miércoles, 15 de junio de 2016

52 días de reto: día siete

¡Hola a todos! ¿Cómo están? ¡Día nuevo para el reto! Hoy toca hacer un encuentro con una estrella, y como tenía una historia que hice en el reto pasado a modo de cuento, decidí darle una corta continuación con este reto. Si aun no lo han leído, pueden ver por aquí y chusmear de qué va todo esto, pero será autoconclusivo, así que no hace falta que lo lean si no.

Día siete: Escribe una historia ficticia sobre un encuentro con una celebridad en un restaurante.

Conquistando las estrellas: capítulo final

Los nervios la iban a comer viva. Estaba nerviosa. Estaba nerviosa ¡estaba nerviosa!!  Y ya casi, casi era la hora que habían acordado para encontrarse.

Azaly se había cambiado más de diez veces para volver al primer conjunto que se había probado, dejando un gran desorden en la cama. Se había peinado de varias formas para al fin, decidirse a llevar el cabello suelto. Revisaba todo, se miraba al espejo entre una ida y vuelta cuando un golpe en la puerta retumbó en toda la habitación e hizo que ella soltara un grito haciendo volar el bolso que llevaba en la mano por los aires. Iba a dirigirse a abrir, volvía sobre sus pasos para recoger las cosas del suelo. Estaba indecisa ¿Qué hacía? Acabó por suspirar y decir que estaba abierto mientras ella recogía todo del suelo.

—¿Estás bien?— preguntó él apenas ingresó a la habitación haciendo que ella elevara la mirada y se sintiera mucho más intranquila todavía ¿Qué diablos le pasaba? Se sentía como una colegiala enamorada: era sumamente ridícula.

—¡S-sí! Por supuesto que estoy bien— dijo guardando su pañuelo en el bolso y poniendo casi de un brinco de pie. 

Casi, creía que estaba soñando. Estaba ahí, en frente de él, en la misma habitación, sonriéndole sólo a ella. Podía sentir hasta su perfume. Olía a… olía exactamente a almizcle y flores. Tal y como ella sabía que olería, pero aun así, le sorprendía el hecho de estar ahí y saber exactamente tanto de él y que él no supiera nada de ella, acabando por sonrojarse y pedirle que la esperara unos minutos a que terminara de arreglarse, casi corriendo al baño.

Él le sonrió, metiendo las manos en los bolsillos mirando la habitación mientras esperaba.

Se miró en el espejo del baño y se sonrió ella misma sintiendo que iba a tener un colapso de alegría en ese mismo momento. Y es que sentía en ese instante, que morir de felicidad era realmente posible.

Acomodó su cabello un poco, respiró profundamente y salió viendo primero que nada, el desorden que había en su cama. Camisas, vestidos, blusas, pantalones, todo lo que se había probado y desechado hasta volver al conjunto original había quedado ahí ¡y dios! Se sentía tan avergonzada de que viera semejante desorden. Había tenido el impulso de ordenar todo, pero sería demasiado obvio y mostraría más sus nervios. Y casi conteniéndose, se había resignado a que las cosas salieran como tuvieran que salir, más, él la detuvo. Se acercó y la tomó por los hombros pidiéndole que cerrara los ojos.

—¿Por qué?— preguntó torpe, arrepintiéndose momentos después de eso.

—Sólo cierra los ojos— insistió él una vez más.

Ella, sin mucho más qué decir y con miedo a simplemente, acabar riéndose sola y espantándolo, acabó por aceptar. Cerró los ojos y respiró profundamente una vez más. Podría volverse un pasatiempo si seguía de esta manera.

Sus hombros estaban prácticamente al descubierto por la blusa de tirantes que llevaba puesta, sintiendo la calidez de las manos ajenas sobre su piel. Se sentía tan bien y tan suave que si no hubiese sido por ese mismo tacto hubiese seguido poniendo en tela de juicio que todo aquello estuviera sucediendo factiblemente.

Te perderás en esta canción
Como si fuera parte de un sueño
Una ilusión jugando a ser una ilusión
En la oscuridad, el brillo de tus ojos llama al placer
Lista para que el demonio te lleve
Te perderás en su canción.

Y sin pensarlo, estaba ahí, cantándole al oído, en un susurro, masajeando sus hombros con una suavidad que juraba, era capaz de derretirla. Amaba su voz, su cuerpo, sus dedos largos recorriendo sus brazos hasta entrelazarse con sus manos y terminar la canción. Hasta su corazón se había acelerado más de la cuenta pero extrañamente, sentía que ya podía dejar de temblar por todo lo pasado anteriormente.


Volteó a verlo con las mejillas sonrosadas y una sonrisa en los labios. Estaba lista para que salir al restaurant ¡a donde quisiera en realidad!. No tenía palabras para describir todo eso, tan sólo era feliz.
 
¿Y? ¿Qué les pareció? Sigue en modo fangirl Azaly XD Pero realmente, me he divertido muchísimo escribiendo sobre ella en esta situación ¡me encanta! Por lo que no descarto que alguna vez, haga otra escena suelta de este tipo XD 

La canción es escrita por mí también <3 Algún día, cuando tenga un buen sistema de sonido —porque el microfono que tengo es horrible—, subiré la canción completa. Espero que les haya gustado <3

¡Se cuidan! Pasan una hermosa noche y un bonito día <3

Bye!

2 comentarios:

  1. Totalmente fangirl, pero ¡oh dios mio! ¡Que kawaii! Me la imagino ahí en plan enamorada de la vida. Me ha parecido super adorable, me ha encantado. :D
    Nos seguimos leyendo.
    Cuídate <3

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    Respuestas
    1. ¿Verdad que sí? Aun así, me encanta XD es la epítome del nerviosismo esta mujer XD

      Me alegra que te gustara <3

      ¡Cuidate!

      Bye!

      Eliminar

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