domingo, 24 de abril de 2016

Arreglos de eternidad - Capítulo 32 y 33

¡Hola a todos! ¿Cómo están? Tenía un poco abandonada esta historia ¡pero ya traigo capítulo nuevo! Les cuento que la historia no está muy lejos de llegar a su final, aun faltan varios capítulos, pero ya tengo más o menos, acabado todo, me falta organización para publicar nada más ¡que es mi gran problema! El dibujo lo hice a mano hace un tiempito. La cámara saca muy mal las fotos :,D Aunque le di una pequeña edición con Photoshop para que se viera más claro, aun no he llegado a que se vea mucho mejor de lo que quería. Con el tiempo, quizás, lo haga completamente digital al dibujo. Quién sabe, por ahora, es lo que hay (?)


Capítulo 32
Finales

Myoun quedó a solas con Sensui. Estaba algo incómoda. Primero, había rechazado de muy mala manera a Tetsuya haciéndola sentir bastante mal y la forma en que la miraba Sensui no la hacía sentir nada bien. Hubiese deseado que al menos, Nadeshiko estuviera ahí que habría hecho que todo fuera un poco mejor.

Saitou no llegaría hasta dentro de unas horas. ¿Por qué no lo había podido acompañar? No tenía idea de ello, pero, deseaba que regresara rápido. No se sentía demasiado bien después de todo.


Capítulo perdido.




Capítulo 33

Demonios

No supo en qué momento sucedió, pero cuando ella se dio cuenta, estaba enredada en las sábanas con el demonio que días anteriores la atormentaba ¿por qué? ¿Era algún tipo de hechizo que él había puesto encima de ella? Estaba segura de que estaba enamorada de Tetsuya pero… se veía entre los besos de él, entre sus caricias ¡y las correspondía! No había podido resistirse, sólo que después de unas visitas continuas, había acabado cediendo ante él.

—Yuri, llámame— oía que le decía en un susurro, bajito, haciendo que cada palabra repercutiera en toda su espina. Y acababa llamándolo, acababa deseándolo. Acababa siendo suya y de nadie más.

Eso, la llevaba a pensar qué contarle a su amiga. Le había dicho que estaba asustada porque oía voces ¿Qué pensaría su amiga cuando dijera que se había encamado con un demonio? La iba a tratar de loca, eso era seguro. No quería pensarlo pero estaba a nada de llegar al instituto después de pasar varios días sin asistir y se iba a tener que enfrentar a ella porque no la había recibido en casa. ¿Cómo decirlo?




Llegado el receso, Myoun buscó a Yuri entre los estudiantes, pero la había perdido de vista, viéndose con su novio al final. El día estaba precioso así que subieron a la azotea donde podían charlar tranquilos al encontrarse solos.


—Entonces, Tetsuya…— musitó ella sin completar la frase.

—Probablemente, nunca lo hayamos conocido. Él fue un recipiente para un demonio desde hace mucho tiempo. Aunque eso nos llevó un poco más cerca de los planes de mi familia— dijo cruzándose de brazos. Aun no tenía en claro qué es lo que buscaba su padre, aunque siempre había sido un loco por el poder, por ser el más fuerte sin importar nada. Había arrastrado a dos de sus hermanos en ello, pero no había podido con él porque su carácter era más parecido al de su madre. Gracias a eso, se había visto en la penosa situación de dejar todo atrás. ¿Debería volver a dejar todo? Tenía miedo de pensar en ello. Ahora que estaba Myoun, su madre, su padre. Era mucho para volver a jugárselas de nuevo, por sobre todo, en esta ocasión, no quería hacerlo: iba a darle batalla a su padre, aunque desencadenara a los dragones que habían dado origen a su mundo.

Tenía una de las gemas, estaba un paso más cerca que su padre de conseguir sellar aquel poder antes de que cayera en malas manos ¿Dónde podrían encontrar el resto?

Myoun lo sacó de sus pensamientos tomándolo de la mano con una sonrisa. 

—Estaremos juntos ¿lo olvidas? Así que estaremos bien—.
 
Él asintió y la abrazó. Todo saldría bien.





El receso llegaría a su fin, más, Saitou aún seguía pensando en lo que había sucedido hacia unos días. Aun no entendía cuál era el afán de su progenitor de conseguir más poder. Había matado a su hermano por culpa de él, de haber llegado a tal punto que no había otra forma de proteger a alguien preciado para sí. Tampoco, había tenido consideración alguna con su hermana aquel día en que huyó de casa. Y ahora, tenía en su poder aquello que impediría que sus delirios de grandeza prosperasen, pero tan sólo, lo hacía desconfiar mucho más de su entorno. Nunca había pensado que Tetsuya fuera un demonio y estuviera bajo la tutela de su padre. Nunca. Aunque había tenido un mal presentimiento, pensó con el tiempo que sólo eran celos ¡pero que equivocado que estaba!

Sólo por eso, tenía pensado irse del mundo humano por un tiempo. Sensui ya lo había hecho junto con Nadeshiko y Yumi, su club de fans que no lo dejaba en paz en ningún mundo. Pero él, tenía mucho qué dejar atrás si decidía hacer eso. Mucho.



—¡Yuri-chan! Te estuve buscando todo el día ¿volvemos juntas a casa?— la interceptó en el camino Myoun a la muchacha antes de que bajara a las taquillas por sus zapatos. Saitou le había dicho que tenía que quedarse un rato más así que ella, había pensado en hablar con su amiga de una vez por todos. Tenía dudas y su novio no había querido contarle qué había averiguado sobre ello. Así que debería ir a hablar con la principal involucrada.

Y pronto se enteró que estaba enamorada.

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¡Bueno! Completé el capítulo. Espero que les haya gustado <3

Bye!

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