martes, 28 de junio de 2016

¡Escribe con K!: Las damas no deben caminar bajo la lluvia

¡Hola a todos! ¿Cómo están? Espero que muy bien <3 ¡Volvió el reto de Kath! Pueden ir viendo por aquí las consignas y los niveles de cada reto. Yo ando poniéndome al corriente con esto, así que recién ahorita vengo con el cuento. Espero que sea de su agrado y si quieren, son bienvenidos a participa <3


Reglas:
—Intenta basarte en experiencias.
—No debes repetir sensaciones. 
—Disfruta. 

Nivel 1: Escribe un relato con el sonido de la lluvia y lo que te hace sentir.


Las damas no deben caminar bajo la lluvia

No había necesidad de que saliera. El cielo se veía gris, casi oscuro a pesar de que apenas eran las cuatro de la tarde, pero estaba aburrida y después de su primer encuentro con el guerrero, no había tenido oportunidad de verlo nuevamente y le carcomía la duda de cómo volver a cruzar sus caminos. Estaba segura de que estando en la casa no iba a lograr sus objetivos, así que esperó a que su padre entrara a la sala de té con uno de sus amigos y se sentaran a jugar Shōgi[1]. Vio que le servían el té y que se concentraron en el tablero. Quería aprovechar a quitarse el uchigi[2] pero tampoco quería perder tiempo y que la descubrieran saliendo sin compañía, así que simplemente, corrió apenas cruzó la puerta de salida.

El olor de la tierra mojada se sentía al caminar por el bosque y era mucho más agradable que tan sólo mirar desde el patio de casa. A veces creía que había nacido en la época o en el lugar equivocado. Seguramente, si fuera hija de alguien más humilde, no tendría que andar preocupándose de salir acompañada o de que alguien pudiera hacerle daño sólo porque su padre había tomado partido en la guerrilla y tenía un pequeño ejército a su disposición.

Al llegar a la ciudad e ingresar a la zona comercial, incluso, vio poca gente, pero aquella tranquilidad que sentía no era algo que pudiera explicar. Aunque sea caminar tan sólo, se sentía contenta, feliz, más no fuera que sólo caminara sin rumbo alguno, no tenía que estar sometida a todos los problemas políticos y sociales que heredaba de su padre. Aunque se había ido a fijar en un guerrero, así que tampoco iba a escapar de ellos. Más, por primera vez, ella buscaría los problemas con mucho gusto. Pero mientras más pensaba en encontrarlo más sentía que iba a ser imposible y que aquello había sido una cosa de suerte ¿Qué posibilidad tenía de hallar a un hombre habiendo cientos y cientos en el país? Muy pocas, casi ninguna y más considerando que su rango de búsqueda estaba limitado a los alrededores pues, irse de casa estaba totalmente fuera de cuestión ¿Cómo iba a sobrevivir fuera? Debía prepararse primero para ello, pero con esa seguridad, no tenía miedo de salir. Era valiente o tonta, cualquiera de aquellos dos adjetivos hubieran descripto bien a la joven en esos momentos.

Suspiró llegando al último puesto y decidió elegir un camino al azar. Pero el choque de espadas hizo que tomara una decisión quizás, más acertada. Sentía una batalla, podría reconocer ese sonido donde fuera pues, había presenciado más de uno de esos encuentros: el choque metálico era inconfundible.

Corrió lo más rápido que pudo pues, las geta y la ropa no eran las más apropiadas para una huida rápida. Y al llegar, vio aquel baño de sangre. Tres personas en el suelo, entre charcos de sangre y un hombre que estaba de pie con la espada manchada con sangre ajena y una herida en su brazo izquierdo. Lo reconoció sin si quiera dudarlo, incluso antes que él volteara a ver.

La lluvia comenzó y sintió mucho más el frío y el peso de sus ropas ahora que el agua la acompañaba. La sangre comenzaba a diluirse y aquella que había caído sobre su rostro, escurría más clara por sus mejillas hasta su cuello. Se miraron durante unos instantes. Él envainó su espada. Se quitó el haori y se lo colocó sobre la cabeza.

—Las damas no deben andar bajo la lluvia— fue lo que le dijo al pasar a su lado, con aquella prenda como única protección contra el agua.

Ofreció a acompañarla hasta su casa y ella, aceptó. No le importaba haber presenciado eso, no le importaban muchas cosas. En ese momento, sólo se sintió feliz de verlo y de que aun, él la recordara a pesar de todo. La lluvia no sería tan mala así. Pronto limpiaría todo, sus pecados, sus rencores, sus mismo problemas y sólo le dejarían lugar a un camino nuevo, un limpio en el que forjaran un futuro juntos, sin sangre, sólo con agua de lluvia.



[1] El shōgi 将棋 —juego de mesa de los generales— es una especie de ajedrez japonés. Consiste en un tablero de nueve filas y columnas, en la que juegan  dos personas. El objetivo es capturar al rey contrario o hacer que el adversario se rinda.

[2] El uchigi es un tipo de vestimenta de colores brillantes, sin forro que da el efecto de varias capas.




¿Recuerdan el fic del Shinsengumi que hice para 31 días de escritura? Sino, pueden ver aquí A contramano. Lo había dejado en suspenso si continuarlo o no, así que hoy que anduve con ganas y un Saitou más predispuesto a colaborar. No sei se desprenderá una historia más extensa de todo esto, más, llegado el caso, haré el índice correspondiente y les avisaré. Por ahora, creo que es todo.

Espero les haya gustado <3

¡Se cuidan!

Bye!

2 comentarios:

  1. ¡Oh! Que bonito. Me ha gustado mucho. Mucho.
    Te sigo leyendo <3
    Cuídate

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Me alegro que te haya gustado! <3

      ¡Cuidate!

      Bye!

      Eliminar

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