miércoles, 18 de mayo de 2016

No te soñé - Capítulo 8

¡Hola a todos! ¿Cómo están? Al fin estoy volviendo un poco con misy como ya he ido actualizando algunas, ahora, le toca turno a esta <3 Voy a intentar llevar todas las historias actualizadas más o menos al día, como para no darle prioridad a una por sobre otra. Intento, intento, que no prometo nada, que seguramente digo la palabra promesa y me cae una horda de plaga de parte de los dioses y termino por no hacer nada. Así que vamos lento (?)


Capítulo 8

Kayla

Me sentí temerosa en ese momento. La muchacha se veía inofensiva pero me hablaba de cosas que no sabía y a veces, no llegaba a entenderle del todo. Había palabras que se escapaban a mis conocimientos que eran bien escasos, pero bien había llegado a entender que me necesitaba para algo. No sé qué era, pero al parecer, yo podía hacer algo que ella buscaba. ¡Y ella se equivocaba! Aun no sabía por qué estaba aquí ¿Cómo podría ser justo lo que ella buscaba cuando era una simple y ordinaria humana, perdida en un mundo desconocido?

Ella me tomó de la mano y silbó usando sus dedos cuando apareció un ser increíblemente horrendo. Si antes había visto algo que consideraba una abominación de la naturaleza, éste era mucho peor. Su piel era roja y dura, como si fuera piedra. Lucía una mandíbula enorme y los colmillos sobresalían por el maxilar inferior y superior. Justo en su cara, parecía tener piel escamosa aunque no quería comprobarlo. Sus ojos era lo que menos me gustaron: eran negros y profundos, como si pudieras perderte en un agujero negro si los mirabas fijamente. Retrocedí instintivamente por ello pero la muchacha me sujetó de la mano y como si no pasara nada, me jaló dejándome en la espalda de aquel ser.

Me sentía aturdida ¿Cuántas cosas extrañas seguirían aguardándome? Sentía que no quería saberlo. Estaba bien con lo poco que sabia y no quería saber más, no quería, pero por mucho que me resistiera, parecía estar en mi destino volverme un poco menos ignorante en esta área. Y sin pensar que estábamos volando en aquel… animal, la empujé y me solté. No lo pensé hasta que caía al vacío. Escuchaba los gritos de ella y fue entonces cuando mis propios nervios me traicionaron y grité yo también. Me iba a matar. Cerré los ojos y me ovillé, abrazando mis piernas. No iba a resistir el impacto, ¡me iba a matar! No podía pensar en otra cosa. Sentí inmensas ganas de llorar cuando todo se detuvo. ¿Había muerto? ¿Eso era todo? Tenía miedo de abrir los ojos y comprobar que había pasado a mejor vida.

—Idiota—.

Yo reconocía esa voz. ¡Por supuesto que lo iba a reconocer! Era Fei. Lo vi con el ceño fruncido: estaba enojado mientras me sostenía entre sus brazos. Ahí acabó mi alegría, sabía que si decía algo, él se iba a enojar más conmigo. Pero no me prestó atención, por el contrario, alzó la vista a la criatura que sobrevoló sobre nosotros para luego, aterrizar no muy lejos.

—Tenías que salir de paseo— me dijo dejándome de pie en el suelo sin perder de vista a la mujer de antes. 

Y aunque él estaba ahí, sentí que el peligro no había pasado. La mujer parecía muy contenta de que él hubiese aparecido ahí. Se acercó a Fei y se apoyó sobre su pecho. Él se colocó delante de mí pero aquella forma en que lo tocaba no era de alguien dispuesta a pelear, parecía más que ¿lo estaba seduciendo?

Fei la tomó de las muñecas molesto. Tenía mal carácter, yo lo sabía bien a eso y sabiendo que estaba enfadado conmigo no iba a mejorar si le hacían perder el tiempo con cosas como esas.

—Así se libera a la bestia— me dijo a mí sin que entendiera absolutamente nada. No sé si él había captado el mensaje, pero la soltó y la alejó de él con gran rapidez, sin embargo, ella saltó y tocó su frente con su dedo índice, haciendo un símbolo en el aire, se detuvo en su corazón y bajó hasta las costillas falsas[1], alejándose al último minuto.

No entendía nada, pero se fue sonriéndome, diciéndome que era mi turno de actuar y adiestrarlo. Quise detenerla pero vi como el rostro de Fei se oscureció y sus manos comenzaban a verse mucho más tensas. Sus venas sobresalían, como si estuvieran a punto de reventar. Se abrazó a sí mismo y retrocedió. Intenté acercarme y me alejó gritándome ¿Qué le sucedía? ¿Qué podía hacer yo por él? Se veía mal. Se veía terriblemente mal, como si todo le doliera ¡¿Qué diablos podía hacer por él?! 

Volví a intentar acercarme a él y me empujó esta vez antes de salir corriendo. Me levanté y corrí detrás de él ¡Diablos que corría rápido! No sé en qué momento me sacó tanta ventaja y eso que me consideraba buena atleta, pero él era mucho más rápido todavía. Corrí, corrí. No podía perderlo. No podía dejar a Fei así, solo. No quería dejarlo solo, se veía tan triste y solitario que lo último que quería era que siguiera solo. 

Me dolía el pecho pero no me detuve hasta que lo vi de rodillas, con la frente en el suelo. Su ropa se rompió en la espalda y emergieron dos grandes alas negras, como las de un murciélago, con cuernos rojos en las puntas ¿Era él? ¿A eso se había referido cuando dijo que debía adiestrarlo? Tuve miedo. Tuve mucho miedo en ese momento. ¿Fei se iba a convertir en algo similar a lo que había visto antes? ¿Acaso es que aquella bestia había sido humana antes? ¿Y si… ¿Y si Fei…

—¡No quiero!— grité corriendo hacia donde estaba. Una de sus manos… sus garras… Me tomó el brazo e intentó apartarme, pero lo abracé con fuerza, sujeté mis manos sobre su pecho, abrazándolo por la espalda. Sus alas me golpearon un par de veces y se sacudió intentando voltearme y no lo consiguió. Estaba decidida, estaba decidida a que volviera a ser el de siempre. Ella había dicho que podía domarlo ¿no es así? Si era así, debía poder hacer que volviera a la normalidad —sólo quédate conmigo. No importa cómo. No te vayas— le pedí sin contenerme las ganas de llorar. Mis brazos estaban arañados, sentía el ardor en mi piel, pero no lo solté. No lo soltaría. No volvería a perder a nadie querido para mí. A nadie y eso lo incluía a él.

Pasé un buen rato peleando con él que intentaba quitarme de encima y yo que me esforzaba en mantenerlo quieto y aferrarme a él como fuera. Apreté más mis manos contra su pecho, apoyando mi cara contra su espalda: su piel estaba fría y se estaba volviendo más oscura. No sé cuántas veces supliqué hasta que cayó al suelo, desplomándose conmigo encima de él.

Mantuve mis ojos cerrados un momento, apretando mis manos contra él, pero no se volvió a mover, soltándolo de golpe y levantándome de encima suyo: era normal nuevamente. 

No entendía absolutamente nada de lo que había sucedido. Su ropa estaba rota y él, inconsciente. Lo volteé, dejándolo boca arriba, pegando mi oreja contra su pecho: estaba vivo, sólo, había caído inconsciente ¿por qué? ¿Qué había pasado? ¡No entendía nada! ¡Cada vez entendía muchísimo menos de este maldito mundo!

Me largué a llorar. No podía detener en ese momento las lágrimas. Pero sabía que no era un sitio seguro en el que estábamos y él, estaba inconsciente ¿y si ella volvía y le hacía daño? Lo senté y pasé uno de sus brazos por mi cuello, sosteniéndolo de la cintura con el otro. Me costó ponerme de pie y me iba a costar mucho más llevarlo al hostal, ¡pesaba mucho! Pero no podía darme por vencida. Había llegado lejos, había hecho mucho, no podía echarme atrás ahora.

Aparentemente, tenía que pasar por todo tipo de cosas para volver a casa y entre todas estas pruebas, Fei era de las más importantes de todas.


[1] Las costillas falsas son el grupo de costillas de la octava a la décima en el cuerpo humano.


<<Capítulo 7                                                                                                               Capítulo 9>>

Espero, les haya gustado <3 ¡Se cuidan!

Bye!

4 comentarios:

  1. Estoy enamorada de Fei. Me declaro fan de Fei también. Es tan... ¿awww?
    Tengo ganas de ver que pasa, me dejas con la intriga.
    ¡Me encantó el capítulo!
    Saludos y cuídate

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    Respuestas
    1. Fei me encanta <3 es tan único y serio que me fascina <3 Kayla tiene su encanto también pero si disfruto mucho, es escribir la historia por él XD

      ¡Me alegra que te guste!

      ¡Cuidate!

      Bye!

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  2. Para ser alguien nueva en ese mundo, parece que Kayla aprende rápido.
    Un abrazo.

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  3. Uy me gusta la relación de Kayla y Fei te mando un beso

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