domingo, 7 de agosto de 2016

52 días de reto: día treinta y ocho

¡Hola a todos! ¿Cómo están? Espero que muy bien <3 Hoy he dedicido darle un poco más de uso a mi cuenta de Wattpad así que iré pasando alguna historia a aquella plataforma. No voy a descuidar el blog por eso, lo más probable es que descuide Wattpad XD que el formato de edición sigue sin gustarme demasiado, pero como tengo cuenta, es hora de usarla. Por ahora, la novela que he subido es Si perdemos el control aunque no todos los capítulos, pero espero ir terminándolo con los días.

Y ya habiéndoles contado eso, ahora, al reto del día de hoy <3Si quieren ver el reto completo y sumarse, pueden pasar por aquí.

Día treinta y ocho: Escribe un relato sobre piratas. Describe los movimientos del barco y cómo afecta a los personajes.



Back Stabber

Las olas azotaban con fuerza el barco. La tormenta los golpeaba como si fuera una venganza contra ellos. Corrían de un lado a otro, intentando mantener el barco estable hasta llegar a puerto. El capitán hacia lo posible por mantener el barco estable y que sus hombres estuvieran a salvo. Llevaban una carga muy grande como para perderla por culpa de una tormenta. Pero treinta y siete años en el mar lo habían hecho diestro y a prueba de todo para sacarlos a flote en más de un sentido. Cuarenta y nueve hombres estaban bajo su custodia y tenían a veinte esclavos que debían llevar a puerto y venderlos al mejor postor.

Hacía tres meses que no veían tierra y ahora con el agua debajo de ellos y encima, cayéndole sobre sus cabezas, iban a adorar más el suelo firme cuando llegaran.

El barco ladeó por una fuerte ola y el capitán ordenó que se sujetaran lo más fuerte posible porque se levantaba otra con fuerza sobre ellos, llenando de agua las cubiertas, haciendo que sus hombres quedaran aún más mojados que antes. Podía sentir sus dedos chapoteando dentro de sus botas y el frío mucho más fuerte, calándole la piel por el agua y la ropa mojada. Pero no es iba a rendir, nunca un capitán hacia eso. Se peinó la barba con los dedos y escupió a un lado del timón.

Una hora, quizás dos duró la furia del dios del mar, dejándolos respirar con tranquilidad después de lo que había parecido una tormenta de varios años. Pronto volvía la tripulación a sus respectivos puestos, a sacar el agua sobrante del barco, a limpiar los pisos y a ver a los heridos: una tormenta era todo menos fácil en el mar, más cuando se trataba de piratas.

El capitán bajó a ver a los prisioneros, precisamente a uno de ellos: un médico. Había elegido a aquel hombre entre todos porque pensaba quedárselo él, no le importaba más nada. Pasaban mucho tiempo en el mar, no tenían tiempo de llegar a puerto cuando había algún enfermo o herido, que eso, le había costado alguno de sus mejores hombres o alguna de sus mejores partes, como su oreja izquierda, por lo que había decidido tomarlo de esa manera ¿Qué médico iba a aceptar unirse a una tripulación pirata? Ninguno ¿Cómo conseguiría un médico para una tripulación pirata? De la única forma que él había aprendido que se obtienen las cosas: robándolas. Y así, había elegido a aquel hombre que, por sobre todo, tenía agallas de sobra y eso había sido determinando a la hora de sacarlo de la comodidad de su casa y llevarlo a la fría y sucia cubierta de su barco. Lo cierto es que ya no había vuelta atrás con él. El día que lo llevaron ahí, intentó escapar, fue cuando apuñaló a un hombre por la espalda. Fue un arrebato, sólo pretendía salir ileso de aquel lugar, lleno de hombres sucios y andrajosos, yo lo sabía bien a eso. Y él también. Había muerto, pero tampoco es que no lo podía reemplazar, tenía al médico y ese brillo en su mirar al sentir que su vida peligraba y que debía hacer lo que fuera para sobrevivir, como un felino justo al momento del ataque. 

Sir Derek Frowmin era su nombre, ahora, lo llamaban Back Stabber. Con sus conocimientos y un poco de entrenamiento, iba a ser el mejor asesino y saqueador que hubiésemos visto por estos mares. Yo lo sabía, él lo sabía, pero se negaba a aceptarlo, por lo que le había dado algo de tiempo con los esclavos para que lo pensara. Pero estaba seguro de que apenas llegáramos a tierra, su visión del mundo y de su vida, cambiaría. Se uniría a la tripulación y dejaría de ser el amable doctor y empezaría su vida como el temible saqueador.




Y les traigo otro personaje mío de una historia más larga. La verdad, tenía ganas de escribir este cuento desde hace mucho tiempo XD 

¡Espero les haya gustado!

¡Se cuidan!

Bye!
 

4 comentarios:

  1. ¡Oh! Me ha gustado mucho. ¡Me ha encantado! No sé porque pero siempre los piratas me han parecido tan sexys... aunque obviamente los vikingos lo son más, pero no sé...
    Me ha gustado mucho mucho, estaré encantada de leer más de ellos.
    Un besote

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    Respuestas
    1. Los vikingos y los piratas me encantan, tienes historias muy interesantes <3 y además, como recursos literarios, son muy pero muy ricos.

      Me alegra que te gustara, espero pronto publicar más de ello <3

      ¡Un abrazo!

      Bye!

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  2. Bien planteado el personaje. Y tal vez necesiten un médico en el barco pirata, para tratar heridas y cosas similares.

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    1. ¡Gracias! La idea era inicialmente esa, aunque el capitán quería corromper un poco al médico antes xD

      ¡Un abrazo!

      Bye!

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