lunes, 9 de mayo de 2016

31 días de escritura: día trece

¡Hola a todos! ¿Cómo están? Espero que muy bien <3 Yo ando pasando el frío con un café bien fuerte y unas pepas *^* adoro estas galletas <3 De paso, les traigo el reto de escritura. Ando posteando seguidito <3333 Con suerte, lo terminaré este mes sin falta :D

Día trece: un relato sobre el lugar donde naciste

Siendo bastante correctos, nací en un hospital como la mayoría. Pensé en hacerlo sobre la ciuadd, pero sobre el hospital surgió una idea más interesante.


Desprendiéndome de la vida

—Ya es hora— me dijo descendiendo del cielo, dejando caer a su alrededor las plumas gris perla de su alas, que al tocar el suelo, se desvanecían, como si nunca hubiesen existido. Estaba en el puerto, ¡qué mejor lugar hubiese podido elegir! Ahí fue donde nos conocimos por esas vueltas que tiene la vida. Ahí nos separamos y nos volvimos a encontrar, incluso, tuvimos nuestra última pelea en ese mismo lugar. Cada madera debajo de mí tenía una historia, era testigo de un momento crucial en mi vida. Incluso, las olas que se mecían debajo de nosotros eran nuestros testigos incondicionales, silenciosos.  ¡Hasta eso sabía! Había preparado todo ese escenario para mí, pues, le dije que no quería acabar en una habitación de hospital. No quería.

Él encogió un poco sus alas al tocar el suelo y me miró, con su habitual expresión vacía y sin sentimiento. Eso que tanto lo caracterizaba a él: su imparcialidad.

Suspiré y cerré los ojos. En realidad, sabía que este día llegaría tarde o temprano y en cierta forma, quizá sin darme cuenta, lo esperaba ansiosa y con miedo, como se espera lo desconocido. A pesar de todo, no me demostraba alterada por ello, era algo inevitable y el cierta forma, me tranquilizaba el hecho de que fuera él el que me llevara; teníamos tanta historia juntos que era agradable saber que no iba a morir en manos de un extraño, sola.

—¿Estás lista?— me preguntó aquella voz compungida tan suave y fuerte al tiempo que se acercaba a mí y se detenía a escasos centímetros de distancia.

—Siempre lo estuve— respondí con seguridad pero manteniendo un tono de voz seguro, dibujando una sonrisa sobre mis labios. No era como siempre me lo imaginé, terrible, tortuoso. Después de haber escuchado su voz, era como si todos mis sentimientos hubiesen desaparecido y sólo quedara esta paz embriagante en mi cuerpo. No podía sentir otra cosa que no fuera eso.

Terminé de acortar la distancia que había entre nosotros, pasé mis manos sobre sus mejillas, parándome de puntitas, para rozar su rostro por última vez con un cálido beso: un beso de despedida. Siempre pensé que llegando este día, iba a tener muchas cosas que decirle, y que no me iba a alcanzar el tiempo para contarle todo lo que pasaba por mi mente. No quería irme sin que hablase de todos mis sentimientos. Sin embargo, ahora que estaba frente a él, aquel simple gesto, aquel maravilloso último beso me había bastado para sentirme tranquila con el mundo, con mi vida, para darle un fin a nuestra historia.

Volví a separarme de él y suspiré nuevamente cerrando los ojos, tomándome un momento para asimilar de nuevo su calor yéndose de mí.

—Ya puedes llevarme— dije posando mis ojos sobre los suyos. Aquella mirada azul grisácea tan cálida y serena siempre había sido como un lugar de relajación y paz para mí.

Él me sonrió. ¡Cuánto anhelaba verlo sonreír! Era lo que más me gustaba de él. Casi nunca sonreía, pero cuando lo hacia, su rostro se iluminaba y borraba por un momento su carácter serio y misterioso. El ángel gris que jamás sonríe, sonreía para mí…

Puso su mano izquierda en mi pecho y un ligero calor empezó a emanar de él. Todas mis fuerzas desaparecían poco a poco, dejándome una vez más entre sus brazos.

Mi destino estaba sellado desde hacia tiempo. Siempre supe que mi alma le pertenecía y ahora había llegado el momento de entregársela para siempre.



Y terminé haciendo algo muy cursi al final XD Pero espero les haya gustado <3

¡Cuidense!

Bye!

2 comentarios:

  1. Que cuchi... todo tan dulzón. Que bonito, me ha gustado mucho... en cierto modo la muerte es un nuevo nacimiento. O eso dice algunas teorías...¡me ha gustado! :D
    Nos seguimos leyendo~

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    Respuestas
    1. Eso dicen y para los que creen en la reencarnación o la vida eterna, es un nuevo nacimiento. Aunque creo que sería más esperanzador a creer que sí, qué sé yo, a que siga viendo a su querido ángel gris.

      Gracias por leer <3

      Cuidate!

      Bye!

      Eliminar

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