miércoles, 5 de agosto de 2015

Arreglos de Eternidad -Capítulo 6 - Y así sigue todo

¡Hola a todos! ¿Cómo están? Espero que bien <3 al fin llegué con lo prometido y traigo la continuación. Lamento la demora >.< procuraré no estar tan desaparecida de ahora en más y actualizar más seguido, eso sí, tendrá portada en unos días pues, perdí todos los dibujos que tenía en la pc (pintados y todo) y como soy tan inteligente, no hice respaldo de ninguno, así que me toca empezar todo de cero, desde escanearlo hasta pintarlos y todo lo demás, así que procuraré subir algunos luego, por ahora, tienen lo más importante: la historia. Espero sea de su agrado.



La vida se le complicaba día a día un poco más, no por el idioma que lo sabía bien. Había crecido con él por lo que sus problemas se vieron cuando se fueron del país y le tocó aprender todo de cero. Odiaba casi recordar todo lo que le había costado pues, su base había ido desde el kanji y hiragana, por lo que no entendía nada de nada del alfabeto romano. Myoun veía las estrellas cada vez que intentaba aprenderlo hasta que, después de mucho esfuerzo y por más obligación que nada, acabo cediendo a ése impedimento que tenía de no querer aprender, pues, su problema más grande estaba en aquella negación que tenía con el idioma: se negaba a aceptar que se había ido del país y eso, influía mucho en su aprendizaje, hasta que al fin, se resignó y con más pena que voluntad, aprendió. Sin embargo, ahora que volvía a su país de origen o casi de origen, pues, había nacido en China (razón por la que sus hermanos siempre encontraron razón para molestarla). 


Habían ido de vacaciones a conocer el país cuando su madre estaba embarazada, pero se extendieron más tiempo del que debían y cuando se dieron cuenta, no podían volver a casa por el estado de la mujer a menos, hasta que naciera el bebé. Así, se vieron en la travesía de vivir en China hasta el esperado día, más, hicieron buenas amistades entonces, llegando a conocer a una amable mujer que los ayudaría en lo hacía falta hasta que diera a luz. Tanta había sido la amabilidad de ella, incluso, después de aquel esperado día, que en honor a su ayuda y buen trato, la recién nacida acabo no sólo por obtener la nacionalidad china sino que también, un nombre chino, llamándose así por aquella joven de nombre Myoun que había sido tan atenta con su familia.

Sin embargo, no era eso lo que traía mal a la muchacha. Aun con los pleitos cotidianos con sus hermanos por el cosas cotidianas, como hacer el desayuno o jugar dos de tres, piedra, papel o tijeras para ver quien lavaba la vajilla, lo que la tenía mal es que Saitou la evitaba. Desde aquel día que había sucedido aquello en la calle y él la había salvado, no habían vuelto a tener una conversación. Siempre que ella se acercaba a hablarle, él encontraba una razón para irse, lo mismo, al finalizar la escuela, incluso, cuando les tocó el aseo del mismo nivel juntos, tuvo la excusa perfecta para terminar las cosas y desaparecer de la vista de la muchacha sin que pudiera llegar a indagar mucho sobre él. Estaba confundida ¡y molesta por sobretodo! ¿Qué le había hecho ella a él para que la tratase de ésa manera? No había sido grosera con él ni recordaba haber hecho algo que lo incomodase o fuera indebido en su presencia. No, por el contrario, aunque los encuentros que habían tenido ellos habían sido bastante fuera de lo común, la muchacha no tenía un solo indicio de lo que pudiera estar pasando o lo que había sucedido en la calle la última vez que intentaron matarla, porque ella había sacado en conclusión eso. Y ahora, quizás por eso que él la evitaba: tenía miedo de lo que sucedía alrededor de ella ¡pero no era su culpa! Ciertamente, sucedían cosas así, sin más, no es que ella hubiese molestado a alguien como para tener que soportar todas esas cosas raras, por el contrario, había contenido sus ánimos e intentado encajar en  la escuela desde que había llegado, hasta sus travesuras se había guardado para después.

Terminó de peinarse y se colocó el saco de su uniforme dispuesta a salir y arreglar las cosas: ése día fuera como fuera, encontraría la forma de hacer hablar a Kurisu Saitou, como fuera. Tomó su bento y alcanzó a su hermano mayor en el camino, iban juntos al instituto, aunque él era dos año mayor que ella, se llevaban bien, de hecho, quizás por la poca diferencia de edad que tenían o porque siempre habían cursado más tiempo juntos la escuela, había lazos más firmes entre ambos.



Myoun pasó toda la clase pendiente de su compañero, tanto así, que le llamaron la atención varias veces por estar distraída, para el final de la partida, terminó fuera del salón mirando por la ventana debido a que interrumpía demasiado.  Maldijo interiormente su nivel de concentración, más, como anteriormente, estuvo distraída hasta que sonó la campana y cayó en cuenta de que podía volver al salón por sus cosas.



Le tocaba hacer la limpieza nuevamente y había tenido la suerte de que Saitou no se fuera temprano del instituto. Pensó que era lo mejor y que podría aprovechar la oportunidad para manejar bien las cosas y salir airosa de todo y de una vez por toda, cerrar ese capítulo de confusiones e hipótesis raras de su vida. Pero el muchacho iba a aclarar todo.

Subió hasta la azotea, siguiéndolo cuando iba a dejar las cosas de limpieza en el cuartito de arriba. Ella sonrió al verlo entrar y se metió a la habitación con él.

—Ahora sí no me vas a ignorar— aseguró ella con una sonrisa triunfal en sus labios cerrando la puerta con seguro tras de sí, haciendo que éste voltease a verla.

—¡Myoun! ¿Qué sucede?—.

—¡¿Cómo qué sucede?! ¡Me has estado evitando toda la semana!— gritó molesta acorralándolo contra la pared. No era bueno tenerla enojada y menos en una habitación con tanto objeto contundente.

—Yo

—¿Tú qué?— esperó impaciente una respuesta —dime ¿por qué me evitas? ¿Acaso ya no te caigo bien? ¿no quieres verme?— preguntó desanimada ya bajando los ánimos.

—No es eso— revolvió su flequillo — eres muy simpática y linda y

—¿Me consideras linda?— lo interrumpió con una sonrisa ilusionada. Él asintió —entonces ¿por qué me evitas?—

—¿No tienes practica hoy?—

—No me iré hasta que solucionemos todo— sonrió ella decidida a pasar la noche ahí si es que hacia mérito con ello. A Saitou no le quedaban muchas alternativas para poder zafarse de esa situación. Miró la puerta, le dijo a ella que tenía que irse temprano, que otro día hablarían, pero ¡eso no entraba dentro de los planes de Myoun! La joven estaba dispuesta a sacarle información a como de lugar y lo hizo, tirándose sobre él y cayendo ambos al suelo. El ruido de los diversos objetos que había caído haciendo un estrepitoso eco fue la música de fondo para los dos. La muchacha, se sentó encima de él. Él, sabía que no era fácil lidiar con ella, más ahora, estaba seguro de que no iba a poder escapar así nomás. Suspiró cansado, pensando qué decirle ¡algo debía decirle para salir de todo eso! Aunque fuera, para ganar tiempo, un poco si quiera. Contarle la verdad de su historia no entraba en sus planes, pero, algo más debía poder hacer en ese momento ¿no es así?

El silencio reinó durante unos momentos. Él, se apoyó sobre sus antebrazos mientras ella, cómoda seguía sentada sobre su barriga, cruzada de brazos esperando impaciente una respuesta. Perderían el día entero de ser necesario, pero estaba dicho que cuando ella quería algo, conseguía algo.

 —Myoun— al fin, él se animó a romper el silencio con aquella calma tan típica de él —no deberíamos seguir viéndonos.
—¿Por qué? Somos amigos

—Pero corres peligro a mi lado

—Eso es lo de menos. Yo quiero estar contigo así que vas a tener que buscarte una razón de peso para alejarte de mí.

Él le dedicó una leve sonrisa. Ahora recordaba esos momentos en que niños los dos, siempre andaban juntos, era más fácil encontrarla que perderla a la joven y en los años que no se habían visto, no había cambiado en lo absoluto.

—¿Por qué?— inquirió él una vez más.

—Porque me gustas— no había más razón para ella que eso: le gustaba Saitou. Sus mejillas tomaron color cuando pensó en lo que sus labios acababan de articular. Había imaginado de muchas formas todo esto, más, en todas las posibles situaciones que habían pasado por su mente, lo que menos vislumbró fue una declaración.

Hubo un momento más de silencio. Ella, sentía vergüenza de haberlo dicho de ésa manera ¡claro que no pensaba decirlo! El momento en decirle lo que ella sentía tenía que ser otro, más bonito, más romántico y no, ¡en un cuarto oscuro con olor a desinfectante! Se puso de pie siendo seguida por él, excusándose de que tenía que llegar a su práctica de baile, más, una mano se posó sobre su muñeca, deteniéndole el camino. Lo que menos pensó Myoun es que fuera él quién la detuviera en ése momento.

 Volteó a verlo, aun con las mejillas rojas, sus ojos verdes, se posaron sobre la mirada purpura de él. Adoraba verse reflejada en sus ojos, brillantes y hermosos como hacia tanto tiempo y por un momento, volvía a la realidad, dándose cuenta de que aun estaba con él en la sala de artículos de limpieza.

—No te vayas todavía— le pidió él.

Myoun esperó.

—¿Te gusto?— se apresuró a preguntar ella. Ya estaban en el baile, era momento de bailar.

—¿Cómo?

—Eso ¿Yo— hizo una pausa —te gusto? O es que pensabas decirme otra cosa—

Saitou en ése momento, no supo qué decirle. Soltó su mano al ver que aun la estaba sosteniendo, sonrojándose él también por eso. No se había dado cuenta antes.

—¿Sabes? Antes de que nos separásemos, prometimos estar siempre juntos. Yo, esperé el día de volverte a ver porque siempre estuve pensando en ti y en las ganas que tenía de vivir contigo, pero tú olvidaste esa promesa ¿no es así?— su sonrisa era triste, aunque ella quería mostrarse fuerte ante él, le estaba costando horrores ahora pues, eran demasiadas cosas para un solo día —hablamos luego ¿sí?— le dijo despidiéndose de él y saliendo con rapidez de la pequeña habitación. Al cerrar la puerta de la azotea, soltó un profundo suspiro dejándose caer al suelo. Se quedó unos minutos, recobrando valor antes de volver a casa.

Aun no creía en las tonterías que había hecho, pero si algo estaba segura en ése momento es que se sentía mejor al saber que había dicho lo que sentía, más, una gran espina se había incrustado en ella al no saberse correspondida.
 


Espero les haya gustado, pronto haré entrada con varios dibujos compensando los que no puse aquí, no se desperen, por favor <3 Gracias a todos por leer :D

¡Qué tengan un buen día!

Bye!




6 comentarios:

  1. Ohh que pena lo de los dibujos, a mi me paso algo parecido hace años cuando seme rompieron los dos ordenadores a la vez ¡¡animo!! Poquito a poco los iras recuperando ya veras, me gustan mucho tus dibujos. Ya sobre la historia ¡¡que bien haberme encontrado un capitulo nuevo hoy *____*!! Me ha encantando la razón por la Myoun se llama así, al principio no entendía el porque de su nombre pero ahora ¡¡me encanta!! Wooo !! Mira que es efusiva Myoun, a Saitou lo tiene descolocado jaja anque ha habido cogimienti de muñeca por su parte, algo inesperado viniendo de el, solo decir que ¡¡que me encanta!! Ya estoy deseando leer mas y ver tus dibujos ¡¡gracias por esta estupenda historia!! Besos :3

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Oh, es un horror eso! Sientes la frustración después de tantas horas dibujando y coloreando frente a la computadora para que desaparezcan así nomás T^T por lo pronto, ya me puse las pilas y el capítulo nuevo salió con dibujo y ficha. Con suerte, en poco edito este y agrego un dibujo nuevo —no quiero que quede sin la portadita XD— Gracias por los ánimos y por seguir la historia, espero, siga siendo de tu agrado mientras avanzan los capítulos.

      Pues, se pondrá picante en el próximo que suba *^* habrá química ewe Gracias de nuevo por comentar y pasarte por mi blog <3 Eso siempre da ánimos :D

      Cuidate y nos vemos :D

      Bye!

      Eliminar
  2. Si es verdad que se echa en falta la portadilla pero en cuanto lees te enganchas y te olvidad jaja, me tiene loca!! Jajajajajajjaja O____O ¡¡picantee!! Yo quiero leer eso yaaa!!!
    Es tooodo un placer leer tu historia ¡¡es fantástica!! Así que los ánimos los tienes que tener siempre bien arriba!!
    Saludos!! Nos seguimos leyendo <3

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Oh, eso es bueno, aunque ya actualicé y tiene portada *^* aunque me acabo de dar cuenta que no le puse nombre al capítulo en la portada, así que me tocará editar otro día xDDD siempre me falta noventa y nueve para el peso (?) ahora estaré subiendo capítulo nuevo, en un ratito, que termine de arreglar el dibujo y ya está todo listo :D

      Gracias por pasarte :D y por los ánimos <3

      ¡Cuidate!

      Bye!

      Eliminar
  3. ¡¡Que bonita portada!! Myoun te quedo preciosa, es cierto.. No tiene título jaja ( en detalles como estos se nota lo del despiste que hablamos jaja y como dije tiene su encanto xD ) pero bueno igualmente se ve preciosa la portada, gracias por compartirla *___*

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, me alegro que te haya gustado, quizás, cuando tenga ganas de nuevo haga la edición y le agregue el título, pero ya será más adelante que demasiado he cumplido en estos días xD

      Gracias por comentar <3

      Eliminar

¡Hola! ¿Cómo estás? Gracias por pasar a leer mi blog y agradezco que vayas a comentar. Me encanta leer sus opiniones.

Si quieres que dejar invitación para que pase por tu blog, pincha aquí.
Si vas a afiliar o dejar confirmación de ello, por aquí

Gracias por no hacer spam <3 Y si lo haces, ten presente de que borraré tu comentario por no estar relacionado con la entrada ¡Estás avisado!

¡Qué tengas un lindo día!

Bye!