miércoles, 6 de julio de 2016

52 días de reto: día diecienueve

¡Hola a todos! ¿Cómo están? Creo que ya con más ganas de retomar este reto de manera más seguida que no he andado en mis mejores días, pero al menos, aquí estoy.

Hoy toca una consigna que realmente, no es de mis favoritas pero bueno, algo bueno va a salir de esto o al menos, eso es lo que espero. Ojalá les guste:

Día diecinueve: Escribe una historia de ciencia ficción mostrando cómo te imaginas el futuro.

Mi querida tierra

15 de febrero del 2069

No hará mucho que reclutaron personas. Firmé muchas cosas para venir aquí. Tuve pruebas, exámenes, todo tipo de requerimientos para comprobar que era una persona apta para llegar a esta tierra de nadie y comenzar la colonia. Éramos cuarenta.

Siempre soñé con el espacio, siempre quise tener una gran aventura y vivir experiencias que no podría de otra forma. Una cosa más para contar en el asilo, nos reímos con mis amigos cuando hacíamos alguna proeza y esta fue la más grande de todas: nos fuimos de la tierra. Encontraron planetas habitables, cinco en total. La tierra está llegando a su fin. En un principio, la primera colonia a Marte había fallado. Nunca dijeron el porqué. Incluso, pregunte pero tampoco me lo dijeron, simplemente, dijeron que falló o que no sabían nada al respecto. Una mujer simplemente, me miró con pesar y se fue de la habitación. No recuerdo qué tarea tenía ella, pero recuerdo bien su mirada: eso es algo que no me saco de la cabeza hasta ahora.

Cinco planetas posibles para habitar, cinco colonias que servirían de conejillos de indias a las futuras generaciones y a las que sufrían la devastación. Doscientas personas arriesgándose a hacer algo realmente grande por la historia, por los sueños: a ser los primeros en algo que iba a marcar un antes y un después.

¡Qué estúpidos que éramos!




22 de octubre del 2072

Me tocó ir a Marte. No conocía a ninguno de los tripulantes. Había quedado en el mismo proceso con Deanna pero cuando nos tocó el destino, ella fue a otro lado. No me dijeron nada, yo salí sorteado antes que ella por lo que no me enteré de nada. Sólo nos despedimos con una sonrisa en aquel momento que fue, el último en que la vería. Me hubiese gustado decirle muchas cosas antes de que nos separásemos. Éramos amigos y esa iba a ser la última vez que compartiéramos el mismo suelo. Debí haberme quedado. Pero no lo hice.



Llevamos dos meses o al menos, eso es lo que nuestro calendario marcaba. No hice mi diario antes, así que irá todo aquí. No sé cómo reconocer día y noche, aquí todo es diferente. Estamos en un domo construido para albergar nuestro pequeño mundo ¡pequeñísimo! Y por ahora, no tenemos permitido salir hasta que el robot que trajimos no termine el recorrido. Dependemos puramente de la tecnología ¿Cuándo dejamos atrás la investigación humana? No es que un robot sea más confiable que una persona. Más exacto, tal vez. Más prolijo, tal vez. Más detallista, tal vez. Pero hay cosas que las personas pueden ver que las máquinas no: un robot nunca podrá suplantar a un humano por mucho que quiera o por mucho que se esfuerce el hombre en conseguirlo.





27 de octubre del 2072

Se supone que hoy debería llegar el robot. Las coordenadas aseguran que está cerca pero no podemos determinar exactamente porqué se demora. Sara ha estado observando por medio del satélite todo y no logra localizarlo. Por alguna razón, se ve la emisión de ondas pero a él parece que se lo hubiese tragado la tierra ¿es tierra lo que hay en este suelo o tendrá otro nombre? Nunca me detuve a pensar en ello, pero tengo un mal presentimiento. En realidad, creo que son ansias de estar tanto tiempo encerrado en este domo. Encerrado, sin poder ver el sol, sin ver la luna, sin ver la tierra. Hice sacrificios muy grandes para venir aquí y no estoy seguro de que hayan valido la pena. Ni si quiera estoy seguro de que hacer estos diarios valga la pena. No he sido constante tampoco, pero lo intentaré al menos, creo que puede ser una buena forma de no explotar en el proceso.

Me siento irritado.





28 de octubre del 2072

Estamos cerca de Halloween. No pensé que iba a extrañar una celebración tan banal como esa, pero ahora, siento que mataría por ver los decorados y hartarme de dulces. Eso seguro. Extraño mi casa y creo que este sentimiento va a empeorar antes de mejorar. Todos están asimilando bien esto o al menos, lo esconden bien pero yo siento que voy a explotar en cualquier momento. Y no va a ser nada bueno.





29 de octubre del 2072

No aguanto más, yo me voy.

Varios han intentado convencerme de que no lo haga, pero estoy harto del lugar. Estoy harto de ellos ¡estamos aquí para investigar! Y lo único que hacemos día con día es simplemente rascarnos el puto trasero. No sé qué mierda quieran hacer ellos, pero yo ¡me largo! Y nadie me va a impedir que lo haga. Estoy aquí por algo mayor y lo primero que voy a hacer será encontrar al puto robot antes de que nos volvamos locos esperándolo con el informe. 

Le pongo el seguro al casco y después de golpear a varios, me voy afuera.

El viento sopla fuerte y la gravedad hace que sea demasiado complicado caminar, pero voy a ir a buscar al maldito, como sea. Me voy sujetando de un hierro que voy clavando al suelo, con estos vientos, es mejor estar preparados. Sigo la señal del robot, es débil, demasiado débil, desde hace varios días que está en el mismo lugar y baja su intensidad: deberíamos haber hecho esto antes.

Estoy cerca, puedo ver que cada vez me acerco más por el radar. Subo con esfuerzo a una duna y lo veo ¡pero hay algo más ahí! No muy lejos, puedo ver el suelo desgarrado, como si alguien… como si algo se hubiese encargado de arrancarlo con las uñas ¿podría haber sido…

Me acercó con el hierro en mano, empuñándolo cual espada para acercarme al robot y aquello que está encima. Tenía entendido que la vida en Marte no existía, que el piso tenia demasiado hierro; el aire demasiado dióxido de carbono; la temperatura era demasiado baja ¿Cómo podía aceptar que eso estaba con vida? 

Lo golpeo en la espalda y cae al suelo. La batería estaba… mordida. Casi todo el robot. Las piernas, la cabeza, sólo seguía funcionando el sistema porque había encontrado la batería antes. ¡Pero era plutonio! Por el amor del maldito Dios, ¡era plutonio! ¡Plutonio! Me tengo que ir, sé qué me tengo que ir. Estar aquí es peligroso, el plutonio ha sido mordido y las consecuencias…

Intentó comunicarme con la colonia, ellos deben saber esto que me costara trabajo llegar. Lo sé. Pero me detengo por el dolor en el cuello ¡algo me lo desgarra! Gritó e intentó sacármelo consiguiendo que me muerda la mano en el proceso. Tomó el hierro y lo vuelvo a golpear aunque tengo la mano destrozada y el traje roto ¡el traje roto! Intento correr, aguantar la respiración. Debo llegar de nuevo a la colonia pero caigo con aquel engendro del diablo agarrado a la pierna. Y sigo respirando y cada vez es peor. Me cuesta, me cuesta. No debía respirar el aire de aquí, pero la fuga es grande y me estoy desesperando, sangrando e hiperventilando. Es una jodida escena de Dante.

Parpadeo con fuerza y golpeó una vez más a aquel bicho… animal. Vaya a saber Dios o el Diablo qué sea eso. Y caigo al suelo.

Estoy seguro de haber encontrado mi respuesta, la de la colonia anterior… y mi final. Sólo puedo mirar al cielo y ver a mi querida tierra una vez más.





Bueno, para variar de contar sobre un futuro apocaliptico en la Tierra, conté sobre un futuro semiapocaliptico en Marte. En unos veintitantos años, se instaurará una colonia en el planeta rojo, con todos los contra que eso tiene, por supuesto, sin regreso a la tierra. Esta historia surge después del fallo de esa primera colonia y como no saldrán sobrevivientes, se puede decir que el fallo de todas las colonias futuras de ese planeta (?).

Siempre he creído que a pesar de las condiciones atmósfericas y el tipo de suelo de Marte, hay vida allí. No sé, imagino que hay razas de seres que no deben respirar oxígeno, a lo mejor, viven de hierro molido y es lo más normal del mundo. Es algo así como que los peces al respirar el oxígeno en la tierra mueren, imagino que debe haber otros seres que respiren otro gas o quien sabe, que no necesiten respirar. De ahí surge este bichito que se alimenta de plutonio <3 Que vamos, el mundo está lleno de misterios y el hecho de que Marte esté congelado no le quita sus secretos.

Espero que les haya gustdo <3

¡Se cuidan! Pasan una hermosa noche y un bonito día.

Bye!

4 comentarios:

  1. Hola Rox!
    ¿que dices? que no estabas de animos! :o
    Esto esta excelente, lo disfrute mucho porque pensé que solo iba a hacer algo cortito como la costumbre, pero después... más días, y tuvo (por decirlo de alguna forma) un final.
    Está muy bueno ;)
    Un saludo,

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    Respuestas
    1. Pues, sí XD Pero de la tristeza también se pueden sacar obras de arte (?) al menos, un intento de ello XD

      Me alegro que te gustara. La verdad, tenía pensado hacerlo más corto, pero el personaje exigía hablar más. Y acabó en esto.

      ¡Cuidate!

      Bye!

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  2. Me ha recordado a "The Martian" . He estado imaginándome todo el tiempo ese escenario, pobre... yo nunca iría al espacio.
    Que angustia.
    Muy espacial y bonito.
    Cuídate

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    Respuestas
    1. ¡No vi esa película aun! Aunque estuve viendo casi toda la noche imágenes de Marte e información sobre ello, incluso, fotos de la Tierra del espacio XD así que imagino que parecido debe haber sido (?)

      La verdad, a mi la idea de ir al espacio me gusta, pero no en una mision suicida como la que están organizando para Marte. Si voy al espacio, quiero regresar a la Tierra xD

      ¡Cuidate!

      Bye!

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