domingo, 26 de junio de 2016

52 días de reto: día catorce

¡Hola a todos! ¿Cómo están? Espero que muy bien <3 Aquí hace un frío terrible, llueve y dicen, va a seguir haciendo más frío que ahora :,D Y yo siento que me va a dar una hipotermia a este paso. Pero sigamos con el reto que ya me vengo atrasando que ayer no pude publicar nada, así que me toca ir hoy.

Día catorce: Describe cómo eras de niño como si fueras un personaje de un libro (narrador en tercera persona)

Noche

                Eran las dos de la madrugada y se escuchaba una risa en el piso superior. Con pereza, se levantó de la cama y subió a la habitación de la niña para encontrarla despierta. Era así desde el día de su nacimiento o quizás, mucho antes. Su madre no podía conciliar el sueño en las noches mientras había estado embarazada, era una niña muy activa hasta antes de nacer, pero la noche era su predilecta. Recién, al caer el amanecer, era cuando volvía a ella el momento de paz y se sentía lo suficiente tranquila como para dormir. Y eso no había cambiado. Todas las noches era igual.  Subía las escaleras soñolienta, la acomodaba en la cama y la mandaba a dormir, pero no era hasta las cinco o seis de la mañana que realmente, le entraba el sueño y se dormía hasta media mañana, donde despertaba y con ella, despertaba el ruido en la tranquila casa. Los juguetes, el perro que empezaba a corretear y la tortuga que había entrado por debajo del portón del fondo refugiándose de los fuegos artificiales del primero de enero. Y con ello, todos los sonidos que podía encontrar. El estéreo, el perro de juguete, el elefante y mamá de aquí y mamá de allá hasta que la sentaba en la mesa con un rompecabezas de cien o más piezas y la mantenía entretenida hasta que lo terminaba. O algún juego que pudiera concentrar su atención el tiempo suficiente para darle tranquilidad al menos, diez minutos, que más de una vez le habían reclamado que no eran juegos para su edad. Un niño no debe armar un rompecabezas, pero ella lo armaba y hasta era rápida para eso: le gustaban esa clase de juegos, sino, el ruidaje de los juguetes. Hasta que conoció la plastilina y comenzó a modelar cosas con aquel material, a querer ir por el arte, el canto y el baile, acabando con un día lleno de actividades y aun así, seguía prefiriendo la noche por sobre cualquier otra hora del día.



Más que relato, me fui por una descripción un poco parcial y más que nada, por cosas que mi madre me contaba qué hacía de pequeña —como lo del embarazo o mis problemas para dormir de noche, que hasta la fecha, subsisten xD pero la noche es el mejor momento del día, para qué mentir, y no por nada mi nombre significa amanecer, así que digamos, es una parte importante de mí—, por lo que quería plasmarlo desde ese punto de vista, y bueno de paso, mi vena artística que ya de pequeña iba por ese camino, aunque mi madre pensaba que era más hobbie que nada, que hasta la fecha, que le dije que me iba a dedicar a la música, aun no lo acepta. Cosas de la vida xD

Espero que les haya gustado <3

¡Se cuidan!

Bye!

2 comentarios:

  1. ¡Que tierno! Me ha encantado, super dulce. Ya me imagino una mini Roxana correteando llena de plastilina y riendo al medio de la noche. Super tierno, me ha encantado.
    Cuídate <3

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    Respuestas
    1. ¡Oh, imagino que debe haber sucedido eso alguna vez! Que de chiquita era muy inquieta y como todos dormían, es difícil saber qué travesuras hacía XDDD

      Me alegro que te gustara <3

      ¡cuidate!

      Bye!

      Eliminar

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