viernes, 19 de agosto de 2016

52 días de reto: día cuarenta y siete

¡Hola a todos! ¿Cómo están? Hoy me toca otro de esos retos jodidos, para qué mentir xD El reto consiste en elegir una letra y buscar cinco objetos que sirvan para escapar ¡alé! Hay que ser ingeniosos xD Yo me fui por lo fácil y me elegí la A y tengo: 

—Anteojos
—Abrochador
—Adorno de metal
—Abrecartas 
—Adaptador de corriente

¿De dónde va a escapar con todo esto? No tengo la más pálida idea, ni si quiera, si alguno de ellos pueda servir —salvo el abrecartas XD—.

Día cuarenta y siete: Elige una letra del alfabeto. Encuentra 5 elementos de tu habitación que comiencen por esa letra y escribe un relato sobre alguien que intenta escapar usándolos, al más puro estilo MacGyver.



No abras la puerta

‘Quédate aquí hasta que regrese’ le dijo encerrándola en la oficina. Había algo fuera, más, sentía que no iba a ser más seguro quedarse allí dentro. No quería, la iba a dejar sola, con su miedo, sus inseguridades. Sentía los ruidos fuera, los disparos y su temor no mejoraba en lo absoluto. Quería salir y ayudar, como fuera, no tenía idea de cómo, más, al intentar abrir la puerta, se dio con que la había cerrado por fuera.

Maldijo por lo bajo yendo y viniendo por la habitación. La conocía demasiado bien y para evitar tener que andar cuidándole el trasero, la había encerrado ¡bien hecho! Ahora, tenía que esperar o encontrar una forma de ser útil antes de colapsar.

Pero no llego el momento. Apenas miraba todo lo que había a su alrededor, la puerta se abrió y ella cayó en un charco de sangre. Ahogó un grito al sentir los pasos fuera y comprobar al ver a una de aquellas bestias, que el peligro aún no había pasado. Corrió el cuerpo de su hermana rápidamente cerrando la puerta con llave ahora que tenía la copia. Debía quedarse allí el tiempo que hiciera falta, aunque no sabía cuánto iba a resistir la puerta.

Fue entonces, que tuvo una idea. Necesitaba ganar tiempo y era la única forma que tenía de hacerlo: electrificar la puerta. Para eso, empezó a remover todo lo que encontró a su alrededor. Tenía la abrochadora metálica, eso era un comienzo, así que se encargó de quitarle todo adorno plástico para dejarla perfecta para engancharla a la puerta y fijarla con cinta. Arrancó los cables del adaptador para hacer una conexión rápida. No iba a ser muy larga, más, con la fuente y el toma corrientes cerca, estaba segura de que iba a poder hacer algo. Era precaria, por lo que estaba segura de que iba a causar un corto en aquella habitación, pero no le importaba. Necesitaban salir de allí de alguna forma, así que se iba a encargar de todo fuera como fuera.

Se sintió nerviosa conectando el ultimo cable, sintiendo sus manos temblar, esperando el momento en que giraran la perilla y sentir el chisperio. Por lo pronto, debía encargarse de su escape. La ventana estaba cerrada. Hacía años que estaba así. Se había hinchado el metal, trabado el marco ¡quien sabe que pasaba! Lo cierto es que el estudio se usaba tan poco que ninguno se había preocupado por abrirla. Pero ahora era el momento de hacerlo.

Tomó el abrecartas del escritorio y se subió encima, buscando el pestillo de la ventana. El vidrio era reforzado, no iba a servirles los golpes, por lo que lo único que tenía en sus manos era abrirla como fuera.

Luchó con ella unos cinco minutos, llegándosele a escapar el filo y cortándose la mano en una ocasión, pero aun así, un corte no era lo mismo que su vida. Más, la luz se fue. Su trampa hizo efecto y produjo un cortocircuito, más, la luz le llegó de nuevo desde el tomacorrientes, tal y como lo había pensado, el cortocircuito iba a terminar de destruir la habitación, por lo que tenía que salir rápido de ahí. Tenía que pensar rápido y fue el fuego el que le dio una idea. Ya no importaba nada de lo que había en el interior, así que tomó una carpeta y la acercó a las llamas, encendiéndola para volver hacia la ventana y acercar el fuego hasta el pestillo mientras luchaba con el abre cartas. Espera que el calor ayudara a girarlo de alguna manera, tenía que servirle, hasta que el metal se volvió rojo y cedió. Entonces, ahogó un grito de victoria y abrió la ventana. Tomó a su hermana de la cintura y la arrimó a la ventana, saliendo ella primero para luego, jalarla hacia afuera con bastante esfuerzo, llevó consigo el abrecartas y el adorno de metal, un viejo sujeta libros lo suficientemente pesado como para romperle el cráneo a alguien de un solo golpe y a falta de armas y de su hermana en plena condición, ella necesitaba como defenderla y defenderse. No tenían tiempo para perder, tan solo, debían correr a otro sitio. Uno seguro y ya no importaba como ni donde, sólo tenían que estar a salvo.

Llegaron a encerrarse en una clínica. Poca gente quedaba ya con vida, eran de las pocas que habían sobrevivido. Cerró y trabó todo lo que pudo para aminorar el paso de quien fuera que se acercase. Necesitaban un lugar seguro para descansar hasta que se recuperaran y lograran agarrar la carretera para no volver jamás.






No supe cómo usar los anteojos xD así que a medio cumplir (?) Si se me ocurre algo, editaré.

¡Espero les haya gustado! ¡Que tengan un hermoso día y unas buenas noches! <3

Bye!

8 comentarios:

  1. Era todo un desafío y lo realizaste muy bien. Una escena que me gustaría ver en cine o en una serie.
    Un abrazo

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    1. ¡Gracias! Me alegra que te haya gustado tanto <33 me hace feliz leer este tipo de comentarios.

      ¡Un abrazo!

      Bye!

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  2. Si es que los restos estos son... difíciles, pero me ha gustado. Mucha tensión y muy oscuro. :D
    un beso

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    1. Los últimos son los que más me están costando, que los otros, los salvé con más facilidad xD

      ¡Un abrazo!

      Bye!

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  3. Jajaja reí mucho con lo de retos jodidos XDD
    me ha gustado mucho el resultado, y el final(?) Aunque siempre me siento con ganas de más ;c
    Sin anteojos, ha quedado muuy bi3n ♡♡

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    1. Es que el de día de hoy me costó xD más, me alegra que te haya gustado <3 y que hayas quedado queriendo más. Algún día me tengo que ver todos estos y darles una continuación XD

      ¡Un abrazo!

      Bye!

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  4. Vaya,pues podías haber hecho que los anteojos,vamos,las gafas de toda la vida,fuesen para eso. Para que el prota pudiese ver por donde iba y sin ellos no pudiese ver nada. Pero muy buen relato y obviamente,muy bien encajado.


    Un besoooo

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    1. Había pensado en eso, pero la cosa era darle un protagonismo en el escape y realmente, el que los llevara puestos no me gustó XD Pero bueno, en algún momento surgirá algo.

      ¡Un abrazo!

      Bye!

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