viernes, 24 de junio de 2016

52 días de reto: día trece

¡Hola a todos! ¿Cómo están? Ayer no publiqué reto que no tenía idea de qué publicar y aun sigo igual, pero si me estanco, no podré continuar con los otros así que es cosa de hacer un esfuerzo. Y la verdad, este día no me inspira absolutamente nada. Y el hecho de que intenté cocinar y me haya quemado con aceite hirviendo no ayuda a mis dedos lastimados, lo que es un contra porque escribir o tocar el piano duele :,D aún así, parece que tengo alma de masoquista que sigo por aquí y con mis ensayos.

Día trece: Usa el título de tu libro favorito cuando era pequeño/a como inspiración para tu siguiente historia. Escribe una historia que no se asemeje a la original.

No sé si tenía un libro favorito cuando era pequeña, pero sí tenía uno con el que iba a todos lados y con el que tuve un intento de enseñarle a leer a uno de mis perros: Un tesoro de cuentos de hadas se llamaba y era una recopilación ilustrada enorme de cuentos infantiles magníficamente ilustrados, algo que me encantaba del libro.
A ver qué sale...

Un tesoro de cuentos de hadas

Sentía ruidos en su biblioteca. Se había armado con el palo de amasar pensando que alguien había entrado a su casa ¡y no iba a salir bien librado si era así! Encendió la luz y vio que todo estaba tranquilo, en efecto, no había nadie allí. Respiró con tranquilidad y decidió que era tiempo de seguir en la cocina con lo que estaba haciendo. Más, el golpe seco contra el suelo lo detuvo e hizo que volviera sobre sus pasos encontrándose con que un libro había caído de su estantería. Apenas lo tomó, el libro comenzó a temblar en sus manos causándole nervios, habiendo terminado por tirar el palo de amasar al suelo.

Con miedo a lo que pudiera encontrarse en el libro, lo abrió y fue una explosión de luces de colores lo que lo empujó al suelo. El libro cayó y empezó a quemarse y de cada una de las chispas que de él salían, se formaba una persona, un monstruo, un animal y hasta un chícharo apareció en el suelo. No creía la cantidad de personajes que iban cobrando vida entre piratas, liliputienses y hechiceros, entre príncipes, princesas y mendigos. Abrió la puerta sabiendo que el cuarto cada vez era más pequeño para que estuvieran todos allí, con el temor de que aquellos se reconocieran e hicieran arder la casa. ¡Y su temor se confirmó al primer disparo! Y él armado con un palo de amasar ¿Qué iba a hacer? ¿Qué iba a hacer? Todo por un libro.

Entonces, terminó de dibujar la última viñeta. Realmente, aun no sabía cómo su protagonista actuaría enfrentándose a todos los personajes con los que alguna vez soñó, sin embargo, él estaba seguro de que iba a ser interesante ver cómo lo resolvía.




Siempre les hablo de que siento que mis personajes tienen vida y creo, que alguna vez planteé esto desde un cuento del punto de vista del escritor. Cuando me di cuenta, tenía esto y es que también me gusta el dibujo, pensé que sería interesante esto.

Espero que les haya gustado <3

¡Se cuidan!

Bye!

2 comentarios:

  1. Que bonito. Me recuerda un poco a una imagen que vi hace un par de años, de una chica que salían los personajes y hacían cositas. Es muy bonita. Me gustó mucho, como siempre.
    Te sigo leyendo
    Cuídate

    PD: Podrías ponerte Aloe Vera para las quemaduras, va super bien.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Oh, suena interesante esto. Pues, la idea de que los personajes cobren vida en la realidad siempre me ha parecido algo super interesante.

      La verdad, con el frío y todo, no había pensado en el aloe XD ya he conseguido algunas hojas <3

      ¡Cuidate!

      Bye!

      Eliminar

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