jueves, 23 de marzo de 2017

52 días de reto: día veintitres

¡Hola a todos! ¿Cómo están? Sí, sé que últimamente ando poco por aquí y que debo aún varios capítulos >.< Me lastimé la mano izquierda y me cuesta horrores escribir con una sola mano. En teoría, soy diestra pero me he dado cuenta de que uso la mano izquierda para todo, hasta para usar el celular, casi que diría que soy diestra sólo para escribir. Se preguntaran cómo me lastimé: fue cortando madera para unos cuadros. Por suerte no es grave, sólo unos puntos, cosa de una semana, diez días ya debe estar bien. Pero ya sabiendo eso, no se sorprendan que ande más lerda de lo normal —que hasta en clases me veo en figuritas, que tocar el piano con una mano no es fácil—. Y como no quiero dejar nada tirado, al menos, doy señales de vida.
                                                                                      
Día veintitres: Comienza un relato con: “Nada, no le queda nada”.


Policías y ladrones 

Nada, no le quedaba nada. Veinte años persiguiéndolo. Había dado todo de sí, se había esmerado en seguirle todos sus pasos, cada pista que daba, pero siempre estaba pisándole los talones, nunca lograba dar el golpe final ¡nunca! Y ahora, iba a morir de esa patética forma: el maldito puñal está en la femoral. No me deben quedar más de cinco minutos, cuatro. Si no hago algo ¿qué puedo hacer? Por mucha presión que ponga, no servirá de nada, no tengo la fuerza suficiente para ello. 

Me estoy viendo desde otro plano. Intento contarme esto de forma objetiva, eso sirve, ser imparcial, pero no puedo mentirme a mí mismo. No soy tan crédulo aunque lo intente, esto de verme como protagonista tampoco sirve para tranquilizarme y pensar en frío. Podría volver a hacerlo. No, no serviría de nada. Aunque hable de mí en tercera persona, sigo siendo yo y me sigo poniendo mal.

—Te salvaré— volvió por mí. Pero no he pasado veinte años persiguiendo a un ladrón para deberle la vida ahora.

—Moriré— siento que me ahogo y ya apenas lo distingo. 

Me tiembla la mano. Será lo último. Y tenía tanto qué hacer, tanto qué decir, tanto por lo que vivir. Si tuviera las fuerzas, lloraría.

—No te dejaré morir— escuche bajo, muy bajo. Si no lo hubiese sabido, hubiese jurado que decía eso estando lejos. Pero no lo estaba, estaba ahí, frente a mi, con los labios manchados en sangre, besándome —terminamos el contrato—.

Me sentí bien, demasiado bien después de eso, logrando visualizarlo a la perfección: el hombre que odiaba me había salvado la vida ¿por un beso? La herida no sangraba, ni me dolía y todo mi malestar se había ido gracias a él.

—¿Qué me hiciste?— Lo tomé del cuello, sentía que la sangre me hervía ¡morir hubiese sido mejor, mucho mejor! El asco me invadía ¡le debía la vida justo a una lacra! ¿Por qué? ¿Por qué?

—En veinte años, eres quien me ha hecho frente. Quizás, necesite cuatro o cinco siglo más antes de volver a encontrar a quien lo haga, así que ahora. No podía permitirme eso, la vida sería aburrida ¡no habría emoción!

Iba a golpearlo, pero se soltó y saltó. Me cayó justo sobre los hombros y dio otro brinco hacia un techo.

—En una semana necesitaras una nueva recarga, hasta entonces—

Me quedé de piedra. Lo que había sentido en mi boca no había mi sangre ¡había sido la suya! ¿Qué diablos había pasado? Seguro, era cosa del diablo. Habló de un contrato, de la recarga ¿necesitaría más de su sangre para vivir? Todo parece un sueño, pero tengo el pantalón manchado de sangre en la arteria femoral. Mis manos también están sucias por intentar hacerme presión en la herida.

Quisiera no tener que decirlo, más, no me quedan dudas. Él no es un simple ladrón, es un diablo y acabo de hacer un trato con él: mi vida a cambio de seguir jugando. Ahora, mi gran pregunta es ¿a qué estamos jugando? Me excede como policía y a él como ladrón ¿Qué planes se trae en mano? Estoy deseando no averiguarlo. 



Y hasta aquí llega. Hace tiempo tenía esta idea dándome vueltas por la cabeza: un ladron que además, es un demonio y busca un humano que haga intresante su vida. De momnto, es cuento, aunque no descarto de retomar la idea más adelante.

¡Se cuidan!

Bye!
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martes, 21 de marzo de 2017

52 días de reto: día veintidos

¡Hola a todos! ¿Cómo están? Espero que muy bien <3 Yo tuve un día más o menos ayer que todavía no logro contentar mucho a los dioses y espero que mañana me vaya mejor que tengo que llevar a Misha al veterinario a que la vacunen —y ya me veo yo volviendo llena de arañazos >.< que el viernes la desparasité con las gotas y me quedó la muñeca cual si fuera emo (?) —. Y mi madre que es quien mejor se lleva con la gata, tiene trabajo y turno con el médico, así que me toca hacerme cargo >.<
Día veintidos: Escribe una historia de terror cuyo contexto se enmarque en un manicomio.


Ojos amarillos

Te lo diré de esta manera: no hay forma que logres escapar de mí. Deberías aceptarlo de una buena vez, esconderte aquí tampoco va a lograr nada bueno. Puedes acomodarte donde gustes, tampoco es que vayas a ir lejos de mí.

Anímate y habla ¿no te aburres? No me mires de esa forma, es tu culpa que estemos encerrados aquí.

—Cállate, cállate. Tú no eres real— me repites al menos unas veinte veces al día, pero tú sabes que yo estoy aquí, que puedo acercarme a ti, tocarte, hablarte, torturarte de formas que no podrías imaginar y nadie se dará cuenta porque sólo tú puedes verme ¿por qué quitarle la diversión a esto? Si los demás me ven, sabrán que no estás loca y tendremos que salir de aquí y me gusta la decoración.

Las paredes blancas, los techos altos, incluso, ese uniforme que tienen todos aquí dentro ¿crees que me quedará bien? No importa, me consigo uno y ya verás qué tal me queda.

La enfermera entra con la comida. Tú me sigues mirando como si pudieras fulminarme con la mirada. Te equivocas, aquí el único que tiene poderes soy yo ¿lo entiendes, no? Por mucho que me mires, no voy a explotar como quieres ¿o sí? Está bien, explotaré para ti.

¿Qué se siente estar cubierta con mi sangre y vísceras? Exquisito, te ves bien de rojo. Me gustas más de ese color.

Tú te miras las manos, el suelo, la ropa y empiezas a  gritar que estás cubierta de sangre, que he muerto y he renacido. Tiras la comida al suelo y me lanzas con la bandeja ¡buen tiro! Pero necesitas mejorar tu puntería si quieres darme. Quizás, necesitemos practicar más. Nos divertiremos mucho, cariño.

Pataleas y golpeas a la enfermera, las has arañado mientras llega otro hombre a sujetarte. Tú gritas que estoy aquí, que mis ojos amarillos brillan aun en la habitación blanca, que soy lo más repulsivo que has visto. Me miras y sollozas, diciendo que esos ojos repugnantes van a hacerte enloqucer. Quieres que alguien me saque de aquí. Eres un encanto. Pero te dan algo para que te duermas. No te preocupes, estaré velando tu sueño, cuando despiertes, seguiré estando a tu lado, porque yo nunca, pero nunca te voy a abandonar.





Espero les haya gustado.

¡Se cuidan!

Bye!




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sábado, 18 de marzo de 2017

52 días de reto: día veintuno

¡Hola a todos! ¿Cómo están? Espero que de maravillas ¡Le cambié el look al blog! Y me olvidé de preguntar si lo veían bien o demasiado brillante, sino, me avisan >.< ¡Hoy les traigo reto! Y he tenido la idea para hacerlo con Morgan y Kysa, de Si perdemos el control, así que espero disfruten la historia de estos dos.

Día veintiuno: Crea un relato cargado de sarcasmo para describir la escena de unos recién casados que organizan una cita con los amigos para ver en conjunto todo su reportaje de boda incluyendo también la luna de miel…



La peor elección

La mesa se había desplomado tan sólo con ponerle el vaso encima. Morgan se encogió de hombre sorprendido mientras Kysa lo fulminaba con la mirada ¡la mejor noche de su vida! Y no, había estado en lugares más limpios en medio de persecuciones y cadáveres que en esa habitación de hotel.

—Te dije que yo iba a hacer las reservaciones—

—Pero se veía bien el folleto— dijo Morgan tirando el papel y el bolso a la cama jurando que algo se había movido entre las frazadas —creo que es una rata— e intentó atraparlo sin mucho éxito.

—¿Viene con el servicio al cuarto? — le tembló la voz cuando lo dijo. Ya tenía miedo de preguntar qué es lo que les esperaba en ese antro de mala muerte —no sé tú, pero yo no pienso pasar un minuto más contigo—

—¿Y dónde quedó eso de que ‘si estás conmigo el lugar no importa’?— abrió los brazos en una clara burla mientras buscaba un florero de boca ancha para atrapar al ratón.

—En las películas que ves, donde las ratas y la mugre son puro escenario y efectos de computadora— apretó las manos dentro de los bolsillos de su sobretodo y salió sin ánimos a tocar demasiado la puerta.

Morgan la siguió sintiendo el rechinar de las maderas debajo de sus pies. De Jack había sido la idea de llegar a pasar ahí el fin de semana y como le iba a hacer recordar ese momento cuando llegaran a casa. Morgan no dejaba títere con cabeza cuando se vengaba.

Una brisa fría lo golpeó en el rostro con un par de guantes. Lo peor que les podía pasar ese día, les pasó: nevaba y los caminos estaban cerrados a causa de eso. Así que se verían allí hasta que pudieran agarrar el coche e irse.

El volver a su cuarto de lujo fue una de las cosas que más le costaría esa noche. Había otros inquilinos allí: un escritor que buscaba un lugar tranquilo donde nadie lo molestase y unos viajeros que también, habían quedado varados, tal y como ellos. Era un puesto de paso al parecer, lo que no le hacía gracia a ninguno.

La comida llegaría a su habitación en unos minutos. 

—No creo que sea comestible— dijo Morgan volviendo a dejar el plato sobre la mesa —pero podemos darle provecho—

—No vamos a tener una guerra de comida— se adelantó Kysa irguiéndose en el sillón en donde estaba sentada leyendo.

—No, con tu humor, eres capaz de matarme con un golpe de ese filete— hizo un mohín arrepintiéndose de haberle dicho eso y decidió volver al plan original —atraparemos a Jackie—

—Ni se te ocurra pensar que te lo vas a quedar de mascota— sentenció. Ya le había puesto nombre, no auguraba nada bueno.

—No, claro que no. Sólo me recordó al bastardo de Jack ¡míralo!— Lo señaló al verlo cruzar la habitación —son idénticos— más, esto a Kysa no le había hecho gracia alguna que se había encogido prácticamente en su asiento.

Él lo ignoró y buscó una caja haciendo improvisando una trampa para su compañero de habitación.

Colocó la carne debajo de la caja y ató los cordeles. Simple pero esperaba que fuera efectivo.  Se echó en la cama boca abajo contemplando desde su lugar la trampa. Kysa lo siguió casi con desconfianza, echándose a su lado en la cama.

Él la miró de reojo y se quedaron en silencio y lo vieron. Pero no era sólo Jackie ¡tenía familia! Tres ratas más salieron por detrás y se metieron debajo de la caja a comer la carne cuando Morgan tiró del cordel y las encerró.

—¡Perfecto! Es el mejor regalo que me has dado hasta ahora— dijo ella mientras Morgan se levantaba la caja habiéndole hecho un par de agujeros en el techo.

Quitó la frazada de la cama después de dejar a sus inquilinas cenando y se sentó en la cama invitando a su esposa a que se quedara con él. Ella se acurrucó contra su pecho y él la tapó con la frazada prometiéndole que no volvería a organizar una salida con una recomendación de Jack.

Ella le tomó la palabra.




La cena con Jack y Marissa había quedado decidida antes de irse, apenas volver, pasarían por su casa a cenar y pasar una buena noche. Morgan no lo había cancelado, por el contrario, estaba ansioso de verlos después de todo, y Kysa también tenía muchas ganas de pasar a saludarlos.

—Les trajimos un regalo— sonrió ella y Morgan la secundó con una mirada soberbia cargada de triunfo.

Jack sabía que esa mirada nunca, pero nunca era algo bueno. Y lo confirmó cuando Morgan cerró la puerta y abrió la caja roja y soltó su contenido en el suelo.

El grito que dio Marissa retumbó en el cielo. Probablemente, todo el barrio se enterase de lo sucedido gracias a eso. Jack no sabía qué hacer, si ir con su esposa, intentar atrapar a las ratas o enfrentarse a su amigo.

—¡Qué tengan una excelente cena!— Les dijeron al unísono saliendo de la casa habiéndoles dejado uno de los mejores regalos que podrían haber traído de su horrible estancia en el hostal.

Jack dijo algo entre dientes pero acabó por dejarlo para otro momento después de negar varias veces.

—¿Fuimos demasiado lejos?— Preguntó Kysa tomando el brazo de Morgan.

—Por el contrario, creo que no tendremos que volver a hacerle otro regalo— se jactó conteniendo una risa —¿cenamos fuera?—

Ella asintió, apresurándose cuando la nieve comenzó a caer de nuevo. Ambos estaban seguros de que ese noche, podría superar su luna de miel, pues, había comenzado demasiado bien y continuaría de una mejor manera ya que el buen ánimo, como la nieve del camino, abundaba.









Sí, cuando lo leí de nuevo me di cuenta de que no está plagado de sarcasmo, sino que está a medio camino entre el sarcasmo y la ironía, pero me gusta el resultado como para cambiarlo. Espero que también, lo hayan disfrutado.

¡Se cuidan! Pasan un bello día y una hermosa noche.

Bye!
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Me sobran los motivos #28

¡Hola a todos! ¿Cómo están? Les cuento que tengo bastante qué hablar de música que esta semana ha sido más que satisfactoria en este plano, no sólo porque Arjona sacó video nuevo y tengo mi DVD de BUCK TICK <333 si no que conocí algunas bandas que me enamoraron y tenía qué compartirlas, que para eso tengo este espacio 💕

Les dejo con la selección:

○○Ella de Ricardo Arjona

Adoro a Arjona, es uno de esos artistas que no deja de sorprenderme con sus trabajos y que se luce cada vez que saca algo nuevo. Y he de decir que quedé prendada con Ella. El tema es mágico, desde la letra hasta la melodía ¡es pum para arriba! Y la letra trata precisamente, de ser uno mismo y dejar de lado lo que los demás piensen, vivir y disfrutar. Me encanta <3

○○Perséfone de Nostra Morte

Esta banda la conocí por Youtube, que lo dejé abierto y sonó. Una maravilla, aunque desgraciadamente, me enteré que la vocalista de este tema, Victoria Velmort, estuvo poco tiempo con ellos y que tienen a otra vocalista. La verdad, la banda tiene buenas letras, hermosas melodías y Eiven es una maravilla cantando, pero creo que le hace falta una buena soprano lírica para que me termine de gustar, que con Victoria, era otra cosa. No es malo, pero me gustaba más.
Quiero volver a comenzar
Cerca de tu bella frialdad
Quiero buscar pero no encuentro
No puedo
Quiero gritar para escuches mi voz

○○La promesa de DOMINHUZ

Y este fue descubrimiento porque me gustó Victoria. Su nombre real es Mariel Gimeno y es vocalista de esta banda. La verdad es que a mi el rock/metal sinfónico me fascina. Y encontrar esta versión de La bella y la bestia hecha rock ¿qué decir? Me enamoré. La voz de Mariel transmite una fuerza y un sentimiento increíble y Vlad es un acompañamiento perfecto para ella.
Espero con deseo las nueve campanadas
que inundan el castillo con un soplo de horror
aparece en silencio, sentado al otro extremo
no hay porque sentir miedo de tan grande bondad
○○With arms wide open de Creed

Otro de mis descubrimientos (?) La verdad, había oído hablar de Creed alguna vez pero nunca me senté a escucharlos y me encantó. El rock de éste estilo es algo que me encanta. La canción la compuso cuando se enteró el vocalista que iba a ser padre. Es una canción bellísima, tanto en letra como en música, muy emotiva.
Con los brazos muy abiertos bajo la luz del sol
bienvenido a este lugar te mostrare todo
con los brazoz muy abiertos ahora que todo ha cambiado
te mostrare el amor
te mostrare todo
con los brazos muy abiertos
○○It might not be reachable any more de Shinichi Ishihara

Saben que mi inglés es pobretón, así que les dejo el título tal cual. Me reencontré con el OST de Zetsuai y esta es una de esas canciones que no he logrado sacarme de la cabeza. Es un lamento y la letra es terriblemente triste, pero me fascina <3 y esa voz que transmite tanto, como si estuviera a punto de romperse ¡me fascina! Las letras del OST y del CD Drama fueron compuestas por Minami, por lo que no me extraña que sean tan oscuras y desesperadas. Adoro a esta mujer <3
Una oración que se rompe en pedazos
Un grito que se oxida en la lluvia:
No te vayas, no me dejes solo.
El templo quedó atrás
Un perfume que me perfora
Incluso si la respiración se extingue, no quiero estar lejos de ti.
Si voy a ser roto de todas formas, sólo mátame.


Y hasta aquí nomás llego o seguiré subiendo música, espero hacer prontito otra entrada.

¡Se cuidan! Pasan un hermoso día <3

Bye!

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