trataba el fanfic y creo que el cuento que hice por mi cuenta era de un extraterrestre que llegaba a la tierra a cosechar frutas y llevarse semillas porque las de su planeta no eran tan buenas como la de la tierra. Una cosa rara y random, pero era chica XD 

Y con las mudanzas, poco me quedó de mis comienzos en la escritura, que entre que nos cambiamos varias veces de casa y que siempre había una caja que se terminaba perdiendo,  mis manuscritos fueron quedandose olvidados —sin contar una vez que se inundó la casa, se llevó todo :,D—. Muchas veces les he dicho que tengo mala suerte, pues, la historia lo confirma en reiteradas veces (????).

Una de las que más recuerdo es de unos niños siameses que nacen compartiendo un corazón, por lo que los médicos creían que uno de ellos moriría en la operación, pero acaba siendo lo contrario y sobreviven ambos con medio corazón cada uno.

Esta fue una historia que me sobrevivió a medias, que la presenté en un concurso y como era muy larga, la recorté y nunca guardé el original xD Y con el paso de los años, la he reescrito. Como es lo único que tengo casi con certeza de mis inicios, ya que lo anterior se ha perdido entre cambios y seguramente, con el tiempo alguno no me habrá gustado y habrá acabado en la basura, se las comparto aquí <3

Corazón
¿Quién dijo que los siameses quieren ser separados? Ellos dos al nacer, estaban unidos por el corazón. Ambos eran niños, pero por su extraña unión sabían que sólo uno de los dos iba a tener la fortuna de sobrevivir a ese cruel destino de la muerte. Pero la vida tenía otros planes para aquellos hermanos y superar la separación con la que habían nacido y vencer la muerte era su próximo paso a seguir. No iba a ser fácil, eso era algo que tenían por seguro ellos y todos los que estaban al tanto de la situación, incluso, su propia madre. El destino cruel que les esperaba a los dos pequeños era una vida sin uno de sus hermanos ¿Quién sería el afortunado en escapar de las garras de la muerte? El más fuerte de los dos ¿Quién era? Ésa es la pregunta qué todos se hacían al respecto.

Ambos sobrevivieron a la operación volviéndose un milagro médico desde entonces, pero no todo era un lecho de rosas para aquellos niños: habían quedado con medio corazón cada uno.

Su madre estaba feliz al saber que sus dos niños estaban bien y los bautizó con un nombre ahora que ambos vivían. Uno se llamaría Yót y el otro Lotl. Porque Yótlotl significa “corazón” y ahora que ambos lo comparten, tendrán que estar siempre juntos para ser uno, ésa era la condición para que su vida prosperara y ambos alcanzaran la felicidad: estar siempre uno al lado del otro. Una meta imposible, un deseo casi irreal que ambos debían compartir el uno con el otro para formar aquel único ser que eran al momento en que salieron del vientre materno para encontrarse con la dura realidad en la que les había tocado vivir: eran dos seres diferentes. Cada uno por su lado, sin estar unido a su hermano en ningún aspecto salvo el físico que a veces, les permitía tal unión, como al tomarse de las manos, pero ya no era igual. No lo era.




A pesar de su corta edad, se los veía muy unidos, eran dos auténticos hermanos, pero algo extraño sucedía con los pequeños: crecían a una rapidez inhumana, tanto así que en días diez ya tenían la apariencia de dos jóvenes de 15 años. Hablaban, se movían y razonaban como si hubiesen pasado toda una vida juntos y no sólo diez días. Hasta habían llegado a aprender por su cuenta algunas cosas como la lectura y su intelecto, ansioso de conocimiento, no tenía miedo a los peligros mundanos y entre los dos, se arriesgaban a conocer más y más del mundo tétrico y problemático en el que vivían. Y más problemático se volvería aún. Su madre, horrorizada por este hecho, los abandonó mientras dormían. Una mañana se despertaron sin la cálida voz maternal que los arrullaba al dormir y los despertaba a desayunar con una rica comida hecha en casa. Ya no estaría más. El silencio de aquel día fatídico se hizo notar en la casa de los dos hermanos, más sin embargo, pudieron soportarlo, porque estaban juntos pero aun así, su corazón les impedía disfrutar de la vida como dos chicos normales. 

Ellos no eran normales, ¡no! ¡Qué va! Los dos eran niños extraordinarios por arriba de todo lo que la ciencia podía hablar y decir, incluso, la misma fe quedaba muy corta para creer en ellos. Así, los dos niños, tampoco debían tener una vida común. Si ellos no eran normales, tampoco debían hacer cosas comunes. Ambos no podían vivir juntos por lo que decidieron que su vida se alternaría a vivir día de por medio. Yót podía absorber la energía de Lotl y salir a recorrer el mundo exterior, puesto que su mundo siempre había sido su casa, y cuando llegaba a la casa, se acostaba junto a su hermano y Lotl, quién  absorbía la energía de él para poder salir luego. Vivían alternadamente viéndose sólo cuando estaban en casa.

Pero esto no les permitía compartir las experiencias mundanas juntos, lo que los llenaba de tristeza que carcomía su pecho de manera que era casi insoportable el vivir día a día. Entonces ¿Por qué seguir apegado al cuerpo si no podían vivir juntos? El cuerpo era un impedimento, un obstáculo que no dejaba realizar su sueño de compartir su vida, entonces ¿Por qué no compartir la muerte?

A los obstáculos se los quita del camino cuando estorban, era momento de quitar éste de su vida. El único problema es que su vida era el mayor obstáculo a vencer.

Sus espíritus seguían juntos después de haberse desprendido de aquel recipiente que contenía sus almas y así podrían vivir juntos la muerte y disfrutar lo que la vida no les había permitido por falta de compasión con ellos. 

 Aunque siempre supimos que había algo maligno en los gemelos incluso, hasta en su forma de reír y de mirar. Sus ojos no eran los de un humano común, sino que guardaban en ellos todo el dolor de no poder compartir la vida con su hermano, incluso de aquel que separaron sin su consentimiento y los condenaron a vivir una vida en la que no podían estar junto a la persona que más querían: su hermano. Todo ello se reflejaba en su mirada y sin conocer toda su historia, tan sólo con verlos por primera vez, podías palpar todo su dolor como si fuera tangible, como una daga que se clavaba en el pecho y se retorcía con lentitud mientras la sangre caía gota a gota, mancha a mancha sobre todo el cuerpo hasta dejarlo inerte, sin vida.

 Jamás actuaron como dos niños normales, puesto que no lo eran. Sus travesuras eran más sádicas que inocentes. No eran las típicas de dos niños que querían disfrutar y divertirse. Aunque ellos sí disfrutaban y se divertían, pero, para el ojo común, se diría que eran crueles y morbosos, pero a ellos les encantaban y lo disfrutaban tanto como un niño disfruta un paseo en carrusel. Y si alguna de sus inocentes travesuras llegaba a gustarle, la repetían varias veces, aprovechándose ya de sus condiciones de espíritus. Pero como pocos pueden percibir a los espíritus, estas travesuras siempre quedaban como obras del destino, dios o alguna entidad sobrehumana a la que los humanos terminaban por atribuirle su causa. Además, si hubiera una forma de acusar a estos dos hermanos ¿Cómo puedes castigar a dos espíritus?

Se sentaban en la ruta y provocaban algún choque, empujaban a alguna vieja hacia las calles transitadas o hacían explotar las turbinas de los aviones, y se reían a carcajadas en alguna rama de un árbol grande y frondoso al recordar sus hazañas.

Incluso Lotl, un día, descubrió que podía jugar a infligirles dolor a los humanos a pesar de su condición de ánimas. Podían golpear tus pulmones sin que tú supieras que te sucedía pero sintiendo el dolor que ellos te provocaban.

Ahora que conoces su secreto y te empieza a doler una muela, la cabeza o sientes como si te dieran una patada en los riñones, no te asuste ni te sorprendas, porque no estás enfermo, sólo son estos dos gemelos siameses que han encontrado un nuevo juego.




Espero les haya gustado <3 El post ha sido bastante largo, ya espero que la siguiente pregunta sea un poco más sintética xD

¡Pasen un hermoso día!

¡Se cuidan!

Bye!

2 comentarios:

  1. Vaya por dios, que niños más crueles xD Me ha gustado el relato ha estado bien. :D
    Me han gustado tus inicios tétricos xD
    un placer leerte

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    Respuestas
    1. ¡Gracias! Ya sabes que estos textos se remontan a varios años atrás xD

      ¡Un abrazo!

      Bye!

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